Cómo miran los bebés los objetos podría predecir el trastorno del espectro autista

Unusual visual inspection could predict a future diagnosis in children as young as 9 months.Image: Shirota Yuri/Unsplash
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  • Un nuevo estudio sugiere que la forma en que los niños muy pequeños miran los objetos podría predecir un futuro diagnóstico de trastorno del espectro autista.

  • Ejemplos de inspección visual inusual incluyen mirar un objeto de reojo o sostenerlo muy cerca de la cara.

  • Es la primera vez que se observa una relación de este tipo en niños de tan solo 9 meses.

Un nuevo estudio demuestra que la inspección visual inusual de objetos por parte de lactantes de nueve meses o más puede predecir un diagnóstico posterior de trastorno del espectro autista.

Los investigadores definen la inspección visual inusual como:

  • mirar de reojo,

  • sostener un objeto muy cerca de la cara,

  • mirar algo con un ojo cerrado, o

  • fijar la mirada en un objeto sin interrupción durante más de 10 segundos.

«El comportamiento de inspección visual inusual lleva mucho tiempo asociado con el autismo, pero nunca antes se había observado tan temprano como a los 9 meses de edad», afirma Meghan Miller, profesora asociada del departamento de psiquiatría y ciencias del comportamiento y del Instituto MIND de la Universidad de California, Davis, y primera autora del estudio.

El estudio, publicado en el Journal of Abnormal Psychology, también concluye que este comportamiento a los nueve meses predijo el comportamiento social a los 12 meses, pero no a la inversa.

«Los hallazgos respaldan las principales teorías sobre el autismo, que plantean que la excesiva concentración de los lactantes en los objetos podría producirse a expensas de su interés por las personas. En definitiva, este estudio sugiere que la inspección visual inusual de objetos puede preceder al desarrollo de los síntomas sociales característicos del TEA», afirma Miller.

Aproximadamente 1 de cada 54 niños en Estados Unidos ha sido diagnosticado con TEA. Los hermanos menores de niños con autismo tienen más probabilidades de ser diagnosticados con autismo, en una proporción de aproximadamente uno de cada cinco.

Los investigadores evaluaron a 89 lactantes cuyos hermanos mayores tienen TEA (grupo de alto riesgo) y a 58 lactantes con hermanos de desarrollo típico (grupo de bajo riesgo). Los lactantes completaron una tarea diseñada para medir diversas formas de jugar y utilizar objetos a los 9, 12, 15, 18, 24 y 36 meses de edad.

Los examinadores evaluaron el comportamiento de interacción social de cada lactante después de cada sesión de evaluación. Midieron la frecuencia del contacto visual del lactante, la frecuencia con la que sonreía a otras personas y su capacidad de respuesta social general.

También contabilizaron el número de veces que el lactante realizó con los objetos inspección visual inusual, giros y rotaciones. El giro se definió como dejar caer, lanzar o manipular un objeto para hacerlo girar o tambalearse. La conducta de rotación consistía en girar, voltear o rotar el objeto al menos dos veces.

A los 36 meses, los lactantes se clasificaron en uno de tres grupos: sin TEA de bajo riesgo (58 niños), sin TEA de alto riesgo (72 niños) y con diagnóstico de TEA (17 niños).

El estudio reveló que las diferencias en la inspección visual inusual eran más marcadas, constantes y se presentaban más temprano en los lactantes que desarrollaron TEA. A los nueve meses, el grupo con TEA realizaba este comportamiento con mayor frecuencia que los otros dos grupos, y la conducta se mantuvo con tasas más altas en todas las edades.

Las diferencias en la frecuencia de giros y rotaciones aparecieron más tarde, fueron más limitadas en el tiempo y se relacionaron con el riesgo familiar de TEA y no con el diagnóstico de autismo del lactante.

«Una mayor concentración en los objetos en las primeras etapas de la vida puede tener efectos en cadena perjudiciales sobre el comportamiento social», afirma Sally Ozonoff, profesora del departamento de psiquiatría y ciencias del comportamiento y del Instituto MIND de la UC Davis, e investigadora principal del estudio. «Los hallazgos de nuestro estudio sugieren que la exploración visual inusual de objetos podría ser un complemento valioso para las herramientas de detección temprana y diagnóstico del TEA».

El trabajo contó con el apoyo del Instituto Nacional de Salud Mental y del Centro Nacional de Investigación en Discapacidades Intelectuales y del Desarrollo del Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano.

Los coautores del estudio pertenecen a la UC Davis, a la Universidad Estatal de Ohio y a la Universidad de Arizona.

Fuente: UC Davis

Estudio original DOI: 10.1037/abn0000692

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