Mientras millones de personas nos quedamos en casa para frenar la propagación de la COVID-19, aquí tienes algunas formas de ayudar al medioambiente, aunque no puedas salir.
«Tu casa o piso forma parte del medioambiente tanto como el Ártico o el Amazonas», afirmó Helle Abelvik-Lawson, activista de Greenpeace residente en el Reino Unido.
Con las recomendaciones de quedarse en casa o respetar las normas de distanciamiento social para limitar la propagación del coronavirus, los ecologistas afirman que todo el mundo puede seguir dando pasos importantes en favor del medioambiente sin salir de casa.
Los grupos ecologistas se preparan para celebrar el 50.º aniversario del Día de la Tierra el miércoles, con aplicaciones, conferencias en línea y redes sociales, e instan a las personas preocupadas por el clima a sumarse, aunque no puedan salir.
En lugar de darse un atracón de series en Netflix, jugar a videojuegos o sudar en otra clase de ejercicio en YouTube, hay muchas formas de mantener un estilo de vida sostenible y mantenerse ocupado.
«Tu casa o piso forma parte del medioambiente tanto como el Ártico o el Amazonas», afirmó Helle Abelvik-Lawson, activista de Greenpeace residente en el Reino Unido.
«Así que, si es la única parte del medioambiente a la que tienes fácil acceso, ¿por qué no convertirla en un lugar más ecológico donde vivir?»
Estas son algunas ideas de Greenpeace, Friends of the Earth, WWF, Good Energy y Triodos Bank UK para llevar una vida saludable y respetuosa con el planeta durante el confinamiento:
Un refugio para la fauna
Tanto si vives en un apartamento en la ciudad como en una casa en el campo, puedes intentar convertir tu jardín, balcón, patio, alféizar o entrada en un refugio para animales e insectos.
Planta verduras, hierbas aromáticas y flores en la tierra o en macetas para alimentar a las abejas, las mariposas y otras criaturas. Crear un minijardín puede aliviar el estrés mientras trabajas desde casa, y entretener y educar a los más pequeños de la familia.
Si tienes jardín y espíritu aventurero, cava un hoyo para hacer un pequeño estanque. Un elemento acuático ofrecerá refugio a insectos, ranas y tritones, y un lugar donde las aves puedan alimentarse.
¿Te has fijado en que el canto de los pájaros está ahogando el ruido del tráfico? Puedes instalar un comedero, observar aves o descargar una aplicación —como Larkwire o Song Sleuth— para identificar distintas aves y sus cantos.
Activismo en línea
Puede que se hayan cancelado o aplazado las protestas callejeras, las conversaciones mundiales sobre el clima y las conferencias, pero aún puedes expresar tu opinión a través de las redes sociales o de debates por videollamada.
Tanto si te preocupa el plástico de un solo uso, reducir las emisiones de carbono, salvar los bosques o proteger la fauna en peligro de extinción, entra en internet para ver cómo puedes concienciar, participar en encuentros virtuales o presionar a quienes tienen poder.
«Si estás bien y el confinamiento te ha dejado más tiempo libre del que sabes cómo aprovechar, escribe a los diputados y firma peticiones para presionar a nuestros políticos a que hagan lo correcto: nunca ha sido tan urgente», afirmó Abelvik-Lawson.
Diversión en la cocina
Puede ser difícil comprar todos los alimentos que quieras, ya que ingredientes básicos para hornear, como la harina, tienen mucha demanda; aun así, puedes dar rienda suelta a tu creatividad en la cocina con lo que tengas en la despensa.
Organizar un concurso de cocina con amigos por videollamada puede ser una forma divertida de aliviar el estrés, mientras que comer menos carne y más platos con verduras de temporada para reducir la huella de carbono de tu dieta puede ayudar a los productores locales que atraviesan dificultades económicas.
No olvides aprovechar al máximo las sobras: el caldo es una buena manera de usar el pollo o las verduras que no se hayan comido. Si no puedes conservar los alimentos, prueba a compostar los residuos para ayudar a tu jardín y planta las semillas sobrantes para ver qué brota.
Limpieza de primavera
Quizá esta sea la mejor oportunidad que tengas para vaciar el cuarto de invitados o poner orden en el garaje. Pero, en vez de tirar cosas, rellénalas, reutilízalas y recíclalas, o regálalas.
Benjamin Rider, de Friends of the Earth, también recomienda probar a elaborar productos de limpieza ecológicos.
«El vinagre es una alternativa barata y no tóxica a los productos de limpieza más conocidos, y no hará que tu casa huela a bolsa de patatas fritas», añadió.
Puedes reutilizar frascos y botellas de vidrio para guardar aderezos caseros para ensaladas, velas, artículos de papelería o maquillaje.
Los recipientes de plástico u otros materiales que no se puedan reciclar también pueden servir para hacer manualidades con niños. Fabricar juguetes o adornos con plásticos de un solo uso es una forma inteligente de enseñarles a reciclar y reducir los residuos.
Renueva tu armario
No tires la ropa, las toallas ni las cortinas viejas. Con la mayoría de las cadenas de tiendas cerradas, proponte dejar la moda rápida y aprender a coser y transformar algunas de esas prendas en otras nuevas.
Si eso no es lo tuyo, guarda la ropa que ya no quieras para llevarla a una tienda benéfica cuando puedas. Las camisetas viejas también sirven muy bien como plumeros o trapos de limpieza.
Cuando vuelvan a abrir las tiendas, quizá quieras comprar menos prendas nuevas o elegir artículos confeccionados con tejidos orgánicos y reciclados.
Cambia el destino de tu dinero
Cambiar tu suministro eléctrico por uno procedente de fuentes renovables, como la energía eólica y la solar, es otra forma de reducir tu huella de carbono. Si trabajas desde casa, una medida aún más sencilla es elegir una habitación con mucha luz natural para minimizar el consumo de electricidad.
También podrías plantearte reorganizar tus finanzas para apoyar a empresas o fondos comprometidos con el medioambiente.
«Al cambiar el destino de tu dinero y tus inversiones, puedes marcar una diferencia real en el mundo», afirmó Bevis Watts, director ejecutivo de Triodos Bank UK, entidad que respalda proyectos éticos y ecológicos.
«Tenemos una oportunidad única para construir una sociedad más sostenible tras esta pandemia, una que dé prioridad a las personas y al planeta».

