El sector sanitario contribuye con más del 4,4 % de las emisiones netas mundiales de gases de efecto invernadero.
Hoja de ruta mundial para la descarbonización de la atención sanitaria, presenta medidas para reducir las emisiones mundiales del sector y ofrece recomendaciones para la atención sanitaria.
Se necesita el compromiso de las instituciones sanitarias y de los gobiernos de todo el mundo.
Durante más de un año, los médicos, enfermeras, hospitales y sistemas de salud del mundo han estado en primera línea de la batalla contra la COVID-19. Muchos han prestado servicios de manera heroica como primeros intervinientes, cuidadores, portavoces de la verdad y pilares de resiliencia en comunidades azotadas por la pandemia.
Un número creciente de estos líderes reconoce ahora, y alza la voz, sobre otra gran crisis sanitaria que se avecina en el horizonte. La creciente emergencia climática amenaza con hacer que la pandemia de COVID-19 parezca insignificante en comparación, afectando a la salud y al bienestar de casi todas las personas del planeta durante generaciones.
Irónicamente, la atención sanitaria, cuya misión es sanar, es un importante contribuyente a esta crisis, que enferma al planeta y a las personas que lo habitan. La atención sanitaria contribuye con más del 4,4 % de las emisiones netas mundiales de gases de efecto invernadero, lo que convierte al sector (si fuera un país) en el quinto mayor contaminante climático del planeta.
Ante esta paradoja, y a pesar de las presiones de la pandemia, los hospitales y sistemas de salud de todo el mundo reconocen cada vez más que la atención sanitaria debe dar un paso al frente y hacer su parte para proteger la salud de las personas frente al cambio climático, y que el momento de actuar es ahora.
Hospitales y sistemas de salud comprometidos con las cero emisiones netas
A la vanguardia de la respuesta del sector sanitario se encuentran casi 40 instituciones, que en conjunto representan más de 3000 centros sanitarios en 17 países y que acaban de unirse a la Carrera hacia Cero de la CMNUCC. Estos hospitales y sistemas de salud han asumido compromisos públicos para reducir a la mitad las emisiones antes de 2030 y alcanzar las cero emisiones netas a más tardar en 2050.
Esta primera oleada de instituciones sanitarias de la Carrera hacia Cero abarca seis continentes y representa a organizaciones diversas, entre ellas hospitales individuales, sistemas de salud privados y departamentos de salud provinciales, tanto de países desarrollados como en desarrollo. Están demostrando que es posible prestar atención y, al mismo tiempo, hacer frente al cambio climático. Están articulando una visión de personas sanas en un planeta sano.
Los hospitales y sistemas de salud han asumido compromisos públicos para reducir a la mitad las emisiones antes de 2030 y alcanzar las cero emisiones netas a más tardar en 2050.
Gonzalo Muñoz y Josh Karliner.
Se suman a otros miembros de la Carrera hacia Cero que ya participan en la campaña, cuyo total supera los 4000, incluidas regiones, ciudades, empresas, universidades e inversores, que representan más del 15 % de la economía mundial. La iniciativa Carrera hacia Cero de la ONU es la mayor alianza jamás creada fuera de los gobiernos nacionales comprometida con la reducción de la contaminación climática.
El grupo sanitario de la Carrera hacia Cero también forma parte de un movimiento más amplio, liderado por la ONG y socia de la Carrera hacia Cero de la CMNUCC, Health Care Without Harm, de miles de hospitales más que trabajan por la acción climática en el sector sanitario. El liderazgo de estos actores no estatales es fundamental para acelerar la transición hacia una economía de cero carbono más saludable, más limpia y más resiliente.
Se necesita la acción de los gobiernos
El liderazgo de los gobiernos nacionales también es esencial. Los Campeones Climáticos de la CMNUCC, Health Care Without Harm y la Organización Mundial de la Salud también trabajan conjuntamente con el Gobierno del Reino Unido, que acogerá la COP26 en Glasgow en noviembre, para animar a los sistemas de salud de los gobiernos nacionales a asumir compromisos similares en materia de descarbonización y resiliencia.
Nuestro objetivo en la conferencia climática de Glasgow es contar con un grupo destacado de ministerios de salud comprometidos con la acción climática en la atención sanitaria, junto con un creciente movimiento de hospitales y sistemas de salud que hagan lo mismo a través de la Carrera hacia Cero. Juntos pueden empezar a encaminar al sector sanitario hacia una trayectoria que se alinee con la ambición del Acuerdo de París de mantener el aumento de la temperatura mundial en 1,5 grados o por debajo de esa cifra.
¿Qué hace el Foro Económico Mundial frente al cambio climático?
La pandemia nos ha dado una comprensión dolorosa de lo que significa una crisis multidimensional a escala planetaria. Ha puesto de manifiesto, con crudeza, las profundas desigualdades en salud y en el acceso a la atención sanitaria, tanto dentro de los países como entre ellos. La COVID-19 también ha puesto de relieve la necesidad imperiosa de fortalecer y transformar nuestros sistemas de salud para que sean más equitativos, estén preparados y ayuden a prevenir tanto las futuras pandemias como la mayor amenaza sanitaria mundial del siglo XXI, el cambio climático.
Los hospitales y sistemas de salud que se unen a la Carrera hacia Cero demuestran que es posible. Ahora es imperativo que el sector sanitario aproveche este momento y ofrezca el liderazgo climático que el mundo necesita con tanta urgencia.


