Despliegue de vacunas: este modelo identificó 3 factores clave para el éxito

Vials of AstraZeneca's COVISHIELD, coronavirus disease vaccine, are packaged inside a lab at Serum Institute of India.
Making the vaccine was just the first hurdle in the road to a post-COVID world, now we must distribute it.Image: REUTERS/Francis Mascarenhas
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  • Con la aprobación de múltiples vacunas contra la COVID-19, los gobiernos tienen ahora la tarea de distribuir millones de dosis a hospitales y centros médicos.

  • Los investigadores diseñaron un modelo matemático para probar distintos escenarios de distribución de vacunas contra la COVID-19.

  • Tres factores clave influyeron en el modelo: el tamaño de los centros médicos, la forma en que se trasladarán las vacunas y el hecho de que los envases de vacunas deben tener un tamaño óptimo.

  • El estado australiano de Victoria podría vacunar a sus 6,9 millones de habitantes en 60 días, siempre que se optimizaran todos los factores.

La forma en que distribuyamos y administremos una vacuna contra la COVID-19 tendrá enormes repercusiones sanitarias, sociales y económicas. Por ello, la atención se centra ahora en las cadenas de suministro y la logística de las vacunas.

Diseñar la mejor manera de vacunar a miles de millones de personas en todo el mundo es complejo. Esto es especialmente cierto en países grandes, como Australia, donde distribuir vacunas a zonas rurales y remotas es necesario.

A pesar de las numerosas pandemias y epidemias anteriores, muy pocos estudios a nivel mundial han abordado el problema del diseño y la construcción de una red de distribución de vacunas eficiente. Los

estudios existentes tampoco han tenido plenamente en cuenta todos los factores que afectan a la distribución de vacunas.

Por ello, nuestro equipo diseñó un modelo matemático para probar distintos escenarios de distribución de vacunas contra la COVID-19, que hemos presentado para su publicación.

Lo que tuvimos en cuenta

Nuestro modelo analizó distintas formas de distribuir la vacuna contra la COVID-19 a los 6,9 millones de habitantes de Victoria, basándose en el número de residentes previsto para 2021.

Modelamos esto utilizando la distribución a través de los 325 centros médicos del estado, que pueden ir desde grandes hospitales urbanos hasta pequeños centros médicos en zonas regionales.

Vacunar a 6,9 millones de personas requerirá la participación de los 325 centros médicos de Victoria.Image: Departamento de Salud de Victoria

Asumimos que la mayor parte de la distribución de vacunas se realizaría por carretera y que habría suficientes vehículos refrigerados disponibles.

También tuvimos en cuenta en nuestro modelo que ciertos sectores de la comunidad tienen un mayor riesgo de exposición (por ejemplo, los habitantes de las ciudades) y que otros son más susceptibles de contagio (por ejemplo, los residentes de centros de cuidados de larga duración y los trabajadores sanitarios). Estas personas no se distribuyen uniformemente por el estado, lo que afecta a la logística de distribución de vacunas.

Después probamos distintos escenarios para ver cuánto tardaría la vacunación.

Nuestra investigación muestra que necesitamos tres factores clave para el éxito.

1. Los centros médicos deben tener la capacidad suficiente

Calculamos que, si la capacidad de los 325 centros médicos es suficientemente grande y si hay vacunas suficientes disponibles, toda la población de Victoria puede vacunarse en un plazo de 60 días.

Por capacidad entendemos el número máximo de dosis de vacuna que puede administrar cada centro médico. Y esta capacidad depende de diversos factores, entre ellos el tamaño físico de los centros y disponer de personal suficiente para administrar las vacunas.

Este período o «horizonte objetivo» es el número total de días necesarios para vacunar a la población de Victoria. Aunque hemos calculado que es posible hacerlo en 60 días, será el gobierno estatal o federal quien fije realmente este objetivo.

Para vacunar a todos los habitantes de Victoria en 60 días, calculamos que necesitaríamos un mínimo de unos 9.500 envases de vacunas con 12 vacunas por envase, cada día. Esto supone una dosis por persona y que haya vacunas suficientes disponibles. Un suministro limitado o una interrupción de los suministros podría prolongar el periodo de administración más allá de 60 días.

Si los centros médicos funcionan a capacidad reducida o si la capacidad existente no es suficiente, esto también aumenta el tiempo necesario para vacunar. Por el contrario, si el objetivo es vacunar a los habitantes de Victoria en menos de 60 días, nuestro modelo sugiere que debemos aumentar nuestra capacidad de vacunación.

Esto podría lograrse mediante unidades móviles de vacunación o contratando personal adicional.

2. Las vacunas deben enviarse entre centros médicos

También demostramos la importancia de transportar vacunas entre centros médicos, conocido como transbordo. Esto permite que los centros médicos con escasez de vacunas obtengan dosis de los centros más cercanos con suministro adicional.

El transbordo también es fundamental a la hora de vacunar a las personas más vulnerables. Esto se debe a que podemos transferir vacunas desde los centros médicos que atienden a poblaciones menos vulnerables hacia aquellos con más residentes en grupos de mayor prioridad. El transbordo también nos permite trasladar vacunas desde zonas con menor exposición a zonas con mayor exposición. Y permite que las vacunas lleguen a zonas remotas.

Sin embargo, el transbordo supone una carga adicional para las redes de transporte por carretera.

3. Los envases de vacunas deben tener el tamaño adecuado

También demostramos que es importante ajustar bien el tamaño de los envases de vacunas. Este detalle, aparentemente menor, tuvo un efecto significativo en el periodo total de administración de las vacunas.

Consideramos envases que contienen 5, 12, 20, 30 y 50 vacunas. Los envases más grandes aumentan significativamente la necesidad de transbordo entre centros médicos. Esto se debe a que los envases más grandes tendrían que fraccionarse en porciones más pequeñas, que luego se distribuirían a varios centros médicos.

Sugerimos que las agencias gubernamentales evalúen cuidadosamente el tamaño de los envases de vacunas al contratar y negociar con los fabricantes de vacunas.

Esto es relevante para toda Australia

Aunque utilizamos Victoria como caso de estudio, podemos aplicar nuestro modelo a otros estados y territorios.

En particular, la importancia del tamaño de los envases, el transbordo entre centros médicos y la consideración de una capacidad adicional para vacunar en un plazo más corto se aplicarán en cualquier contexto.

Por supuesto, los resultados para otros estados y territorios dependerán de su número de centros médicos disponibles, del tamaño de su población y de su distribución poblacional.

Nuestro modelo ayuda a los responsables de la toma de decisiones a encontrar un equilibrio entre el coste de crear capacidad adicional para intentar lograr la vacunación de la población en un plazo determinado, o aceptar un enfoque menos costoso que requiere más tiempo.

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