China es el país más optimista cuando se pregunta a la gente cuándo cree que llegará una recuperación económica tras la pandemia.
En comparación, la gente de Rusia es la más pesimista.
Algo en lo que parece haber acuerdo entre la mayoría de las personas es que esperan que sus gobiernos asuman la responsabilidad de liderar el regreso al crecimiento.
Más de la mitad de las personas en China considera que la economía del país ya se ha recuperado de la pandemia.
Ese es uno de los principales hallazgos de una encuesta realizada por Ipsos y el Foro Económico Mundial entre el 25 de junio y el 9 de julio. En total, se preguntó a más de 21.500 personas en 29 países sobre su visión de la vida económica tras la pandemia.
Alrededor del 56 % de los encuestados chinos dijo que las cosas ya habían vuelto a la normalidad. Esa cifra asciende al 83 % si se incluye a quienes creen que la recuperación se producirá en el plazo de un año.
También en Arabia Saudí, la mayoría de las personas (63 %) cree que la recuperación se habrá producido dentro de un año. Allí, el 25 % afirma que la economía ya se ha recuperado.
Por otro lado, el optimismo escasea más. De los 29 países encuestados, Rusia, Colombia, Sudáfrica y Rumanía son los lugares donde menos personas esperan una recuperación rápida.
En Rusia, solo el 4 % de las personas cree que la recuperación ya se ha producido y solo un 6 % más considera que las cosas mejorarán en un año. Una gran mayoría (66 %) espera tener que esperar más de tres años para que la economía se recupere.
Entre la mitad y dos tercios de los encuestados en Sudáfrica, Argentina, Rumanía, Colombia, Hungría y Polonia afirman que creen que la recuperación económica tras la pandemia está a más de tres años vista.
Mirando al futuro
En cuanto a quién debe asumir la responsabilidad de liderar la recuperación económica de un país, la respuesta más frecuente de los encuestados fue su gobierno. Promediando los 29 países, esa era la opinión del 53 % de las personas. Pero el 48 % no mencionó en absoluto a su gobierno al pensar de dónde podría venir la recuperación, lo que indica una posible falta de confianza en sus líderes nacionales.
En Rusia, nueve de cada diez personas encuestadas afirmaron que el gobierno es el responsable de resolver la situación. Muy cerca, otros países donde una gran mayoría piensa así son Hungría (88 %), Corea del Sur (86 %), China (78 %), Malasia (73 %) y Arabia Saudí (70 %).
Un resultado casi opuesto a estos se obtuvo cuando Ipsos preguntó si las pequeñas empresas deberían ser responsables de la recuperación económica tras la pandemia. Pocas personas en Rusia (7 %), Corea del Sur (10 %), Hungría (14 %) y Arabia Saudí (19 %) pensaban que así fuera. Los países en los que un mayor número de personas considera que las pequeñas empresas tienen un papel importante que desempeñar son todos de habla hispana.
“El mundo se encuentra en un punto de inflexión global en el que los líderes deben cooperar, innovar y garantizar una recuperación sólida”, declaró Sarita Nayyar, directora gerente del Foro Económico Mundial, y añadió que las empresas, la sociedad civil y los gobiernos deben trabajar juntos para abordar los grandes desafíos que enfrenta el planeta, y que "quienes se centraron en el corto plazo han sido los primeros en sufrir".
Interpretando las señales
La encuesta también analizó cómo perciben las personas una recuperación económica, cómo se ve y cómo se siente: las señales que les indicarán que las cosas están mejorando. Resulta que hay dos factores que llevan a la gente a pensar que las cosas van mejor. El primero es ver que personas conocidas son llamadas de nuevo al trabajo o consiguen un empleo nuevo. Un promedio del 79 % de las personas dio esa como su respuesta principal. Le siguió de cerca la apertura de nuevos negocios (78 %).
En los 29 países encuestados, el rango de respuestas que citaban esos dos indicadores iba del 63 % al 89 %.
Un aumento del turismo también se mencionó como señal clave de recuperación, con un promedio global del 72 %. Fue más alto en China (90 %), Arabia Saudí (85 %) y Sudáfrica (84 %), y más bajo en Argentina (52 %), Rusia (59 %) y Colombia (60 %).

