La Organización Mundial de la Salud celebró una rueda de prensa el 15 de junio para informar al público sobre la pandemia de COVID-19, causada por el coronavirus.
El Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus advirtió sobre los riesgos de perder de vista otros problemas de salud pública, en concreto la influenza.
Se ha notificado un nuevo conglomerado de casos en Pekín, y en los próximos días se publicarán más detalles sobre los viajes internacionales.
La rueda de prensa de la Organización Mundial de la Salud (OMS) del 15 de junio comenzó con una advertencia del director general, Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus.
«Pese a la respuesta mundial en curso a la pandemia de COVID-19, no podemos perder de vista otros problemas significativos de salud pública, entre ellos la influenza», advirtió.
El sistema mundial de vigilancia y respuesta sanitaria, vigente desde 1952, se enfrenta ahora a desafíos significativos a causa de la crisis. «La vigilancia está suspendida o en declive en muchos países», explicó el Dr. Tedros, «con un fuerte descenso en el intercambio de información y virus de influenza a causa de la pandemia de COVID-19».
Estas interrupciones podrían tener repercusiones significativas, entre ellas la pérdida de capacidad para detectar nuevos virus con potencial pandémico y para desarrollar nuevas vacunas contra la gripe.
Es fundamental que los países optimicen el uso de sus sistemas existentes de vigilancia y seguimiento, añadió la Dra. Wenqing Zhang, directora del Programa Mundial de Influenza de la OMS.
«La temporada de gripe del hemisferio sur ya está en curso», concluyó el Dr. Tedros. «No hay tiempo que perder».
Un conglomerado en Pekín
La OMS está ofreciendo su apoyo a las autoridades chinas tras un nuevo conglomerado de brotes en Pekín. El brote se produce más de 50 días después de que la ciudad notificara por última vez un nuevo caso, y ya se han confirmado más de 100 casos.
«Cuando se pasan más de 50 días sin transmisión local significativa, un conglomerado como este es motivo de preocupación», explicó el Dr. Michael Ryan, director ejecutivo del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS.
Es fundamental comprender las causas de cualquier agrupación de casos, en Pekín o en cualquier otro lugar, afirmó la Dra. Maria Van Kerkhove, responsable técnica de la OMS para la COVID-19.
«Es importante que elaboremos modelos sobre lo que podría estar ocurriendo, pero las respuestas están en una investigación minuciosa, sistemática y exhaustiva de los conglomerados de enfermedades, para analizar realmente lo que sucede en estas situaciones», añadió el Dr. Ryan.
Viajes aéreos
También se preguntó al equipo informativo sobre los viajes aéreos y las últimas recomendaciones. En los próximos días se darán más detalles sobre los viajes internacionales, explicó el Dr. Ryan. No obstante, añadió que la OMS ha trabajado estrechamente con la Organización de Aviación Civil Internacional y la Asociación Internacional de Transporte Aéreo.
«La cuestión clave es qué puede hacer el propio viajero para proteger su salud», dijo, «y qué pueden hacer las autoridades en los aeropuertos o a bordo de las aeronaves para reducir el riesgo de transmisión».
La capacidad de rastrear y localizar a las personas después de viajar también será fundamental, añadió. «Debemos reconocer que no puede garantizarse una seguridad del 100 %, por lo que necesitamos capacidad para rastrear y localizar a las personas que puedan haber estado expuestas, de modo que podamos hacer un seguimiento y romper cualquier cadena de transmisión».
