Esta industria quedó paralizada por el coronavirus - así se está recuperando

An employee wearing a face mask works on a car seat assembly line at Yanfeng Adient factory in Shanghai, China, as the country is hit by an outbreak of a new coronavirus, February 24, 2020. REUTERS/Aly Song - RC2X6F9Q2JMC
An employee wears a face mask to work on a car seat assembly line in Shanghai.Image: REUTERS/Aly Song - RC2X6F9Q2JMC
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  • El coronavirus, que surgió en Wuhan (China), ha paralizado las fábricas.

  • Las ventas de automóviles en China cayeron un 92% en la primera quincena de febrero.

  • Los efectos se sienten en todo el mundo, ya que la escasez afecta a la producción.

Mientras las empresas chinas intentan reanudar sus operaciones tras el reciente cierre nacional para frenar la propagación del coronavirus COVID-19, es evidente que los crecientes efectos económicos del brote están dejando su huella en el sector automotriz del país.

La producción de automóviles en China se detuvo

China es el mayor mercado automovilístico, y Wuhan, la ciudad en el centro del brote, es conocida como una “ciudad del motor”, por albergar fábricas de automóviles como General Motors, Honda, Nissan, Peugeot Group y Renault. Solo en el caso de Honda, Wuhan representa alrededor del 50% de la producción total en China. En 2019, la provincia de Hubei, cuya capital es Wuhan, fue el cuarto mayor productor de automóviles de China, con alrededor del 10% de la capacidad de fabricación de automóviles del país y produjo 2,24 millones de vehículos.

A medida que se propagaba el coronavirus, muchas empresas automovilísticas de todo el país cerraron sus puertas como parte del reciente cierre nacional. Además de las empresas con sede en Hubei, por ejemplo, la nueva fábrica de Tesla en Shanghái cerró, aplazando la fecha de producción de su Model 3, y Volkswagen aplazó la producción en todas sus fábricas chinas que gestiona en asociación con SAIC.

En gran medida como consecuencia de ello, las ventas de automóviles en China cayeron un 92% en la primera quincena de febrero, según datos de la Asociación China de Automóviles de Pasajeros (CPCA). La asociación china de fabricantes de automóviles pronosticó recientemente una disminución del 10% de las ventas en el primer semestre del año y una caída del 5% para todo el año. Si muchas fábricas cierran hasta mediados de marzo, podría provocar una reducción de 1,7 millones de unidades en la producción de vehículos en China, según IHS Markit.

Con muchos trabajadores que siguen en cuarentena en sus casas y las cadenas de suministro afectadas, muchas fábricas están teniendo dificultades para reabrir o recuperar su capacidad total. Hubei anunció recientemente que prorrogará el cierre de los negocios no esenciales hasta el 11 de marzo. Además, el salón anual del automóvil de Pekín, previsto originalmente para el 21 de abril, ha sido aplazado, junto con otros muchos eventos que han sido cancelados o retrasados en respuesta al brote.

Se prevé que la economía china crezca a su ritmo más lento desde la crisis financiera.Image: Imagen: Reuters

Efectos en cadena en todo el mundo

Los efectos en la industria automotriz se sienten más allá de las fronteras de China, ya que la escasez de suministros procedentes de China paraliza la producción en todo el mundo.

Por ejemplo, Hyundai y Kia recientemente detuvieron varias líneas de montaje en Corea y Nissan anunció que suspenderá su producción automovilística en Japón. General Motors sugirió que las interrupciones de producción podrían afectar a sus plantas en Michigan y Texas, Jaguar Land Rover advirtió de que el virus podría causar problemas en sus plantas de montaje en Gran Bretaña, y el director ejecutivo de Fiat Chrysler Automobiles, Mike Manley, afirmó que la producción en una de las plantas europeas podría quedar suspendida a finales de febrero.

Las empresas automovilísticas reaccionan

Ante el virus, muchas empresas automovilísticas buscan soluciones para volver al trabajo.

Por ejemplo, con el tráfico de clientes en los concesionarios tradicionales muy reducido, algunos fabricantes recurrieron a soluciones digitales. Además de nuevos actores del sector automovilístico como NIO y XPeng, que nacieron con genes de online a offline, muchas marcas automovilísticas tradicionales, entre ellas Volkswagen, Nissan, SAIC y BMW, recurrieron a la compra de automóviles en línea, utilizando herramientas como la realidad virtual y las retransmisiones en directo para estimular las ventas.

Ante la grave escasez de mascarillas faciales, SAIC-GM-Wuling Automobile (SGMW) anunció que fabricaría mascarillas, que pueden ayudar a prevenir la infección por el virus a través de la respiración. SGMW colaboró con Guangxi Defu Technology, proveedor de piezas de interior, para instalar una línea de producción de mascarillas en la provincia de Guangxi. Habrá 14 nuevas líneas de producción de mascarillas médicas y mascarillas faciales N95, con un volumen previsto de 1,7 millones al día. El primer lote de 200.000 mascarillas de SGMW se terminó el 9 de febrero.

Por su parte, los fabricantes BYD Co. y GAC Motor Co. también anunciaron que fabricarían mascarillas y desinfectantes en sus fábricas. La capacidad de producción prevista de BYD es de 5 millones de mascarillas y 50.000 botellas de desinfectante al día, y el primer lote se donará a conductores de autobuses públicos, taxis, flotas de vehículos de alquiler con conductor y voluntarios que luchan contra el brote.

A medida que las empresas reanudan sus operaciones, es posible que se produzca un repunte del crecimiento en el mercado automovilístico, pero volver a los niveles normales llevará tiempo. Aun así, el brote de coronavirus acelerará sin duda la consolidación y la transformación del sector.

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