De la viruela al COVID: las invenciones médicas que han puesto freno a las enfermedades infecciosas en el último siglo

The Ebola and COVID-19 vaccines have shown that vaccinations remain critical to control infectious diseases.
The Ebola and COVID-19 vaccines have shown that vaccinations remain critical to control infectious diseases.Image: Unsplash/fusion_medical_animation
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  • Las enfermedades infecciosas han tenido un profundo impacto en el desarrollo de la humanidad a lo largo de la historia.

  • La fundación de investigación sanitaria Wellcome ha recopilado las principales innovaciones médicas desde 1920, muchas de las cuales combaten brotes de enfermedades infecciosas.

  • A pesar de los avances del último siglo, muchas enfermedades infecciosas aún deben erradicarse, entre ellas la malaria, el VIH/sida y la tuberculosis.

  • Más allá de estas amenazas conocidas, se necesita más investigación para prepararse frente a la Enfermedad X: el patógeno desconocido que podría provocar la próxima pandemia.

Cuando en 1897 HG Wells puso a sus invasores marcianos en La guerra de los mundos sucumbir ante las bacterias terrestres, los científicos acababan de identificar la causa de lo que llegaría a conocerse como la tercera peste bubónica. Y se estaba propagando por todo el mundo. Dos décadas después, la epidemia de gripe de 1918 (llamada entonces «gripe española») asoló el planeta, causando la muerte de 45 millones de personas.

Quizá no sea extraño que Wells eligiera las bacterias para acabar con sus villanos, porque las enfermedades infecciosas han tenido un profundo impacto en el desarrollo de la humanidad a lo largo de su historia. Y siguen haciéndolo: un hecho que la pandemia de COVID-19 nos ha hecho comprender a todos.

Wellcome, la fundación de investigación sanitaria, ha rastreado ahora las innovaciones científicas de los últimos 100 años que nos han ayudado a combatir algunas de las enfermedades infecciosas más destructivas.

Las vacunas, los antibióticos, los medicamentos y la tecnología han contribuido a reducir las tasas de mortalidad y a aumentar la esperanza de vida. Image: Wellcome

Las vacunas frenan en seco las enfermedades infecciosas

Desde que Edward Jenner administró la primera vacunación moderna, contra la viruela, a finales del siglo XVIII, las vacunas han contribuido a erradicar algunas de las enfermedades infecciosas más graves. Como destaca Wellcome, han ayudado a mejorar la esperanza de vida y las tasas de mortalidad, especialmente entre los niños, en cerca de un 50 % solo en los últimos 30 años.

Las vacunas infantiles actuales contra la tos ferina, el tétanos y la difteria datan de la década de 1920, al igual que la vacuna BCG contra la tuberculosis. En la década de 1930 se desarrolló la primera «vacuna contra la gripe», y muchos de nosotros nos seguimos beneficiando hoy en día de las vacunas anuales contra la gripe.

Las vacunas contra la polio llegaron en la década de 1950, reduciendo drásticamente las infecciones de lo que antes era una de las enfermedades más temidas del mundo. El sarampión, las paperas y la rubéola llegaron en la década de 1960, y luego se combinaron en la vacuna triple vírica en la década de 1970.

Más recientemente, las vacunas contra el ébola y el COVID-19 han demostrado que la vacunación sigue siendo fundamental para controlar las enfermedades. Una vacuna contra la malaria, actualmente en ensayos, alberga la misma esperanza. La capacidad de reaccionar con rapidez y desarrollar una vacuna para un nuevo patógeno se ha acelerado significativamente en la última década. Los avances tecnológicos han permitido producir vacunas en masa de forma más rápida, barata y sencilla, como las vacunas de ARN contra el COVID-19.

Las vacunas hicieron posible reducciones drásticas de los casos de enfermedades infecciosas. Image: Wellcome

Antibióticos para combatir la infección

Junto con las vacunas, los antibióticos han servido para frenar muchas infecciones bacterianas. El descubrimiento de la penicilina en la década de 1930 dio lugar a una oleada de innovación y comercialización de antibióticos. Se convirtieron en una panacea para muchas de las infecciones bacterianas que habían limitado la vida humana desde la antigüedad.

Sin embargo, la resistencia a los antibióticos ha aumentado en los últimos años. Esto significa que la eficacia de los antibióticos se está debilitando y que las infecciones resistentes a los fármacos vuelven a convertirse en una amenaza para la salud de las personas.

Medicamentos innovadores para hacer frente a las enfermedades infecciosas

Los medicamentos para afrontar el impacto de las enfermedades infecciosas también han progresado a pasos agigantados en el último siglo.

Desde las sales de rehidratación oral para las enfermedades asociadas a la diarrea (década de 1960) hasta los antirretrovirales contra el VIH/sida (década de 1990) y una serie de nuevos tratamientos contra la malaria, los medicamentos han dado esperanza y prolongado la vida de muchas personas que antes estaban condenadas al sufrimiento y la muerte.

Avances de la tecnología médica

La tecnología no solo ha desempeñado un papel en el descubrimiento de fármacos, sino que también ha tenido un papel clave en el tratamiento y la gestión de las enfermedades infecciosas.

Muchas de las pruebas y dispositivos que utilizamos hoy en día tienen una larga historia. La fumigación residual en interiores contra la malaria se desarrolló a finales de la década de 1940, una prueba de diagnóstico rápido para las infecciones de malaria apareció en la década de 1990 y, después, llegaron los mosquiteros tratados con insecticida de larga duración.

Asimismo, las innovaciones tecnológicas han contribuido a la lucha contra la tuberculosis, incluidas las pruebas de diagnóstico y la secuenciación de todo el genoma de la tuberculosis, lo que solo se logró en 2017.

Paralelamente, tecnologías como los escáneres de TC y de resonancia magnética, que surgieron en la década de 1970, han contribuido a agilizar los diagnósticos y los tratamientos.

La batalla contra las enfermedades infecciosas graves está lejos de terminar.Image: Wellcome

Se necesita colaboración para impulsar el descubrimiento científico

Las principales enfermedades infecciosas, como la malaria, el ébola, el VIH/sida, el cólera y la tuberculosis, aún deben erradicarse , sin mencionar el COVID-19.

Al mismo tiempo, la búsqueda de la próxima «Enfermedad X» continúa. La Enfermedad X es un patógeno desconocido, por ejemplo, un virus, una bacteria o un hongo, con el potencial de convertirse en el próximo COVID-19.

Según Wellcome, la investigación eficaz y una acción mundial coordinada son fundamentales para prevenir los brotes y frenarlos en seco.

En una línea similar, el nuevo informe del Foro Económico Mundial Global Health and Healthcare Strategic Outlook: Shaping the Future of Health and Healthcare, aboga por una colaboración intersectorial y mundial más sólida, el uso de la tecnología digital, la inteligencia artificial y los macrodatos, así como modelos innovadores de financiación y organización, como las alianzas público-privadas.

Lo que se necesita para abordar las barreras sanitarias a escala mundial. Image: Foro Económico Mundial
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