Dormir bien por la noche es vital para la salud. Pero hasta hace poco, la única forma de controlar realmente la calidad del sueño era acudir a una clínica del sueño.
La tecnología ponible lo ha cambiado todo. Los relojes inteligentes y los monitores de actividad física nos dicen ahora cuántos pasos damos al día, cuántas calorías quemamos y qué tal dormimos.
La empresa de tecnología ponible Fitbit ha publicado datos sobre 6.000 millones de noches de sueño de sus usuarios estadounidenses.
Fitbit es una tecnología ponible, en forma de pulsera o reloj, que registra el movimiento. Sus precios van de unos 60 a unos 300 dólares, así que es justo decir que estos datos registran la actividad únicamente de consumidores más acomodados. Dicho esto, «probablemente sea el mayor conjunto de datos biométricos del mundo», según científicos de datos de Fitbit.
Cómo duerme Estados Unidos

El análisis de los datos de Fitbit ofrece información interesante sobre el sueño.
Para empezar, nadie duerme lo suficiente.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, un adulto promedio debería dormir al menos siete horas por noche. Pero los hombres y las mujeres de Estados Unidos no llegan a esa cantidad. Las mujeres duermen un promedio de seis horas y 50 minutos por noche, mientras que los hombres duermen seis horas y 26 minutos.
Las mujeres duermen más, pero los hombres descansan mejor
Los resultados muestran que hombres y mujeres tienen aproximadamente la misma proporción de sueño ligero y profundo en una noche cualquiera. Sin embargo, las mujeres duermen 25 minutos más que los hombres.
Los autores del informe sugieren que esto se debe a que otros estudios han demostrado que las mujeres tienen un 40 % más de probabilidades de sufrir insomnio que los hombres. Por eso, quizá las mujeres permanezcan más tiempo en la cama por la sencilla razón de que su sueño es menos eficiente.
Dormimos menos a medida que envejecemos

Una persona típica de 20 años duerme media hora más de sueño profundo por noche que una de 70 años.
El estadounidense promedio se acuesta tarde
El estadounidense promedio se acuesta a las 23:21, pero la hora varía a lo largo de la semana, lo que puede causar problemas.
Los datos de Fitbit muestran que la irregularidad perjudica el sueño.
Las personas cuyos horarios para acostarse variaban dos horas a lo largo de la semana dormían, en promedio, media hora menos por noche que aquellas cuyos horarios cambiaban solo 30 minutos. Fitbit llamó a esto «desfase horario social».
Los habitantes de Boston eran quienes más sufrían el desfase horario social, mientras que en Las Vegas la diferencia entre las horas de acostarse entre semana y los fines de semana era la menor.

Cómo se mide el sueño

Fitbit y otros monitores de actividad física miden el sueño mediante el movimiento y el ritmo cardíaco.
Cuando el cuerpo está completamente en reposo y no se mueve, el dispositivo registra que estás dormido. Sigue tu ritmo cardíaco para determinar por qué fases del sueño has pasado.
Mide el sueño REM (la fase de sueños vívidos, beneficiosa para regular el estado de ánimo y procesar recuerdos); el sueño profundo (beneficioso para la memoria, el aprendizaje, el sistema inmunitario y sentirse descansado); y el sueño ligero.
Los beneficios de dormir bien por la noche
El sueño es fundamental para nuestra salud y bienestar a largo plazo. La falta de sueño provoca multitud de síntomas, como irritabilidad y pérdida de memoria, además de aumentar el riesgo de padecer enfermedades cardíacas y sufrir un accidente cerebrovascular.

El sueño ocupa un lugar cada vez más fundamental en nuestra forma de pensar sobre la salud. Hace poco, científicos lograron un avance al descifrar el reloj biológico humano, que determina cuándo sentimos la necesidad de comer y dormir. Fue un descubrimiento considerado tan importante, que los científicos que participaron recibieron un Premio Nobel por su trabajo.

Las empresas empiezan a reconocer la importancia de contar con una plantilla bien descansada, y algunas incluso permiten que sus empleados echen una siesta. Por ejemplo, el personal de la NASA, Google y Samsung puede dormir una siesta en el trabajo en una cápsula para dormir.
Otras iniciativas buscan establecer una separación entre el trabajo y el tiempo libre para ayudar a las personas a desconectar y descansar. Francia, por ejemplo, aprobó una ley el año pasado que otorga a los empleados de grandes empresas el derecho a ignorar los correos electrónicos del trabajo por la noche.

