Las ciudades indias podrían representar el 70 % de la recuperación económica del país.
Para impulsar una mejor gobernanza y mejores servicios urbanos para sus ciudadanos, las ciudades indias necesitan generar, captar, analizar y compartir mejores datos.
Los programas recientes buscan un libre flujo de conjuntos de datos entre las ciudades.
La COVID-19 ha devastado y perturbado las ciudades indias, poniendo de manifiesto una deficiencia sistémica en la forma en que el país aplicó los datos a nivel municipal para orientar la formulación de políticas. Las ciudades indias serán fundamentales para la recuperación económica, ya que representan casi el 70 % del PIB del país según algunas estimaciones. A medida que la India se reconstruye, integrar políticas sólidas de datos urbanos dentro de la gobernanza urbana será fundamental. Hacerlo no solo garantizaría una recuperación más rápida de la pandemia de COVID-19, sino que también permitiría a las ciudades indias alcanzar su potencial económico.
La falta de información, junto con un enfoque improvisado y en gran medida orientado al cumplimiento de las anteriores campañas de recopilación de datos, ha afectado negativamente a la gobernanza de manera considerable. La pandemia de COVID-19 puso especialmente de manifiesto la insuficiencia de la prestación de servicios urbanos, provocada por lagunas de información en tres ámbitos: salud pública, transporte y protección de las poblaciones migrantes. Para superar estos problemas, es clave formular políticas sistemáticas y a largo plazo de recopilación de datos urbanos.
La importancia de la movilidad
Durante el confinamiento en la India, el coronavirus demostró que las ciudades siguen mal preparadas para responder a las necesidades de salud pública de los ciudadanos. La drástica medida del confinamiento tenía como objetivo ganar tiempo para ampliar la respuesta. Sin embargo, los funcionarios municipales pasaron días tratando de obtener datos básicos datos sobre la ubicación de las instalaciones y la capacidad de camas. Los datos sobre defunciones y brotes en conglomerados eran sospechosos.
Con el tiempo, observamos avances por parte de algunos gobiernos municipales que crearon plataformas para hacer seguimiento del número de casos, y portales de sistemas de información geográfica (SIG) para analizar las zonas de contención y asignar recursos. También observamos el uso de fuentes alternativas de información por parte de funcionarios gubernamentales e investigadores por igual, debido a las lagunas de datos en las fuentes tradicionales. Iniciativas voluntarias de ciudadanos como covid19india.org y rastreadores de movilidad como Google Mobility se convirtieron en fuentes únicas de verdad en cuanto a casos y movilidad, respectivamente, y se utilizaron activamente para diseñar políticas en tiempo real.
Si bien la COVID-19 puso de relieve cómo las lagunas de datos dificultan la respuesta ante desastres, es importante recordar que la información sobre la oferta y la demanda de servicios sanitarios también es necesaria para mejorar el funcionamiento cotidiano de los sistemas de salud pública urbanos. Esto exige establecer sistemas para la recopilación y consolidación en tiempo real de información sobre la incidencia de enfermedades, los servicios demandados, la calidad de las instalaciones y el personal existentes, etc. Tales sistemas deberían permitir también la integración de fuentes alternativas de información, dado su uso exitoso durante la pandemia de COVID-19.
Si las autoridades pueden recopilar datos sobre las opciones de desplazamiento y el comportamiento de los residentes, podrán comprender qué pautas surgen tras la pandemia de COVID-19 y, a su vez, responder con políticas favorables.
Harsh Vardhan Pachisia, del IDFC Institute, y Sriram Gutta, del Foro Económico Mundial
La COVID-19 también demostró la importancia del transporte para hacer posible la vida urbana. Durante el confinamiento en la India, todos los servicios esenciales, desde las tiendas de alimentación hasta los hospitales y los servicios públicos básicos, debieron seguir funcionando. Diversos modos de transporte, incluidos el transporte público y la movilidad compartida, proporcionaron enlaces vitales para garantizar que la cadena de suministro de dichos servicios funcionara sin contratiempos. Pese a ello, las decisiones sobre política, diseño y planificación del transporte en las ciudades indias –entre las máscongestionadas del mundo– siguen basándose en encuestas de viaje a pequeña escala que solo recogen una fracción de la población.
Es posible que la pandemia de COVID-19 cambie las opciones de desplazamiento, y que los residentes opten por modos de transporte con menor huella, como los vehículos privados y las motocicletas. Con esto en mente, es crucial sustituir los métodos actuales de recopilación de datos. Para supervisar cómo cambia la demanda de viajes urbanos, es clave establecer sistemas que recopilen datos de transporte a intervalos frecuentes. Por ejemplo, si las autoridades pueden recopilar datos sobre las opciones de desplazamiento y el comportamiento de los residentes, podrán comprender qué pautas surgen tras la pandemia de COVID-19 y, a su vez, responder con políticas favorables. Aunque reunir esta información será costoso y difícil, hacerlo no solo mejorará la planificación de la infraestructura de transporte, sino que, en última instancia, también conducirá a mercados laborales urbanos más eficientes gracias a una movilidad más rápida por la ciudad. El enfoque histórico en la construcción de más carreteras debería dar paso a la planificación y provisión de sistemas de transporte eficientes.
