La sorprendente parte de tu cuerpo que mantiene sano tu cerebro

A Nepalese man kicks as he exercises in the early morning a day after the Constituent Assembly election in Kathmandu November 20, 2013. Millions of Nepalis voted on Tuesday for an assembly that will draft a constitution aimed at ending years of instability but their ballots may not produce a conclusive result and could leave the country facing more turmoil. REUTERS/Navesh Chitrakar (NEPAL - Tags: ELECTIONS POLITICS SOCIETY) - GM1E9BK14UC01
“It is no accident that we are meant to be active: to walk, run, crouch to sit, and use our leg muscles to lift things."Image: REUTERS/Navesh Chitrakar (NEPAL - Tags: ELECTIONS POLITICS SOCIETY) - GM1E9BK14UC01
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Una investigación pionera demuestra que la salud neurológica depende tanto de las señales que los grandes músculos de las piernas envían al cerebro como de las instrucciones que este envía a los músculos. Publicado en Frontiers in Neuroscience, el estudio transforma radicalmente la medicina del cerebro y el sistema nervioso y ofrece a los médicos nuevas pistas para entender por qué los pacientes con enfermedad de la neurona motora, esclerosis múltiple, atrofia muscular espinal y otras enfermedades neurológicas suelen empeorar rápidamente cuando se limita su movimiento.

«Nuestro estudio respalda la idea de que las personas que no pueden hacer ejercicios con carga —como los pacientes encamados o incluso los astronautas en viajes prolongados— no solo pierden masa muscular, sino que también sufren alteraciones en la química corporal a nivel celular e incluso efectos adversos en el sistema nervioso», afirma la Dra. Raffaella Adami de la Università degli Studi di Milano, Italia.

El estudio consistió en impedir que los ratones usaran las patas traseras, pero no las delanteras, durante 28 días. Los ratones siguieron comiendo y acicalándose con normalidad y no mostraron signos de estrés. Al final del ensayo, los investigadores examinaron una zona del cerebro llamada zona subventricular, que en muchos mamíferos contribuye a mantener la salud de las células nerviosas. También es la zona donde las células madre neurales producen nuevas neuronas.

Limitar la actividad física redujo en un 70 por ciento el número de células madre neurales, en comparación con un grupo de control de ratones que podía desplazarse libremente. Además, tanto las neuronas como los oligodendrocitos —células especializadas que sostienen y aíslan las células nerviosas— no llegaron a madurar por completo cuando el ejercicio se redujo drásticamente.

Inmunotinción de las células diferenciadas. Image: Frontiers in Neuroscience

La investigación demuestra que usar las piernas, en particular al hacer ejercicios con carga, envía al cerebro señales esenciales para producir células neurales sanas, fundamentales para el cerebro y el sistema nervioso. Reducir el ejercicio dificulta que el cuerpo produzca nuevas células nerviosas, algunos de los componentes básicos que nos permiten afrontar el estrés y adaptarnos a los retos de la vida.

«No es casualidad que estemos hechos para mantenernos activos: caminar, correr, agacharnos para sentarnos y usar los músculos de las piernas para levantar cosas», afirma Adami. «La salud neurológica no es una vía de sentido único en la que el cerebro les ordena a los músculos “levanta”, “camina”, etcétera».

Los investigadores profundizaron en sus hallazgos al analizar células individuales. Descubrieron que restringir el ejercicio reduce la cantidad de oxígeno en el cuerpo, lo que crea un entorno anaeróbico y altera el metabolismo. Reducir el ejercicio también parece afectar a dos genes; uno de ellos, CDK5Rap1, es muy importante para la salud de las mitocondrias, las centrales energéticas de la célula que liberan energía que el cuerpo puede utilizar. Esto representa otro circuito de retroalimentación.

Estos resultados arrojan luz sobre varios problemas de salud importantes: desde las preocupaciones por los efectos cardiovasculares de los estilos de vida sedentarios hasta una mejor comprensión de enfermedades devastadoras como la atrofia muscular espinal (AME), la esclerosis múltiple y la enfermedad de la neurona motora, entre otras.

«Me interesan las enfermedades neurológicas desde 2004», afirma el coautor el Dr. Daniele Bottai, también de la Università degli Studi di Milano. «Me pregunté: ¿el desenlace de estas enfermedades se debe exclusivamente a las lesiones que se forman en la médula espinal en caso de lesión medular y a la mutación genética en el caso de la AME, o la menor capacidad de movimiento es el factor clave que agrava la enfermedad?»

Esta investigación demuestra el papel fundamental del movimiento y tiene diversas posibles implicaciones. Por ejemplo, los investigadores señalan que las misiones que envían astronautas al espacio durante meses o incluso años deben tener en cuenta que la gravedad y el ejercicio con carga desempeñan un papel importante en el mantenimiento de la salud humana.

«Podría decirse que nuestra salud está arraigada en la Tierra de maneras que apenas empezamos a comprender», concluye Bottai.

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