COVID-19: Cómo los bancos multilaterales de desarrollo pueden liderar en tiempos de crisis

A man reads as he lies in a field where circles were painted to help visitors maintain social distancing at Ibirapuera Park after it was reopened as the city eases the restrictions imposed to control the spread of the coronavirus disease (COVID-19), in Sao Paulo, Brazil July 13, 2020. REUTERS/Amanda Perobelli TPX IMAGES OF THE DAY - RC2JSH94FV6X
Like the rest of the world, BRICS countries are attempting to overcome the global health pandemic and it’s devastating economic effects.Image: REUTERS/Amanda Perobelli
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  • Los países BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) son algunos de los más afectados por la pandemia mundial.

  • El papel del Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS durante la COVID-19 ha validado la razón de ser original de crear un nuevo banco multilateral de desarrollo.

  • Al cumplir cinco años el Banco, ¿cuáles han sido sus principales logros?

Cuando la pandemia de COVID-19 se propagó rápidamente desde Wuhan, en la provincia de Hubei, a las regiones circundantes, el Gobierno chino recurrió en busca de apoyo al más reciente banco multilateral de desarrollo, el Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS (NDB). A las pocas semanas de aprobarse el préstamo, el NDB desembolsó 1.000 millones de dólares a Hubei, Henan y Guangdong, las tres provincias más afectadas de China. Este préstamo, el mayor otorgado por el Banco hasta la fecha, se destinó a brindar apoyo financiero para gastos sanitarios de emergencia imprevistos relacionados con la lucha contra la COVID-19.

Al igual que el resto del mundo, los países BRICS intentan superar la pandemia mundial y sus devastadores efectos económicos. Preocupa enormemente el temor real de que la crisis actual pueda revertir los avances económicos, arduamente conseguidos durante las últimas dos décadas en los países BRICS.

Los bancos multilaterales de desarrollo están en una posición única para abordar los desafíos mundiales

La pandemia de COVID-19 ha vuelto a demostrar cuán fundamentales son los bancos multilaterales de desarrollo (BMD) en tiempos de crisis. Su estructura les permite abordar desafíos que trascienden las fronteras nacionales. Por definición, desafíos como el cambio climático o las pandemias mundiales requieren soluciones transfronterizas. Además, los BMD desempeñan un papel crucial para contrarrestar la naturaleza procíclica de los mercados financieros: los bancos privados tienden a prestar demasiado durante los períodos de auge y luego racionan el crédito durante las recesiones económicas. Por ejemplo, en 2008, cuando pocas instituciones financieras concedían préstamos durante la crisis financiera mundial, fueron los bancos multilaterales de desarrollo los que aumentaron considerablemente sus préstamos.

La crisis sanitaria y económica provocada por la COVID-19 exigió respuestas rápidas, a gran escala y sin precedentes. Para ello, el Nuevo Banco de Desarrollo (NDB) reorientó su programa de préstamos y actuó con rapidez y decisión para ayudar a los BRICS a reforzar su defensa frente a la pandemia. Poco después del brote, el NDB anunció un Programa de Asistencia de Emergencia de 10.000 millones de dólares, con un proceso más flexible y ágil para tramitar y desembolsar préstamos. En circunstancias normales, el desembolso de préstamos para proyectos de infraestructura puede tardar varios meses. La asistencia relacionada con la COVID-19 se desembolsó en un solo pago dentro de las tres o cuatro semanas posteriores a la aprobación de los préstamos.

Dadas las limitaciones fiscales que afrontan la mayoría de los países BRICS, el NDB, junto con otros BMD, se ha convertido en un instrumento clave para complementar los limitados recursos de los gobiernos en la lucha contra la pandemia. Hasta la fecha, el Banco ha aprobado y desembolsado en gran medida 4.000 millones de dólares, que incluyen un préstamo de respuesta a la COVID-19 de 1.000 millones de dólares para cada uno de estos países: China, Brasil, India y Sudáfrica. Los 10.000 millones de dólares que se asignarán en su totalidad durante 2020 representan asistencia adicional para el desarrollo que no habría estado disponible si el NDB no se hubiera creado hace cinco años.

