En resumen
En su intervención en el Foro sobre Cobertura Sanitaria Universal celebrado en Tokio, el primer ministro japonés, Shinzo Abe, se comprometió a apoyar los servicios de atención sanitaria en países en desarrollo mediante una financiación de 2.900 millones de dólares. Esta medida supone una contribución significativa para lograr la atención sanitaria para todos.
Hacia la salud para todos
En el Foro sobre Cobertura Sanitaria Universal (UHC) celebrado el 14 de diciembre, el primer ministro japonés, Shinzo Abe, anunció que su Gobierno financiaría programas de atención sanitaria en países en desarrollo que buscan ofrecer cobertura sanitaria universal. Japón se comprometió a aportar 2.900 millones de dólares a programas destinados a combatir las enfermedades infecciosas y ofrecer tratamientos a los niños, empezando por los 28 países destinatarios que figuran en la lista de la Alianza para la Cobertura Sanitaria Universal.
Junto al secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, Abe afirmó: «Lo daremos todo para construir un marco mundial que promueva [la atención sanitaria universal], junto con el secretario general Guterres y otros líderes mundiales», según The Japan Times.
Promover la atención sanitaria universal figura entre los Objetivos de Desarrollo Sostenible fijados por las Naciones Unidas para 2030, y el histórico foro celebrado en Tokio fue una ocasión para impulsar esta causa. El foro fue organizado por el Gobierno japonés en colaboración con instituciones internacionales como el Banco Mundial y la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Como parte de este compromiso de mil millones de dólares, Abe propuso un nuevo objetivo provisional para la atención sanitaria universal: el primer ministro japonés quiere ofrecer servicios sanitarios básicos a 1.000 millones de personas más para 2023. «Es una meta ambiciosa», afirmó Gregory Stevens, profesor asociado de Medicina Familiar y Medicina Preventiva en la Facultad de Medicina Keck, de la Universidad del Sur de California, en declaraciones a Futurism.
«Desde la década de 1960, Japón ha adoptado con éxito la atención sanitaria universal dentro de sus fronteras y sigue siendo líder tanto en mantener bajos los costes como en lograr muy buenos resultados de salud», afirmó Stevens. «Por tanto, que Japón destine fondos a esta causa no solo es importante y necesario, sino que también demuestra su liderazgo y su vasta experiencia en este ámbito».
Una causa oportuna
La idea de la atención sanitaria universal es que los servicios de salud no sean inaccesibles para quienes quizá no dispongan de los recursos económicos necesarios. El plan actual de la OMSpretende que, para 2030, el 80 % de la población de los países en desarrollo tenga acceso a esos servicios y que los gastos médicos pagados directamente por los pacientes no los hundan aún más en la pobreza.
Sin embargo, la atención sanitaria universal no es una preocupación exclusiva de los países en desarrollo. «La terminología puede variar algo entre los países desarrollados y los países en desarrollo», explicó Stevens a Futurism. «En los países desarrollados, la cobertura universal suele significar acceso a la atención primaria, especializada, terciaria y de urgencias que se presta habitualmente (y a muchas otras áreas de la medicina, como los medicamentos, la fisioterapia, la terapia ocupacional y la atención de salud mental)».
En cambio, en los países en desarrollo, la atención se centra en el nivel más básico de la asistencia sanitaria, como la atención primaria y la atención hospitalaria. Stevens añadió: «Esto está cambiando a medida que los países siguen desarrollándose y cambian las necesidades de la población», por ejemplo, con el paso de las enfermedades infecciosas como principal causa de muerte a las enfermedades crónicas.
De hecho, todos los avances de la atención sanitaria modernaposibilitados por las tecnologías avanzadas parecerían carecer de sentido en una sociedad donde ni siquiera está garantizado el acceso básico a los servicios médicos. Como señaló Stevens, Japón conoce bien la atención sanitaria universal, y no es casualidad que el Gobierno de Abe organizara el Foro sobre Cobertura Sanitaria Universal.
«Hace falta un compromiso político firme, porque es una elección política, pero el resultado es un mundo más saludable, seguro y justo para todas las personas», afirmó Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, según The Japan Times.
A este respecto, Stevens hizo una última observación: «Resulta interesante que Estados Unidos no tenga suficiente autoridad para liderar una iniciativa de este tipo porque, pese a la Ley de Cuidado de Salud Asequible (que sigue estando amenazada), todavía tenemos unos 9 millones de personas sin seguro médico y cientos de miles de personas que cada año se declaran en bancarrota por las facturas médicas».

