Gavi en su 25.º aniversario: nuestra ambición es mayor que nunca

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  • Durante sus 25 años, Gavi, la Alianza de Vacunas, ha desempeñado un papel fundamental en la mejora de la salud mundial, al vacunar a más de mil millones de niños en países de ingreso bajo.

  • Gavi tiene como objetivo vacunar a al menos 500 millones de niños entre 2026 y 2030, lo que podría salvar más de 8 millones de vidas y generar 100 000 millones de dólares en beneficios económicos.

  • Gavi prevé ampliar sus programas de inmunización equitativa, con el fin de crear resiliencia frente a futuras pandemias y crisis sanitarias.

En ocasiones, me preguntan, como directora ejecutiva de Gavi, la Alianza de Vacunas, qué significa para mí personalmente nuestra misión de acceso equitativo a la inmunización. Y, en el año en que Gavi celebra su 25.º año de lucha por la equidad en las vacunas, es una pregunta a la que vuelvo con frecuencia.

Casi todos sentimos una profunda indignación ante la posibilidad de que a un niño se le niegue el acceso a una vacuna que salva vidas por el lugar donde nace o por la capacidad de pago de su familia.

Sin embargo, para muchos de nosotros, que crecimos en un país de ingreso bajo, ese sentido de injusticia suele nacer de una profunda experiencia personal.

En el último cuarto de siglo, quizá el mayor logro de Gavi, al vacunar a toda una generación de niños en países de ingreso bajo, ha sido librar a más de mil millones de niños de esa injusticia.

Al crecer en Pakistán, veía por todas partes las pruebas de las enfermedades prevenibles mediante vacunación. En los rostros de quienes aún llevaban las cicatrices de la viruela. En el sufrimiento de quienes habían quedado paralizados por la polio.

Más tarde, como médica, vi el dolor y el trauma que las enfermedades infecciosas prevenibles, como la neumonía, causan a las personas y a las familias, así como el daño que provocan en los sistemas de salud y en las sociedades.

Frente a toda esta mortalidad y morbilidad prevenibles, Gavi ha sido una fuerza compensadora durante un cuarto de siglo.

Aumentar el acceso a la inmunización

En ese tiempo, las vacunas apoyadas por Gavi han evitado a más de 18 millones de familias el dolor de perder a un hijo.

Como asociación público-privada, Gavi ha dado forma a los mercados, aumentando el número de fabricantes que suministran vacunas apoyadas por Gavi en todo el mundo y, al mismo tiempo, reduciendo el precio de las dosis.

El resultado de este incansable impulso por la equidad puede ilustrarse con amplitud mediante el indicador clave de la vacuna DTP3, que protege a los niños contra la difteria, el tétanos y la tos ferina.

La cobertura de esta vacuna se situó en el 80 % en los países apoyados por Gavi en 2023, una gran mejora respecto al 47 % de cobertura en los países de ingreso bajo en 2000, y solo un 4 % por debajo de la media mundial.

Todo esto, de forma notable, se ha logrado al tiempo que se fortalece la sostenibilidad a largo plazo de los programas nacionales de inmunización.

Diecinueve países, es decir, casi una cuarta parte de los países de ingreso bajo que inicialmente podían optar al apoyo de Gavi, han pasado ya a financiar íntegramente sus programas de vacunación, a medida que sus economías han crecido y sus sistemas de salud se han fortalecido.

Algunos, como Indonesia, ahora son donantes de Gavi. Y en 2024, los países apoyados por Gavi realizaron contribuciones récord a los costes de sus programas de vacunación, mientras avanzaban por su propio camino hacia la autosuficiencia en materia de inmunización.

El acceso equitativo a la inmunización consiste en proteger a las personas y a las comunidades. Pero, en última instancia, se trata de proteger al mundo.

Estar a la altura de la magnitud del desafío

Veinticinco años después del lanzamiento de Gavi en el Foro Económico Mundial, podemos reflexionar sobre estos logros. Pero no debemos olvidar que aún queda mucho trabajo por hacer.

Todavía hay decenas de millones de niños que no reciben ni una sola dosis de ninguna vacuna. Y, a medida que los conflictos, los desplazamientos y la vulnerabilidad siguen extendiéndose, nos enfrentamos a la posibilidad de que más niños “sin dosis” se vean privados de un comienzo justo en la vida.

Todavía hay muchos millones de niñas que, más adelante en la vida, corren el riesgo de sufrir cáncer de cuello uterino porque no tienen acceso a la vacuna contra el VPH.

Cada día vemos los efectos de un clima cambiante que expone a más comunidades al riesgo de enfermedades transmitidas por el agua y por vectores.

Debemos hacer algo más que igualar la magnitud de los desafíos que tenemos por delante con la amplitud de nuestra ambición. Y eso es exactamente lo que pretendemos hacer, al procurar recaudar este año al menos 9 000 millones de dólares de nuestros donantes para llegar a más niños con vacunas contra más enfermedades, más rápido que nunca.

Entre 2026 y 2030, nuestro objetivo es vacunar a al menos 500 millones de niños. Si logramos alcanzar esa meta, podríamos salvar más de 8 millones de vidas y desbloquear al menos 100 000 millones de dólares en beneficios económicos más amplios.

Las vacunas de las que ahora disponemos tienen un potencial verdaderamente histórico.

Nos han llevado al amanecer de una nueva era en el control de la malaria, que podría por fin frenar a uno de los adversarios más antiguos de la humanidad.

El poder transformador de la vacunación

El año pasado me convertí en abuela por primera vez, y existe una perspectiva realista de que mi nieta o nieto pertenezca a una generación que pueda crecer libre de la amenaza del cáncer de cuello uterino, principalmente gracias al potencial de la vacuna contra el VPH para prevenir la mayoría de los casos.

El acceso equitativo a la inmunización consiste en proteger a las personas y a las comunidades. Pero, en última instancia, se trata de proteger al mundo.

Aunque la pandemia de COVID-19 ha quedado atrás, hay recordatorios periódicos de que la próxima amenaza pandémica podría estar a la vuelta de la esquina.

Por eso estamos ampliando nuestros programas de vacunación para prevenir las enfermedades propensas a brotes desde su origen y planeamos realizar nuestra mayor inversión de la historia en reservas de vacunas contra el ébola, el cólera, la fiebre amarilla y la viruela símica.

También seguiremos contribuyendo a crear una arquitectura mundial más coherente y equitativa para la preparación y respuesta ante emergencias sanitarias, basándonos en el éxito de nuestro Fondo de Respuesta Inmediata y en liberar el potencial aún no aprovechado a través de nuestro Acelerador africano de fabricación de vacunas.

Nuestra ambición es clara. Contamos con la estrategia, 25 años de impacto y aprendizaje, y con la demanda y el compromiso de los países que apoyamos, así como de las familias y comunidades que ven el poder transformador de la inmunización.

En marzo, en una cumbre organizada por la Unión Europea y la Fundación Bill y Melinda Gates, a la que asistirán jefes de Estado de países donantes y socios, así como líderes del sector privado y de la sociedad civil, buscaremos igualar nuestra ambición con los medios y el compromiso político necesarios para hacerla realidad.

Es una oportunidad histórica para avanzar hacia 2030 y construir un mundo más seguro, más saludable y más próspero para todos.

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