Así de importante es dormir para la salud mental

A passenger sleeps on a bench at the Fiumicino International airport in Rome November 11, 2008. Dozens of Alitalia flights were cancelled for a second day on Tuesday after protests by airline staff opposed to a takeover by a business consortium had forced the cancellation of about 100 flights on Monday, with the government threatening tough action against the strikers. REUTERS/Max Rossi (ITALY)
Disturbances to circadian rhythms have been linked to greater risk of mood disorders.Image: REUTERS/Max Rossi
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Si alguna vez has bajado de un vuelo de larga distancia o has trabajado en turnos de noche, probablemente hayas notado cambios en tu estado de ánimo, concentración y bienestar general. Estos cambios son resultado de alteraciones del ciclo natural de sueño y vigilia, el «ritmo circadiano». Y las alteraciones de este ciclo pueden tener consecuencias más graves que sentirse algo irritable o distraído. Nuestra investigación más reciente muestra que se asocia con un mayor riesgo de depresión y trastorno bipolar.

Los ritmos circadianos son variaciones en los procesos biológicos o conductuales que se repiten en ciclos de aproximadamente 24 horas. Estos ritmos se manifiestan en la temperatura corporal, la liberación de hormonas y los patrones de actividad y descanso, y se consideran fundamentales para nuestra salud física y mental.

El cuerpo sigue un ritmo establecido.Image: Futurism

Estudios anteriores han investigado la relación entre las alteraciones de los ritmos circadianos y la salud mental, pero se han visto limitados porque solo utilizaron medidas subjetivas (autoinformadas) del sueño y la actividad, y por lo general recurrieron a muestras muy pequeñas. Además, muchos de esos estudios anteriores no tuvieron debidamente en cuenta otros factores del estilo de vida que podrían explicar una mala salud mental, como los traumas infantiles.

Abordamos estos problemas en nuestro estudio, publicado en The Lancet Psychiatry, con una muestra amplia (más de 91.000 participantes procedentes de UK Biobank) y midiendo objetivamente la actividad de los participantes con monitores de actividad llevados en la muñeca. También tuvimos en cuenta una amplia variedad de factores que, de otro modo, podrían explicar el estado de salud mental o la función cognitiva de los participantes.

Encontramos que las alteraciones de los ritmos circadianos —en concreto, el aumento de la actividad durante las horas de descanso o la inactividad durante el día— se asociaban con un mayor riesgo de trastornos del estado de ánimo (como la depresión y el trastorno bipolar), una peor percepción subjetiva del bienestar y tiempos de reacción más lentos. Estos cambios no podían explicarse por la edad, el sexo, el hábito de fumar, el consumo de alcohol, los niveles medios de actividad, la educación, el índice de masa corporal ni los traumas infantiles.

En conjunto, nuestros hallazgos respaldan firmemente la idea de que un ritmo circadiano alterado se asocia con una mala salud mental y un menor bienestar. También sugieren que los niveles de actividad diaria, que pueden medirse de forma fácil y económica con un rastreador digital de actividad, podrían utilizarse para evaluar el riesgo de que las personas desarrollen depresión o trastorno bipolar.

Un problema mundial creciente

Estos hallazgos podrían tener importantes implicaciones para la salud pública, ya que la creciente dependencia de la luz artificial, sobre todo por la noche, se asocia con alteraciones de los ritmos circadianos. Esto se debe a que las personas expuestas a mucha luz artificial durante la noche tienen menos capacidad para sincronizar sus ritmos con los ciclos naturales de luz diurna.

Se estima que casi dos tercios de la población mundial vivirán en ciudades para el año 2030. Esto significa que la mayoría de las personas estarán expuestas a condiciones que pueden agravar las alteraciones circadianas y, por extensión, aumentar la vulnerabilidad a una mala salud mental y física.

Nuestro nuevo estudio no puede determinar la dirección de la causalidad. No sabemos si las alteraciones circadianas provocan un deterioro de la salud mental y el bienestar, si los trastornos del estado de ánimo provocan alteraciones circadianas o si ambas cosas están relacionadas con otros factores genéticos o ambientales comunes.

Esperamos que futuros estudios de larga duración, que hagan un seguimiento de las mismas personas en UK Biobank, puedan abordar con más detalle la cuestión de la causa y el efecto. Será importante examinar, por ejemplo, si las alteraciones circadianas medidas objetivamente pueden predecir nuevos diagnósticos o nuevos episodios de trastornos del estado de ánimo. También sería útil saber si estabilizar los ritmos circadianos de pacientes con trastornos del estado de ánimo mejora sus síntomas y su bienestar.

Desde hace mucho sabemos que el sueño y la función circadiana son importantes para la salud física, pero ahora empezamos a reconocer su importancia para la salud mental. Parte del trabajo de nuestro grupo de investigación consiste en comprender mejor los mecanismos que vinculan las alteraciones circadianas con los problemas de salud mental y utilizar estos nuevos conocimientos para desarrollar tratamientos para afecciones como la depresión mayor y el trastorno bipolar.

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