Con todo el debate en torno al cambio climático, las emisiones globales de CO2 deberían estar empezando a bajar, ¿verdad? Pues no, en realidad no.
El año pasado, las emisiones globales de gases de efecto invernadero en realidad aumentaron un 2,1 %. Y eso pese a los compromisos ampliamente difundidos, como el Acuerdo de París de 2016, para limitar al mínimo el aumento de la temperatura global.
Y, como muestra el siguiente gráfico, han aumentado drásticamente desde principios del siglo pasado.
Consideremos el caso de China. A pesar de las inversiones líderes a nivel mundial en energías renovables, sus emisiones de gases de efecto invernadero siguen en aumento.
El año pasado, la superpotencia fue responsable de casi un tercio de todo el CO2 emitido. China también ha invertido recientemente en nuevas centrales eléctricas de carbón y, con sus políticas actuales, se prevé que las emisiones de GEI sigan aumentando hasta 2030 como mínimo.
La segunda nación más contaminante, en términos de emisiones globales de CO2, es Estados Unidos. Responsable del 15 % de las emisiones globales, se encuentra muy por detrás del 27 % de China.
Pero Estados Unidos tiene las emisiones de CO2 per cápita más altas del mundo: 16,6 toneladas por persona, muy por encima de la media mundial de 4,8 toneladas y de las 7 toneladas por persona de China.
Durante las últimas décadas, ha ido reduciendo gradualmente esas emisiones, pero la retirada de Estados Unidos del Acuerdo de París podría anular parte de ese progreso.
Participación de los países de la UE en las emisiones globales de CO2
En conjunto, los 28 Estados miembros de la Unión Europea son el tercer mayor emisor de dióxido de carbono, con una responsabilidad combinada del 9 % de las emisiones globales.
Para 2020, se ha comprometido a:
una reducción del 20 % de las emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con 1990
el 20 % del consumo total de energía procedente de energías renovables
un aumento del 20 % en la eficiencia energética
Para 2050, la UE pretende haber reducido sus emisiones entre un 80 % y un 95 % en comparación con los niveles de 1990.
La economía dominante de la región, Alemania, es una gran consumidora de carbón. En 2016, más del 42 % de su producción nacional de electricidad procedió del carbón.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial frente al cambio climático?
Emisiones globales de CO2: ¿un tema candente?
Dado que las emisiones siguen aumentando, aún queda mucho trabajo por hacer.
En su intervención en la reciente cumbre climática de la ONU en Nueva York, António Guterres, secretario general de la ONU, instó a los países a emprender medidas urgentes, coordinadas y decisivas para limitar los efectos del cambio climático, y afirmó: «La naturaleza está contraatacando con furia».
Greta Thunberg también pronunció un discurso apasionado ante los líderes mundiales, acusándolos de «traicionar» a los jóvenes.



