• Los jóvenes LGBTQ ya presentaban un mayor riesgo de problemas de salud mental.
• El coronavirus les ha privado del acceso a entornos de apoyo y ha aumentado los contactos negativos.
• Se necesitan mejores datos para comprender el impacto en la comunidad LGBTQ joven.
Desde el inicio de la COVID-19, el número de jóvenes que se ponen en contacto con The Trevor Project, la mayor organización del mundo dedicada a la prevención del suicidio y a la intervención en crisis para jóvenes LGBTQ, ha aumentado significativamente; en ocasiones, ha duplicado nuestro volumen habitual.
Esto es preocupante, pero no sorprendente. A principios de abril publicamos un libro blanco sobre las formas en que los jóvenes LGBTQ pueden ser especialmente vulnerables a los efectos negativos en la salud mental asociados con la COVID-19. Antes de la pandemia, se había constatado que los jóvenes LGBTQ tenían un riesgo significativamente mayor de depresión, ansiedad e intentos de suicidio. Esto se correlaciona con el modelo de estrés de las minorías, en el que las experiencias de discriminación, rechazo y violencia se acumulan y pueden derivar en resultados negativos para la salud mental.
Además, los jóvenes LGBTQ ya sufrían tasas desproporcionadas de desempleo y falta de vivienda. Está claro que la ansiedad generalizada, el distanciamiento físico y la tensión económica provocados por la COVID-19 han agravado estas preocupaciones y han creado nuevos problemas específicos para muchos de ellos.
Por ejemplo, como consecuencia del cierre de las escuelas, muchos jóvenes han perdido el acceso a amigos, compañeros y adultos que los apoyan. Este problema no es específico del estudiantado LGBTQ, pero, según el trabajo que realizamos a diario, sabemos que las conexiones sociales positivas son fundamentales para la prevención del suicidio, ya que amortiguan el estrés, reducen la depresión y mejoran el bienestar; y los jóvenes LGBTQ tienen más de cuatro veces más probabilidades de intentar suicidarse que sus iguales. Para muchos jóvenes LGBTQ, la escuela puede ser su único espacio seguro y su fuente de una comunidad que los afirma.

Las investigaciones demuestran que el acceso a iguales que brindan apoyo protege de manera constante contra la ansiedad y la depresión. Y, según la investigación de The Trevor Project, los jóvenes LGBTQ que afirmaron tener al menos un adulto que los acepta tenían un 40% menos de probabilidades de reportar un intento de suicidio en el último año. Para algunos, esa persona que los acepta podría ser un docente, un entrenador o un orientador escolar.
Otra consecuencia no deseada del distanciamiento físico ha sido un aumento de las interacciones negativas. The Trevor Project ha recibido testimonios de un número creciente de jóvenes LGBTQ que ya no tienen acceso a sus sistemas de apoyo. Muchos se encuentran ahora confinados en entornos familiares poco solidarios, lo que puede provocar un aumento de la ansiedad y del sufrimiento emocional, en particular entre los jóvenes transgénero y no binarios, que pueden necesitar ocultar su verdadera identidad para mantenerse a salvo.
Las investigaciones sugieren que, entre los jóvenes LGBTQ, solo un tercio experimenta la aceptación parental, otro tercio experimenta el rechazo parental y el tercio restante no revela su identidad LGBTQ hasta llegar a la edad adulta.

Un aumento del rechazo o del abuso en el hogar puede ser perjudicial para la salud física y mental de los jóvenes LGBTQ. Por un lado, puede aumentar el riesgo de ser expulsados de su casa, de huir y de sufrir falta de vivienda; y, por tanto, aumentar el riesgo de suicidio. Nuestra investigación ha constatado que los jóvenes LGBTQ que experimentaron inestabilidad habitacional declararon haber considerado el suicidio al doble de ritmo y haber intentado suicidarse más de tres veces más que los jóvenes LGBTQ que no la experimentaron. También sabemos que los jóvenes LGBTQ declaran tasas más elevadas de abuso sexual y físico en comparación con sus iguales heterosexuales y cisgénero, y que el distanciamiento físico ha limitado las oportunidades de que los denunciantes obligatorios y otras personas preocupadas observen señales de posible abuso entre los jóvenes LGBTQ.
En los últimos meses, hemos escuchado historias desgarradoras de jóvenes LGBTQ que se han puesto en contacto con nosotros en busca de apoyo, entre ellas las de estudiantes de último año de secundaria que se sienten sin esperanza ante la posibilidad de no poder acceder a la universidad en otoño, las de estudiantes universitarios que sufrieron inestabilidad habitacional como consecuencia del cierre de los campus, y las de jóvenes transgénero y no binarios que se vieron obligados a aplazar una atención médica de afirmación de género tan anhelada. Estas conversaciones suelen mencionar varios temas, que van desde sentimientos de aislamiento y ansiedad por el futuro, hasta la inseguridad económica y el miedo a tener o contraer la COVID-19.
Los sentimientos de estrés y ansiedad son reacciones totalmente normales ante lo que ocurre en el mundo. Aunque las políticas de distanciamiento físico pueden variar en todo Estados Unidos y en el resto del mundo, lo importante es recordar que el distanciamiento físico no tiene por qué significar aislamiento social.
El impacto drástico de la COVID-19 en la salud mental, especialmente en la de los jóvenes LGBTQ, apenas empieza a comprenderse. Pero sin investigaciones sólidas y una recopilación sistemática de datos, nunca sabremos con certeza cuántas personas LGBTQ se han contagiado y/o han fallecido a causa de la COVID-19, ni cómo la pandemia ha afectado de manera particular las tasas de desempleo, falta de vivienda y suicidio entre los jóvenes LGBTQ.
La recopilación sistemática de datos sobre la orientación sexual y la identidad de género en los casos de COVID-19 puede mejorar notablemente nuestra comprensión de los efectos de la pandemia en la comunidad LGBTQ. Estos datos también pueden orientar los programas de respuesta de nuestro sistema sanitario, los recursos de salud mental y los esfuerzos nacionales de intervención en crisis.
¿Qué hace el Foro para impulsar la inclusión de las personas LGBTI?
Los jóvenes LGBTQ que se encuentran en un entorno que no afirma su identidad, o que los expone a riesgo de abuso, deben buscar conexiones que los afirmen, ya sea a través de redes de apoyo existentes o uniéndose a espacios en línea seguros para jóvenes LGBTQ, como TrevorSpace. Les hemos dicho a los jóvenes: hagan todo lo posible por mantenerse conectados con sus amigos, su familia o la familia que han elegido. Para quienes tienen acceso, utilicen internet para comunicarse con sus seres queridos o para encontrar recursos de salud mental y una comunidad que los afirme. Establezcan una rutina y dediquen cada día un tiempo al autocuidado y a actividades de bienestar que tengan un impacto positivo en su salud mental y física. Y si alguna vez se sienten sin esperanza, por favor, llamen, chateen o envíen un mensaje de texto a The Trevor Project. Nuestros consejeros capacitados están aquí para ustedes las 24 horas, los 7 días de la semana. No están solos.

