Esto es lo que debemos priorizar para evitar otra pandemia

The gains made in improved water and sanitation during this pandemic must persist if we are to prevent another
The gains made in improved water and sanitation during this pandemic must persist if we are to prevent anotherImage: Jeyaratnam Caniceus / Pixabay
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  • La pandemia de COVID-19 ha dejado al descubierto el acceso desigual al agua y al saneamiento en todo el mundo.

  • Estos son esenciales para combatir el virus, y se necesita una acción colectiva urgente para aumentar el acceso a estas instalaciones.

  • También debemos consolidar los avances que logremos; será crucial si queremos evitar otra pandemia.

Mientras la pandemia de COVID-19 sigue azotando el planeta, un mensaje de prevención que se escucha en todas partes es “lávese las manos con jabón”. El lavado adecuado de manos es la recomendación estándar para prevenir la transmisión de patógenos, incluido el nuevo coronavirus. Sin embargo, ¿qué ocurre cuando no se tiene acceso a un suministro de agua confiable ni a jabón?

Un total de 3000 millones de personas en el mundo se enfrentan a esta pregunta, según el Programa Conjunto de Monitoreo, a cargo de UNICEF y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Igualmente preocupante es que 750 millones de personas y 2000 millones de personas carecen de acceso básico al agua potable y al saneamiento, respectivamente.

Niveles de servicio de agua, saneamiento e higiene (WASH) por hogar en todo el mundo en 2017Image: UNICEF y OMS

¿Qué es WASH?

A pesar de que la ONU reconoce el agua y el saneamiento como derechos humanos hace una década, el avance hacia el acceso universal al agua, el saneamiento y la higiene (WASH) ha sido lento. La pandemia de COVID-19 solo ha servido para ilustrar que demasiadas personas tienen poco o ningún acceso a los servicios WASH.

Esta situación ha agravado aún más las desigualdades existentes, poniendo a las comunidades vulnerables en un riesgo sanitario aún mayor debido a las limitaciones que surgen por la falta de acceso a WASH. Las personas que viven en países menos adelantados, en zonas rurales remotas, en campamentos de refugiados y en barrios marginales superpoblados enfrentan riesgos aumentados en esta pandemia. Por ejemplo, los asentamientos informales y los barrios marginales, que albergan a más de mil millones de personas, a menudo tienen un suministro de agua poco fiable e intermitente, infraestructura de higiene precaria, baños compartidos y espacio insuficiente para el distanciamiento social, lo que hace que las recomendaciones estándar de prevención sean poco prácticas.

La situación es especialmente grave en las escuelas y los centros de atención sanitaria del Sur Global. Un estudio de 2019 reveló que una de cada cinco escuelas no tenía instalaciones sanitarias, y casi una de cada dos carecía de instalaciones básicas para el lavado de manos. Esto pone en riesgo a más de 800 millones de niños, muchos de los cuales dependen de las escuelas para su alimentación básica, ante una crisis sanitaria que no se debe solo a la COVID-19. En el pico de esta pandemia, resulta alarmante comprobar que el 84% de los centros de atención sanitaria de África subsahariana no cuentan ni siquiera con un servicio básico de higiene en los puntos de atención.

Estas cifras confirman que WASH es hoy más crítico que nunca, y que se requiere una acción mundial urgente para responder a la grave amenaza que esta pandemia representa para las vidas y los sistemas sanitarios. Un llamamiento a la acción de los líderes mundiales sobre la COVID-19, firmado por jefes de Estado, líderes de organismos internacionales y empresas privadas, entre otros, señala: “Nuestros planes de respuesta – a nivel nacional, regional y mundial – deben, por tanto, priorizar los servicios de agua, saneamiento e higiene.”

Inversión en WASH

Invertir en WASH es clave para prevenir una futura pandemiaImage: Saneamiento y Agua para Todos, 2020

El Banco Mundial estima que 114 000 millones de dólares es la inversión mundial necesaria cada año, hasta 2030, para alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible 6: agua, saneamiento e higiene. Pero eso no es todo lo que lograría; cada dólar invertido en agua y saneamiento rendiría más de 4 dólares y mejoraría el PIB mundial en un 1,5% gracias a la reducción de los costes sanitarios y al aumento de la productividad, según la OMS.

A pesar de los beneficios económicos y de salud pública, especialmente a la luz de la COVID-19, solo el 9% de los países encuestados por ONU-Agua dispone de recursos financieros suficientes para ejecutar los planes de WASH. Estos son fundamentales para prevenir la transmisión del coronavirus y ofrecen además beneficios sanitarios mundiales, como la reducción de la propagación de la resistencia a los antimicrobianos – que van más allá de esta pandemia.

Todo ello exige un rápido aumento de las inversiones para fortalecer y ampliar el acceso a WASH. Ya existe una gran variedad de instrumentos de financiación, entre ellos las finanzas combinadas, la microfinanciación, la ayuda al desarrollo, la financiación privada, la financiación pública, el capital nacional e incluso las inversiones comerciales. Mejorar la eficiencia de los flujos financieros existentes a través de las tres T – impuestos, tarifas y transferencias – con una mejor regulación y mejores políticas también es esencial para cubrir esta brecha de financiación.

Utilizar WASH para pasar de la recuperación a la resiliencia

La detección temprana del nuevo coronavirus en las aguas residuales se ha documentado en múltiples estudios de investigación. Aunque existen no se han registrado casos de transmisión a través de las aguas residuales, podría implantarse un mecanismo de seguimiento para rastrear las infecciones de COVID-19 a nivel comunitario mediante las aguas residuales municipales, como se ha hecho en Suiza. Esto abre otra posibilidad de aprovechar los sistemas hídricos urbanos para crear resiliencia.

El sector WASH lleva mucho tiempo defendiendo gran parte de lo que se requiere para la respuesta a esta pandemia: acceso universal a servicios seguros de agua, saneamiento e higiene. La COVID-19 es una llamada de atención para priorizar el acceso universal y equitativo a los servicios WASH, no solo en los hogares, sino también en las escuelas y los centros de atención sanitaria.

La pandemia ha puesto el foco en el agua, el saneamiento y la higiene, y las respuestas a la pandemia han incluido con frecuencia inversiones en WASH en infraestructura, servicios y campañas de comportamiento. Estos avances deben mantenerse en un mundo posterior a la COVID-19, para prevenir nuevas crisis provocadas por futuras epidemias, el cambio climático y los conflictos. Este 19 de noviembre marca otro Día Mundial del Inodoro, pero uno que debe recordarnos que toda crisis es una oportunidad. Debemos aprovechar esta para reforzar los esfuerzos en WASH y lograr los múltiples cobeneficios para la economía, el medio ambiente y la salud pública, no solo para combatir esta pandemia, sino para prevenir una en el futuro.

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