¿Qué es el aprendizaje híbrido? ¿Cómo pueden los países hacerlo bien?

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  • El aprendizaje híbrido o combinado es cualquier combinación de aprendizaje presencial y a distancia.

  • Estas técnicas se han utilizado en todo el mundo mientras los países intentan responder a la propagación de la COVID-19.

  • Si bien el aprendizaje a distancia puede ser un término general, en realidad existen varias posibilidades dentro de él.

Tras el cierre generalizado de las escuelas debido a la pandemia de COVID-19, los países han estado explorando diversas modalidades de aprendizaje híbrido a medida que reabren sus centros. Pero, ¿qué es exactamente el aprendizaje híbrido?

Para decirlo de forma sencilla, el aprendizaje híbrido o combinado es cualquier combinación de aprendizaje presencial y a distancia. De ningún modo es algo nuevo. Este enfoque lleva años aplicándose en la educación , especialmente con la irrupción de las tecnologías digitales. Dados los crecientes esfuerzos e interés que los países dedican al aprendizaje híbrido, en este blog (que forma parte de una serie que destaca las lecciones clave de un estudio de próxima publicación para comprender la eficacia percibida de las soluciones de aprendizaje a distancia), examinamos rasgos distintivos para clasificarlo, ejemplos de experiencias de los países y siete factores facilitadores que deben tenerse en cuenta para su implementación eficaz.

Tres rasgos distintivos para clasificar el aprendizaje híbrido:

  • Tiempo (cuándo):que puede ser síncrono (al mismo tiempo, también conocido como “tiempo real”) o asíncrono (secuencial, en momentos diferentes), o combinar un poco de ambos.

  • Espacio (dónde): que puede ser presencial (también conocido como cara a cara, compartiendo la misma ubicación física) o a distancia (dos o más personas en ubicaciones físicas diferentes).

  • Interacción (cómo): que puede desglosarse en función de la dirección de la comunicación (unidireccional; bidireccional o multidireccional) o tipo de participación, desde la no participación (una persona aprende sola, sin interacción con otras), la participación limitada (cuando la interacción con otras personas es limitada, estructurada o controlada) y la participación alta (el intercambio activo y dinámico con otras personas es regular y esencial).

Teniendo en cuenta estas dimensiones y sus subcomponentes, existe una gran variedad de combinaciones de aprendizaje híbrido. Resulta complicado encontrar la mejor combinación que responda a qué se enseña, dónde, quién lo enseña y a quién. Para cada una de estas combinaciones pueden integrarse distintas tecnologías. Todos estos aspectos tendrán una fuerte influencia en el tipo de aprendizaje híbrido que se ofrezca.

Posibles grados de aprendizaje híbrido basados en experiencias de los países:

El tiempo, el espacio y la interacción deben planificarse cuidadosamente al diseñar qué asignaturas, temas y enfoques deben considerarse para la enseñanza y el aprendizaje presenciales y a distancia. La mayoría de nuestras experiencias de aprendizaje pueden considerarse un continuo de aprendizaje híbrido., Cuando aprendemos integramos distintos usos e intensidades de estas tres dimensiones (incluso si participamos en experiencias de aprendizaje presencial con tecnología limitada, cuando el aprendizaje se amplía mediante redes sociales o llamadas telefónicas con compañeros para comentar la lección, existen algunas formas de aprendizaje híbrido).

Dada la variabilidad de formas y metodologías para impartir y evaluar el aprendizaje híbrido, resulta difícil comparar su relación coste-eficacia.

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Existen varios factores constantes en la mayoría de las distintas formas de aprendizaje híbrido. Al planificar y evaluar las diferentes formas de aprendizaje híbrido, los responsables de políticas pueden tener en cuenta:

  • Uso eficaz del tiempo: La cantidad de tiempo invertido en el aprendizaje presencial no será la misma en los entornos híbridos. Algunas actividades pueden requerir más tiempo, mientras que otras pueden ser más rápidas. ¿Deberían tener la misma duración una jornada escolar a distancia y una presencial? ¿Cuál es la duración ideal de una clase a distancia?

  • Competencias básicas para el alumnado híbrido: No todo el alumnado disfrutará por igual de cada una de las combinaciones de aprendizaje híbrido ni tendrá el mismo dominio de todas ellas. Es fundamental dotar al alumnado de las competencias necesarias para aprender por sí mismo, mantenerse motivado, ser resiliente y sentirse empoderado. La buena noticia es que estas competencias pueden aprenderse. La orientación al respecto será fundamental.

  • Nivel de apoyo que reciben los estudiantes: Los distintos mecanismos y herramientas del aprendizaje híbrido requerirán distintos tipos de ayuda (el apoyo también puede combinarse, por ejemplo mediante programas de tutoría a distancia, contacto asíncrono con el alumnado o un sencillo servicio de asistencia donde los estudiantes puedan solicitar ayuda). El seguimiento y el apoyo al bienestar son también un componente fundamental.

  • Competencias básicas para la enseñanza híbrida: Será fundamental que el profesorado desarrolle competencias digitales, eficacia pedagógica o capacidad para identificar la idoneidad de las distintas formas de aprendizaje híbrido según el contexto. El desarrollo profesional docente eficaz, el apoyo de tutores y las herramientas de seguimiento serán fundamentales.

  • Adaptación de los contenidos: La misma cantidad y diversidad de contenidos que suele abarcarse en la enseñanza presencialno puede trasladarse sin más al aprendizaje híbrido. Será necesario adaptar el volumen y el tipo de contenidos seleccionados.

  • Coherencia pedagógica: Alternar entre distintas formas de aprendizaje híbrido puede resultar difícil para el alumnado y el profesorado, especialmente si existe falta de coherencia entre las distintas experiencias de aprendizaje. Para garantizar la continuidad del aprendizaje, los sistemas educativos pueden asegurarse de que lo aprendido a distancia también se debata en persona o se traduzca en aprendizaje basado en proyectos con el alumnado. Una alineación eficaz con el currículo exigirá combinar cuidadosamente las tres dimensiones.

  • Tecnología: En lugar de centrarse en la falta de acceso a la tecnología (un problema bien documentado), el reto aquí será la pertinencia de las herramientas elegidas. La mejor tecnología no dependerá de una interacción totalmente síncrona y multidireccional (se ha escrito mucho sobre la “fatiga por Zoom”). Calibrar la combinación de tecnologías, teniendo en cuenta las dimensiones y los factores mencionados, aumentará su pertinencia e impacto.

El aprendizaje híbrido ofrece una gran variedad de opciones. Sin embargo, esta flexibilidad conlleva algunas contrapartidas. Probando distintos grados de interacción, frecuencia y aprendizaje en la escuela y en casa, los países pueden mejorar de forma iterativa documentando experiencias, reconociendo los errores, mejorando, apoyando al profesorado y al alumnado y adaptándose con rapidez. Aunque todavía es pronto para saber en qué medida el aprendizaje híbrido se convertirá en una característica permanente de la educación tras la COVID-19, existen suficientes tendencias para afirmar que los países deben planificar y prepararse para que el aprendizaje híbrido forme parte de la prestación educativa en el futuro próximo.

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