La situación de los trabajadores migrantes en las ciudades indias pasó al primer plano de los debates políticos durante la pandemia de COVID-19. Antes de la crisis, había muy pocos datos disponibles sobre el número real y el tipo de migrantes en las ciudades, y sobre los servicios a los que acceden. Como resultado, cuando el país estaba confinado, los gobiernos estatales y los académicos ofrecieron diversasestimaciones sobre el número de trabajadores migrantes varados, que oscilaba entre 2,6 y más de 30 millones. Esta falta de información dio lugar a una prestación ad hoc de servicios públicos básicos, como la atención sanitaria, a esta población durante la crisis. Que el gobierno siguiera utilizando el censo de 2011 como referencia para una población muy móvil provocó la exclusión a gran escala de los sistemas de protección social.
En adelante, los datos sobre los sectores de la sociedad procedentes de otros estados deberían recopilarse mediante encuestas urbanas periódicas que ofrezcan una visión en tiempo real de quién vive realmente en las ciudades indias, cuántos tienen acceso a los servicios, de dónde proceden, etc. Un ejercicio de este tipo serviría de base para las políticas municipales y mejoraría la ejecución de programas gubernamentales, como la vivienda y las infraestructuras adecuadas para los trabajadores migrantes formales e informales. A largo plazo, ayudará a que las ciudades sean más accesibles, cómodas y seguras para las poblaciones vulnerables.
Eliminar los silos de datos y fomentar la colaboración
Entre los esfuerzos gubernamentales anteriores para mejorar la situación figuran el Programa de Ciudades Inteligentes con Datos –en el que las 100 «ciudades inteligentes» de la India tenían la misión de recopilar y emplear datos locales para la gobernanza– han caído a menudo en la trampa de convertirse en procedimientos improvisados y orientados al cumplimiento. Afortunadamente, hay recientes avances positivos con el Ministerio de Vivienda y Asuntos Urbanos lanzando programas como el Programa Nacional Digital Urbano y el Intercambio Indio de Datos Urbanos.
Estos programas pretenden permitir un libre flujo de conjuntos de datos entre las ciudades, eliminando los silos de datos y fomentando la colaboración en políticas basadas en datos de cara al futuro. Además, estas nuevas iniciativas pretenden fundamentar los esfuerzos de recopilación de datos en casos de uso pertinentes y aplicables de dicha información. Si el método de recopilación de datos –incluidos los metadatos– es transparente y puede reproducirse, los datos menos fácticos podrían quedar expuestos tal como son. Este cambio estructural en la forma de pensar sobre los datos es esencial. Sin él, estas iniciativas no lograrán el impacto deseado.
El Foro Económico Mundial publicó recientemente un informe titulado «Tecnología y gobernanza de datos en las ciudades: en primera línea de la lucha de la India contra la COVID-19», para compartir enfoques prácticos que las ciudades de la India y de todo el mundo han adoptado en respuesta a la pandemia. La experiencia de las ciudades indias y de sus homólogas mundiales sugiere que, si las ciudades quieren institucionalizar y reforzar el uso de soluciones inteligentes, deben priorizarse determinadas acciones, entre ellas:
Garantizar la estandarización y la interoperabilidad de los datos y los sistemas de ciudades inteligentes mediante la formulación de políticas municipales de gestión tecnológica.
Reforzar la seguridad y la protección de los datos mediante el desarrollo de políticas municipales de datos conformes con las leyes y directrices nacionales que garanticen la seguridad de los datos de los ciudadanos.
Fortalecer la coordinación entre organismos mediante el establecimiento de nuevos mecanismos de intercambio de información entre los gobiernos municipales y estatales.
Crear organizaciones de tecnología y gestión de datos con personal suficiente, empezando por el nombramiento de un director municipal de datos y de responsables municipales de datos.
Adoptar indicadores objetivos para supervisar la prestación de servicios mediante el desarrollo de marcos de evaluación.
Aprovechar múltiples canales de prestación para la difusión pública mediante la implementación de soluciones inteligentes relacionadas con la conectividad.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial por el futuro de las ciudades?
El Centro para la Transformación Urbana conecta a los líderes municipales, las empresas y los gobiernos para comprender los desafíos y las oportunidades que configuran el futuro urbano.
Mediante el aprendizaje entre pares y la colaboración, el Centro permite a las ciudades intercambiar conocimientos y traducir el entendimiento compartido en soluciones urbanas prácticas y resilientes.
Para aprender de la pandemia de COVID-19 e institucionalizar la recopilación de datos, los responsables políticos deberían orientarse hacia el establecimiento de sistemas integrados de datos urbanos para formular políticas mejor fundamentadas e informadas. Con este fin, los gobiernos estatales deben formular políticas de datos a largo plazo para sus ciudades que abarquen la recopilación, el análisis y la difusión en todos los sectores. Suele decirse que los datos son el nuevo petróleo o que son el oxígeno que impulsará la Cuarta Revolución Industrial. Conviene señalar que tanto el petróleo como el oxígeno se agotan una vez consumidos. En cambio, los datos ganan valor cuanto más se consumen y de los datos agregados se extraen patrones.
Para impulsar una mejor gobernanza y mejores servicios urbanos para sus ciudadanos, las ciudades necesitan generar, captar, analizar y compartir mejores datos. Hacerlo no solo abordaría los problemas estructurales que afectan a la gobernanza de las ciudades indias, sino que también les ayudaría a alcanzar su potencial de crecimiento.
