Este estudio podría explicar por qué algunos pacientes sufren «COVID persistente»

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A patient suffering from the coronavirus disease lies in a bed at Clinical Hospital Center in Belgrade, Serbia.Image: REUTERS/Marko Djurica
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  • El «COVID persistente», en el que los pacientes sufren fatiga, «niebla mental» y dificultad para respirar, se ha convertido en un efecto a largo plazo poco frecuente pero persistente del coronavirus.

  • Parece estar causado por un daño extenso en la arquitectura de los pulmones, en el que el tejido sano queda casi completamente sustituido por tejido cicatricial.

  • «Aunque una persona se recupere de la COVID, el daño causado podría ser masivo», afirmó Mauro Giacca, profesor del King’s College de Londres.

Un estudio de los pulmones de personas fallecidas por COVID-19 ha detectado un daño pulmonar persistente y extenso en la mayoría de los casos, y podría ayudar a los médicos a comprender qué hay detrás del síndrome conocido como ‘COVID persistente’, en el que los pacientes sufren síntomas continuados durante meses.

Radiografía de los pulmones de un paciente con COVID-19Image: REUTERS/Callaghan O'Hare

Los científicos que dirigen la investigación afirmaron que también encontraron algunas características únicas del SARS-CoV-2, el virus que causa la COVID-19, que podrían explicar por qué es capaz de causar un daño tan grave.

«Los resultados indican que la COVID-19 no es simplemente una enfermedad causada por la muerte de las células infectadas por el virus, sino que probablemente es la consecuencia de que estas células anómalas persistan durante largos periodos en el interior de los pulmones», afirmó Mauro Giacca, profesor del King’s College de Londres que codirigió el trabajo.

El equipo de investigación analizó muestras de tejido de los pulmones, el corazón, el hígado y los riñones de 41 pacientes fallecidos por COVID-19 en el Hospital Universitario de Trieste (Italia) entre febrero y abril de 2020.

En una entrevista telefónica, Giacca explicó que, aunque su equipo de investigación no encontró signos evidentes de infección viral ni de inflamación prolongada en otros órganos, detectó «una destrucción realmente masiva de la arquitectura de los pulmones», con tejido sano «casi completamente sustituido por tejido cicatricial».

Daño «masivo»

«Perfectamente podría contemplarse que una de las razones por las que existen casos de COVID persistente es la destrucción extensa del tejido pulmonar», declaró a Reuters. «Aunque una persona se recupere de la COVID, el daño causado podría ser masivo».

Las pruebas crecientes de todo el mundo sugieren que una pequeña proporción de las personas que han tenido COVID-19 y se han recuperado de la infección inicial puede experimentar una serie de síntomas continuados, entre ellos fatiga, «niebla mental» y dificultad para respirar. Esta afección suele denominarse «COVID persistente».

Giacca afirmó que casi el 90 % de los 41 pacientes presentaba varias características propias de la COVID-19 en comparación con otras formas de neumonía.

Una de ellas era que los pacientes presentaban una coagulación sanguínea extensa en las arterias y venas pulmonares. Otra era que algunas células pulmonares eran anormalmente grandes y tenían numerosos núcleos, resultado de la fusión de distintas células en células grandes únicas, en un proceso conocido como sincitios.

La investigación, publicada en la revista Lancet eBioMedicine, también reveló que el propio virus seguía presente en muchos tipos de células.

«La presencia de estas células infectadas puede provocar los grandes cambios estructurales observados en los pulmones, que pueden persistir durante varias semanas o meses y podrían acabar explicando el “COVID persistente”», afirmó Giacca.

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