COVID-19: la mayoría de los trabajadores estadounidenses quiere seguir trabajando desde casa

The 77 story One Vanderbilt office tower, the latest super-tall skyscraper to grace New York's iconic skyline, is set to open while the coronavirus disease (COVID-19) keeps the largest and richest U.S. office market almost empty, in midtown Manhattan, New York City, New York, U.S., September 9, 2020. Picture taken September 9, 2020. REUTERS/Mike Segar REFILE - CORRECTING NUMBER OF STORIES - RC2AYI9REGHH
Americans have adapted well to home working and most want the work style to stay post-pandemic.Image: Reuters/Mike Segar
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  • Una encuesta de Pew realizada a mediados de octubre a 5.800 adultos ocupados reveló que la transición al trabajo desde casa había sido fácil para la mayoría.

  • Ahora que la vacuna contra la COVID-19 está en el horizonte, muchos empleados preferirían no volver a la oficina.

  • Casi la mitad de los trabajadores afirmó que la flexibilidad de quedarse en casa dos o tres días a la semana valía hasta el 15 % de su salario.

  • Las empresas tendrán que decidir si llaman de vuelta a sus empleados tras la vacuna, si les permiten trabajar desde casa o si implantan un modelo híbrido.

¿Fatiga por Zoom? ¿Aislamiento de los compañeros? ¿Antojo de shawarma de cordero del food truck del centro?

Para nada.

Meses después de una pandemia que ha convertido el equilibrio entre vida laboral y personal en un grabado de M.C. Escher, en el que el fin de una y el comienzo de la otra ya no se distinguen, los estadounidenses afirman que en realidad se han adaptado bien a las oficinas en casa y a los puestos de trabajo en la mesa del comedor, y la mayoría quiere seguir trabajando desde casa después de la pandemia.

Muchos empleados preferirían seguir trabajando desde casa después de una vacuna contra la COVID-19. Image: REUTERS/Mike Segar REFILE

Así lo revelan las nuevas encuestas publicadas por el Pew Research Center y el Becker Friedman Institute de la Universidad de Chicago, con implicaciones potencialmente preocupantes para las microeconomías de los distritos comerciales anteriores a la COVID-19, que prosperaban gracias a las multitudes de oficinistas que acudían a las reuniones semanales de la hora feliz o dejaban la ropa en la tintorería a una manzana del trabajo.

La encuesta de Pew a 5.800 adultos ocupados a mediados de octubre reveló que la transición ha sido fácil para la mayoría. Les ha permitido seguir siendo productivos y, en conjunto, les ha dado más control sobre cómo usan su tiempo, lo que contradice la impresión convencional de que las oficinas en casa son un laberinto de problemas técnicos y distracciones familiares.

La mayoría de los trabajadores consideró la transición algo o muy fácil.Image: Pew Research Center

Por supuesto, no todos están encantados. Más trabajadores jóvenes indicaron que tenían dificultades para mantener la motivación, y los padres consideraron más difícil trabajar sin interrupciones.

Pero “aunque no sea perfecta, la transición al teletrabajo ha sido relativamente fácil para muchos adultos empleados”, concluyó Pew en su encuesta.

El hecho de que las personas no solo les guste trabajar desde casa, sino que además parezcan rendir bien en sus puestos en ese entorno, “puede anunciar un cambio significativo en la forma en que funciona una gran parte de la fuerza laboral en el futuro”, escribieron los investigadores de Pew Kim Parker, Juliana Horowitz y Rachel Minkin.

La implantación de una vacuna en los próximos meses obligará a las empresas de todo el país a decidir si siguen alquilando espacio de oficinas, si permiten que las personas trabajen donde elijan o si pasan a algún modelo híbrido.

También empezará a responder a la larga lista de preguntas sobre si los cambios de comportamiento provocados por la pandemia resultarán permanentes o se desvanecerán una vez que disminuya el riesgo de estar en público.

«Shirking from home» ha llegado para quedarse

El estudio publicado por el Becker Friedman Institute también concluyó que el trabajo desde casa «probablemente se mantendrá» y estimó que quizá el 22 % de todos los días laborables se «prestarán desde casa» tras la pandemia.

Se trata de un cambio importante, con implicaciones a largo plazo para los propietarios de edificios de oficinas, así como para la cafetería de la esquina. Los autores Nick Bloom, de la Universidad de Stanford; Steven Davis, de la Escuela de Negocios Booth de la Universidad de Chicago, y Jose Barrero, del Instituto Tecnológico Autónomo de México, afirmaron que el «experimento social masivo» de la pandemia reducirá el gasto en los principales centros urbanos hasta en un 10 % de forma permanente.

¿Por qué permanente?

La estigmatización de «shirking from home» ha desaparecido, la tecnología ha mejorado rápidamente y las empresas y los empleados se han adaptado, concluyó la investigación. Las empresas han modificado su infraestructura tecnológica para acomodarlo y el trabajador medio, según el estudio, ha gastado unos 660 dólares en acondicionar su espacio de trabajo en casa.

En su encuesta a 15.000 personas, realizada entre mayo y octubre, una amplia mayoría afirmó que era al menos tan productiva trabajando desde casa como en la oficina, si no más, y que le gustaría seguir trabajando desde casa al menos dos días a la semana en el futuro.

Se constató que los trabajadores eran más eficientes y productivos trabajando desde casa. Image: Becker Friedman Institute for Economics de la Universidad de Chicago

La cifra en dólares de ello es significativa. Casi la mitad de los trabajadores afirmó que la flexibilidad de quedarse en casa dos o tres días a la semana valía hasta el 15 % de su salario.

Trabajar desde casa 2-3 días a la semana es tan valioso como recibir un aumento de sueldo. Image: Becker Friedman Institute for Economics de la Universidad de Chicago

Los dos estudios compartieron otras conclusiones comunes, entre ellas que los beneficios de trabajar desde casa no se reparten por igual.

Según el grupo de la Universidad de Chicago, se trata de «una ventaja, pero los hombres, los trabajadores con salarios más altos y los trabajadores con mayor formación son quienes disfrutan de ella de forma desproporcionada».

El trabajo desde casa es menos frecuente entre quienes tienen empleos de bajos salarios.Image: Pew Research Center
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