Las denuncias por violencia doméstica han aumentado hasta un 32 % en Francia.
Para contrarrestarlo, las autoridades francesas anunciaron que pagarán habitaciones de hotel y abrirán centros temporales.
También destinarán un millón de euros adicional a organizaciones contra la violencia doméstica.
Francia ha anunciado que pagará habitaciones de hotel para víctimas de violencia doméstica y abrirá centros de asesoramiento temporales tras conocerse cifras que mostraban que el número de casos de maltrato se había disparado durante la primera semana de confinamiento para frenar la propagación del coronavirus.
La ministra de Igualdad de Género, Marlene Schiappa, afirmó que unos 20 centros abrirían en tiendas de todo el país para que las mujeres pudieran acudir en busca de ayuda mientras hacen la compra.
El Gobierno también anunció un millón de euros adicional (1,1 millones de dólares) para organizaciones contra la violencia doméstica, con el fin de ayudarlas a atender el aumento de la demanda de servicios.
Las iniciativas se pusieron en marcha después de que el Gobierno, a finales de la semana pasada, informara de que las denuncias de violencia doméstica a la policía habían aumentado un 36 % en París y un 32 % en el resto de Francia tras la entrada en vigor de las restricciones. Los casos incluyeron dos asesinatos.
Francia inició un confinamiento en todo el país el 17 de marzo, que se mantendrá al menos hasta el 15 de abril. Nadie puede salir de su hogar salvo para comprar alimentos o medicamentos, acudir al médico, hacer ejercicio o pasear a una mascota.
Activistas han afirmado que las medidas de cuarentena provocarán un aumento de la violencia doméstica y dificultarán que las víctimas busquen ayuda.
Schiappa, que previamente había advertido de que el confinamiento crearía un “caldo de cultivo para la violencia”, afirmó que Francia pagaría hasta 20 000 noches de hotel para que las víctimas puedan escapar de sus parejas maltratadoras.
Los centros temporales abrirán inicialmente en París y en Lille, en el norte de Francia.
“Mi mayor preocupación es multiplicar los puntos de contacto con las mujeres. Como a las mujeres les resulta difícil salir, queremos asegurarnos de que los sistemas de apoyo puedan llegar a ellas”, declaró Schiappa al periódico francés Le Parisien.
Los primeros centros temporales abrirán en centros comerciales propiedad de la empresa inmobiliaria comercial Unibail-Rodamco-Westfield (URW).
“Los hipermercados se cuentan entre las pocas tiendas que siguen abiertas hoy. Pensamos que sería positivo que las víctimas de violencia doméstica, o las personas que conocen a una víctima, pudieran contactar con asociaciones cerca de estos lugares”, dijo el portavoz de URW, Pierre Hausswalt, a la Fundación Thomson Reuters.
Francia puso en marcha la semana pasada una iniciativa aparte para animar a las mujeres a denunciar la violencia doméstica en farmacias.
La medida sigue a una similar en España, donde las mujeres pueden acudir a su farmacia y solicitar un “Mask 19” - una palabra clave que alertará al farmacéutico para que contacte con las autoridades.


