Se pide a los profesionales sanitarios jubilados de Lombardía (Italia) que vuelvan al trabajo para ayudar a sus colegas desbordados por la pandemia.
Las regiones del norte del país son las más afectadas, ya que el 65 % de las muertes por coronavirus en Italia se registran en la región de Lombardía.
Además, se está acelerando la graduación de 10 000 estudiantes de medicina para reforzar el sistema sanitario.
Italia es el país más afectado del mundo fuera de China, con 2503 muertos y 31 506 casos confirmados.
La región septentrional de Lombardía, en primera línea de la batalla de Italia contra el coronavirus, hizo el miércoles un llamamiento a los médicos y enfermeros recientemente jubilados para que vuelvan al trabajo y ayuden a sus colegas desbordados por la crisis.
Italia es el país más afectado del mundo fuera de China, con 2503 muertos y 31 506 casos confirmados desde el 21 de febrero. Alrededor del 65 % de todas las muertes se han registrado en Lombardía, y los hospitales de la región están al límite, según las autoridades.
A esto se suma que médicos, enfermeros y celadores de hospital han contraído la enfermedad y algunos han fallecido.
El grupo de investigación de la Fundación Gimbe, utilizando datos facilitados por la autoridad sanitaria nacional, señaló que entre el 11 y el 17 de marzo unos 2529 profesionales sanitarios habían dado positivo por coronavirus, lo que representa el 8,3 % del total nacional.
«Hago un llamamiento sincero a todos los médicos, enfermeros y personal sanitario que se hayan jubilado en los últimos dos años... para que nos ayuden en esta emergencia», declaró el gobernador de Lombardía, Attilio Fontana, en una rueda de prensa.
También instó al personal de los centros médicos privados y a los especialistas en primeros auxilios a presentarse voluntarios, mientras la región se apresuraba a convertir el centro de exposiciones Fiera Milano en un hospital improvisado para añadir camas de cuidados intensivos, muy necesarias.
Subrayando la urgente necesidad de más personal sanitario, el gobierno anunció el martes que incorporaría a 10 000 estudiantes de medicina nueve meses antes de lo previsto, suprimiendo sus exámenes finales para aliviar la creciente presión.
El miércoles, las autoridades advirtieron de que, si la incidencia de nuevos casos no disminuía, podrían verse obligadas a prorrogar el confinamiento sin precedentes impuesto la semana anterior para frenar los contagios.
El gobierno ordenó el cierre de restaurantes, bares y la mayoría de las tiendas hasta el 25 de marzo. Además, cerró colegios y universidades y pidió a todos que permanecieran en casa salvo que fuera absolutamente imprescindible hasta el 3 de abril.
Desde que se endurecieron las restricciones el 12 de marzo, el número de nuevos casos se ha más que duplicado, mientras que las muertes se han más que triplicado.
«No sé si las medidas se prorrogarán más allá del 3 de abril. Tomaremos una decisión en función de las cifras y de los acontecimientos. No lo descarto. Veremos en los próximos días», declaró la ministra de Infraestructuras, Paola De Micheli.
Fontana afirmó que podrían ser necesarias restricciones aún más estrictas si la situación no mejoraba, y señaló que demasiadas personas estaban desobedeciendo el confinamiento.
«Lamentablemente, las cifras de contagios no bajan, siguen siendo altas», afirmó. «Cada vez que sales de casa, te pones en riesgo a ti mismo y a los demás. Pedimos a la gente que haga sacrificios para salvar vidas.»