El NDB cumple cinco años

En plena crisis actual, el Banco celebra su quinto aniversario. Hace exactamente cinco veranos, los países BRICS emprendieron un ambicioso proyecto para crear un nuevo banco multilateral de desarrollo con sede en Shanghái, China. El propósito central del NDB es movilizar recursos para la infraestructura y el desarrollo sostenible. En este contexto, la infraestructura sostenible se refiere a inversiones en sectores como la generación de energía, el agua y el saneamiento, el transporte y las comunicaciones. Con una base de capital suscrito de 50.000 millones de dólares, el NDB ha desempeñado un papel indispensable al proporcionar capital adicional a los países BRICS para financiar sus planes de infraestructura sostenible y desarrollo económico.

La trayectoria comenzó en unas oficinas temporales que ocupaban una sola planta en Lujiazui, el centro financiero de Shanghái, con un equipo de cinco directivos, cada uno en representación de un país BRICS. En todos los sentidos, el NDB era entonces una empresa emergente en sus inicios: no tenía más personal a tiempo completo, sistemas tecnológicos ni infraestructura de ningún tipo.

¿Qué se ha logrado desde entonces?

  • Avancemos hasta julio de 2020: el NDB cuenta con una cartera de préstamos aprobados de 18.300 millones de dólares estadounidenses, que representa 56 importantes proyectos de infraestructura distribuidos entre los países BRICS.

  • El Banco se ha ganado una reputación de liderazgo en infraestructura verde y sostenible y en finanzas verdes. En 2016, el NDB lanzó su primera operación en el mercado de capitales mediante un bono verde y se convirtió en el primer banco multilateral de desarrollo en emitir uno en el mercado de bonos chino. Los fondos recaudados con este bono se destinaron a financiar cinco proyectos de energía renovable en países BRICS.

  • Desde su creación, el NDB desarrolló una estrategia para financiar su programa de infraestructura en las monedas locales de sus países miembros. Para ponerla en práctica, el Banco registró con éxito en China un programa de bonos por 10.000 millones de RMB y emitió el importe total en emisiones sucesivas. Además, registró un programa de bonos por 10.000 millones de rands en la JSE de Sudáfrica y otro por 100.000 millones de rublos en la Bolsa de Moscú.

  • En 2019, el Banco registró un programa mundial de bonos EMTN por 50.000 millones de dólares y, en junio de 2020, durante la COVID-19, el NDB lanzó con éxito su primera emisión de bonos de referencia por 1.500 millones de dólares estadounidenses.

  • De manera crucial, el Banco obtuvo dos calificaciones crediticias internacionales AA+ de Standard & Poor y Fitch, y una calificación internacional AAA de Japan Credit Rating Agency y ACRA. La calificación crediticia promedio de los países BRICS es BBB-. Por lo tanto, el Banco ha logrado obtener una calificación internacional de solvencia significativamente superior a la de sus accionistas, lo que le permite conceder préstamos a sus países miembros en condiciones muy competitivas.

  • Por último, el Banco está encaminado a ampliar su membresía para incluir nuevos accionistas más allá de los países BRICS y convertirse en una institución financiera mundial plenamente desarrollada.

Estos logros fundamentales validan contundentemente la razón de ser y el sueño originales de los países BRICS de crear un nuevo banco multilateral de desarrollo centrado en los mercados emergentes.

Enumerar estos hitos podría dar la impresión de que todo ha sido fácil. Nada más lejos de la realidad: desde el primer día, el Banco se enfrentó a importantes obstáculos y dificultades. Varios países miembros de los BRICS afrontaron déficits fiscales cada vez mayores, un débil crecimiento económico y turbulencias políticas que culminaron en rebajas de sus calificaciones soberanas; en dos casos, Brasil y Sudáfrica, estas rebajas los situaron por debajo del grado de inversión.

El quinto aniversario del Banco marca el fin del único mandato de cinco años del presidente inaugural del NDB, KV Kamath. Desempeñó un papel indispensable al dirigir el NDB desde sus inicios, pasando por una etapa de crecimiento, hasta convertirlo en un nuevo banco multilateral de desarrollo plenamente constituido y respetado.

En la turbulencia de la COVID-19, el NDB ha consolidado su posición como una de las fuentes más importantes de financiación externa para los países BRICS. Su desafío más inmediato y urgente es apoyar la recuperación económica y trazar un nuevo rumbo de crecimiento mientras la pandemia sigue causando estragos en las economías de los BRICS.

Leslie Maasdorp es vicepresidente y director financiero del Nuevo Banco de Desarrollo y exalumno de Young Global Leaders.

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