Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo, expuso los retos que enfrenta la economía mundial en la cumbre Pioneers of Change del Foro Económico Mundial.
La prestación de servicios será la más afectada y podría volverse menos local.
Las empresas se enfrentan a una competencia creciente y deben aumentar su productividad.
Los jóvenes corren el riesgo de convertirse en una generación perdida si no acertamos con la combinación de políticas.
La recuperación de los contratiempos económicos provocados por la pandemia exigirá una estrecha cooperación entre los sectores público y privado, afirma Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo.
En conversación con Børge Brende, presidente del Foro Económico Mundial, durante la cumbre Pioneers of Change del Foro, Lagarde expuso los retos que enfrenta la economía mundial. También describió qué tipo de respuesta le gustaría ver y explicó por qué podría haber motivos para un optimismo cauteloso.
Muchos ríos que cruzar
“Estábamos atrapados”, afirma Lagarde sobre las consecuencias de la COVID-19. “Estábamos de pie en una de las orillas de un enorme río de incertidumbre y penurias, tanto desde el punto de vista sanitario como económico. Y ni siquiera podíamos ver la otra orilla del río.
“Gracias al fantástico trabajo que han realizado algunas empresas de Alemania, de Estados Unidos y de diversos lugares del mundo, ahora vemos la otra orilla del río, porque sabemos que las vacunas están en el horizonte.”
Llegar a esa otra orilla es donde entra en juego la cooperación entre los sectores público y privado. Eso implica la determinación de garantizar que los cambios económicos estructurales sean positivos y que todos sigan invirtiendo en el futuro.

La transformación digital se ha acelerado en muchos aspectos de la vida, tanto profesional como personal, a medida que las personas se han adaptado al trabajo y la educación a distancia, el comercio electrónico está en auge y cada vez más personas realizan sus actividades recreativas a través de internet. Una encuesta realizada al inicio de la pandemia reveló que el 32 % de las personas en Estados Unidos organizaba fiestas virtuales con amigos o familiares.
Servicios: de lo local a lo global
“La digitalización tendrá un impacto en la forma en que se prestan los servicios”, afirma Lagarde. “Probablemente serán menos locales y podrán proceder de cualquier lugar del mundo. Y, en la misma línea, las empresas que prestan esos servicios se verán más desafiadas desde el punto de vista de la competencia, lo que puede traducirse en una mejora de la productividad.”
El sector privado tiene un papel importante que desempeñar en la creación de empleo e ingresos para las personas mediante una innovación continua que lleva nuevos productos y servicios al mercado. Sin embargo, en un momento de incertidumbre económica, este es un reto para muchas empresas. Podría llevar a algunas a adoptar una perspectiva más cautelosa, reduciendo las inversiones que no sean absolutamente necesarias.
Lagarde pide al sector privado que afronte el reto y afirma que el sector público desempeña un papel de apoyo importante para que eso sea posible.
“Debemos proporcionar el entorno empresarial adecuado en el que la innovación pueda prosperar. Creo que los responsables de las políticas están haciendo todo lo posible por eliminar las incertidumbres. Pero lo cierto es que, en este momento, el sector privado ha paralizado gran parte de sus esfuerzos en investigación y desarrollo.
“Esperemos que el sector privado vuelva a funcionar con normalidad e invierta en investigación y desarrollo, porque en Europa, en particular, aporta alrededor de dos tercios de la investigación y el desarrollo.”
Los contratiempos económicos del pasado han contribuido a impulsar el crecimiento innovador, afirma Lagarde. “El brote de SARS de 2003 propició que las economías de Asia y el Pacífico aceptaran desarrollar una infraestructura digital más sólida, lo que incrementó enormemente el comercio electrónico. De la misma manera, tras la crisis financiera de 2008, vimos un aumento de algo que el Foro Económico Mundial ha impulsado: el emprendimiento social.”
Sueños truncados y creación de empleo
Las consecuencias económicas de la pandemia se han sentido en todo el mundo. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), los jóvenes han sido especialmente golpeados.
El impacto de la pandemia en los jóvenes ha sido “sistémico, profundo y desproporcionado”, según la OIT. Esto ha llevado a lo que Lagarde describe como los “sueños truncados” de los jóvenes que se incorporan al mercado laboral y “no encuentran nada”.
Para contrarrestarlo se requerirá una respuesta coordinada de los líderes de los sectores público y privado, afirma. Porque, aunque las empresas del sector privado crearán los empleos tan necesarios, necesitarán ayuda durante la incertidumbre económica, la que proviene de los responsables de las políticas y los legisladores.
“Está claro que el entorno propicio para que las empresas jóvenes contraten será fundamental, porque son esas empresas, las que tienen menos de cinco años, las que aportan la mayor parte del crecimiento del empleo”, afirma Lagarde. “Desde esa perspectiva, hago un llamamiento al sector privado para que siga invirtiendo en investigación y desarrollo.”
Es importante, continúa, que las empresas hagan todo lo posible por estar abiertas a candidatos a empleo con alfabetización digital que deseen incorporarse al mercado laboral “para que estos sueños no se vean truncados”.
