Estas imágenes muestran el impacto del coronavirus en la demanda de electricidad en las ciudades chinas

An empty street is seen in Yueyang, Hunan Province, near the border to Hubei Province, which is under partial lockdown after an outbreak of a new coronavirus, in China January 28, 2020.
An empty street in Yueyang, Hunan province, China, in January 2020Image: REUTERS/Thomas Peter
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  • Las imágenes satelitales muestran cómo se han atenuado las luces eléctricas de las ciudades chinas como resultado del brote de coronavirus.

  • Esto sirve como indicador indirecto de la disminución de la demanda de electricidad.

  • La misma metodología también puede utilizarse para seguir la recuperación de la demanda una vez que las perturbaciones empiecen a remitir.

El nuevo coronavirus (SARS-CoV-2) y la enfermedad que causa (COVID-19) han provocado importantes perturbaciones en los mercados de todo el mundo desde que el virus se identificó por primera vez en la ciudad de Wuhan, China, a finales de 2019.

En el sector energético, el impacto se ha hecho más evidente en la drástica caída de la demanda de petróleo en China. También ha afectado al precio mundial del petróleo. La Agencia Internacional de la Energía prevé que la demanda total disminuya en unos 350.000 barriles diarios a lo largo de 2020. Asimismo, la Administración de Información Energética de Estados Unidos ha revisado a la baja sus proyecciones sobre el petróleo y productos como la gasolina.

Recientemente han surgido algunos análisis del impacto en la demanda de electricidad, especialmente en Italia —uno de los países más afectados del mundo—. La demanda de electricidad italiana cayó hasta un 18 % a mediados de marzo. La demanda de electricidad ofrece un indicador razonable de la actividad económica, ya que se utiliza en todos los sectores, desde los hogares hasta las empresas y la industria.

Se han utilizado datos satelitales para estudiar las emisiones del sector del transporte, y se han detectado grandes reducciones en las principales ciudades de Estados Unidos. Utilizamos un instrumento satelital de la NASA y la NOAA para examinar la disminución del consumo de electricidad en algunas ciudades clave de China.

Luces nocturnas

Las interrupciones del suministro eléctrico pueden producirse en cualquier lugar del mundo. Muchas están relacionadas con desastres naturales, como tifones, tormentas de viento, tornados y terremotos. La guerra puede ser otra causa de los cortes de electricidad. También hay cortes relacionados con fallos en las redes eléctricas. Estos pueden deberse a la escasez de combustible, al envejecimiento de las centrales eléctricas o a sistemas de suministro defectuosos. Es probable que la frecuencia de estos cortes aumente cuando el crecimiento del consumo supera la capacidad de los sistemas de generación y suministro eléctrico. En algunos casos, las compañías eléctricas aplican cortes rotativos como una forma equitativa de distribuir un recurso escaso. Una situación menos frecuente es la desaceleración de la actividad económica, en este caso a causa de una pandemia.

La gran mayoría de los estudios sobre las luces nocturnas observadas por satélite se basa en composiciones mensuales o anuales sin nubes, elaboradas por el Grupo de Observación de la Tierra (EOG) del Instituto Payne de la Escuela de Minas de Colorado. Los investigadores las prefieren por varias razones: los archivos están disponibles en un formato genérico; los datos de entrada se han filtrado para excluir la contaminación de la luz solar, lunar y parásita; y las luces nocturnas anuales se filtran para eliminar detecciones de incendios de biomasa, auroras y otros ruidos de fondo.

Examinamos brevemente la demanda de electricidad mediante las luces nocturnas registradas por el Radiómetro de Imágenes Visibles e Infrarrojas (VIIRS), un instrumento de mil millones de dólares a bordo de los satélites Suomi.Los límites de detección extremadamente bajos de este instrumento permiten detectar y caracterizar la iluminación, desde las zonas urbanas muy iluminadas hasta los asentamientos rurales con poca luz. La misión principal del VIIRS es meteorológica. El sensor vuela en satélites de órbita polar y, con una franja de 3000 km, puede captar un conjunto completo de imágenes diurnas y nocturnas cada 24 horas.

Impacto de la COVID-19 en la iluminación

Al «restar» un mes de otro, es posible identificar las zonas donde la iluminación se ha atenuado o intensificado. Para controlar el ciclo anual de los niveles de luminosidad, comparamos pares de imágenes diferenciales de los meses anteriores y posteriores al Año Nuevo chino de 2019 (febrero) y 2020 (enero). En concreto, comparamos diciembre de 2018 menos marzo de 2019 con diciembre de 2019 menos febrero de 2020.

Wuhan (provincia de Hubei), Changsha (provincia de Hunan) y Xi’an (provincia de Shaanxi) muestran diferencias marcadas en la demanda de iluminación entre comienzos de 2019 y comienzos de 2020. El color rojo indica que la iluminación se atenuó (un indicador indirecto de una menor demanda eléctrica), mientras que el cian indica lo contrario. En las tres ciudades chinas estudiadas (figuras 1-3 a continuación), el rojo predomina en las imágenes.

Figura 1. Niveles de luz en Wuhan en comparación con el mismo período del año pasadoImage: Instituto Payne de la Escuela de Minas de Colorado
Figura 2. Niveles de luz en Changsha en comparación con esta misma época del año pasadoImage: Instituto Payne de la Escuela de Minas de Colorado
Figura 2. Niveles de luz en Xi'an en comparación con esta misma época del año pasadoImage: Instituto Payne de la Escuela de Minas de Colorado

A modo de comparación, consideramos otro gran centro urbano de un país emergente. Delhi, la capital de India, muestra exactamente la tendencia inversa a la de las ciudades chinas. A 25 de marzo, India había notificado 562 casos confirmados de COVID-19 (frente a 81.218 casos en China continental).

Figura 4. Niveles de luz en Delhi en comparación con esta misma época del año pasadoImage: Instituto Payne de la Escuela de Minas de Colorado

Los datos satelitales registran la ubicación y el brillo de la iluminación eléctrica en todo el mundo y pueden utilizarse como indicador indirecto de los niveles de demanda eléctrica. El EOG genera productos mensuales de radiancia media global, sin nubes ni luz lunar, a partir de datos DNB. Estos se utilizaron para estudiar la pérdida de demanda en China, que a su vez reflejaba una pérdida de actividad económica en varias ciudades chinas, incluida Wuhan. Esta metodología debería permitir seguir el retorno a los niveles normales de actividad a medida que se disipen las perturbaciones causadas por el virus.

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