Los científicos afirman que los estudios con gemelos que arrojan luz sobre la posible influencia genética del COVID-19 deben interpretarse con cautela
La respuesta inmunitaria al COVID-19 difiere de la de otras infecciones respiratorias
Aumentan las pruebas que vinculan la contaminación atmosférica con la gravedad de la enfermedad
Los estudios con gemelos deben interpretarse con cautela
Un estudio reciente (no publicado) estudio que compara los síntomas de gemelos idénticos y no idénticos infectados con COVID-19 concluyó que los síntomas del COVID-19 parecen deberse en torno a un 50 % a factores genéticos. Los resultados se basaron en datos recopilados de más de 2600 gemelos a través de la aplicación COVID-19 Symptom Tracker, desarrollada por un equipo del King’s College London.
Científicos no vinculados con el estudio han instado al público a actuar con precaución al interpretar los resultados de este y otros estudios sobre hermanos, ya que puede resultar difícil distinguir entre las influencias ambientales y genéticas en el desenlace de la enfermedad, en especial si las personas viven en el mismo hogar. Los científicos también advierten de que la cobertura mediática de las muertes de gemelos puede distorsionar asimismo la percepción pública del riesgo debido a un efecto psicológico conocido como sesgo de prominencia, por el que damos demasiada importancia a lo que nos resulta llamativo.
Respuesta inmunitaria anómala al COVID-19
Como hemos visto en los últimos dos meses, no todas las comparaciones entre el coronavirus actual, SARS-CoV-2, y otras enfermedades respiratorias como la gripe son útiles. Sin embargo, los científicos siguen conociendo mejor el virus al investigar sus similitudes y diferencias con virus mejor comprendidos.
Esta semana, científicos de la Escuela de Medicina Icahn del Monte Sinaí, en Nueva York, descubrieron que las células infectadas por el SARS-CoV-2 producen niveles inusualmente bajos de proteínas antivirales llamadas interferones en comparación con las células infectadas por otros virus respiratorios. Al mismo tiempo, los niveles de proteínas que activan respuestas inmunitarias más generales fueron más altos en las personas infectadas que en las sanas.
En conjunto, los resultados, que pronto se publicarán en la revista Cell, sugieren un desequilibrio inmunitario que podría explicar la huella única de la enfermedad: los niveles bajos de interferones reducen la capacidad de una célula para detener la replicación del virus, y la activación de respuestas inmunitarias menos específicas promueve la inflamación.
El estudio respalda la idea de que los tratamientos dirigidos al sistema inmunitario podrían ayudar a las personas con COVID-19.
¿Podría la contaminación atmosférica estar agravando el COVID-19?
No ha pasado desapercibido que algunas de las zonas más afectadas, como el norte de Italia, también presentan una contaminación elevada, y varios estudios empiezan a apuntar a que la contaminación atmosférica amplifica la gravedad del COVID-19.
«No disponemos aún de pruebas que la vinculen directamente con la mortalidad, pero sabemos que si está expuesto a la contaminación atmosférica aumenta sus probabilidades de verse afectado con más gravedad», declaró la Dra. María Neira, directora de Salud Pública de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Los estudios preliminares demuestran que la contaminación atmosférica podría ser importante de tres maneras:
Las tasas de mortalidad son más altas en zonas muy contaminadas porque el corazón y los pulmones de las personas ya están debilitados por el aire sucio.
Los contaminantes inflaman los pulmones, lo que podría hacer que las personas tengan más probabilidades de contraer el virus.
Las partículas contaminantes podrían ayudar a transportar el virus a mayor distancia.
Ninguno de estos estudios ha sido aún revisado por pares, y los investigadores advierten contra inferir una relación causal a partir de la correlación entre la contaminación atmosférica y la gravedad del COVID-19. El principal riesgo de contraer COVID-19 sigue siendo el contacto con una persona infectada, pero la investigación adicional sobre el papel que desempeña la contaminación atmosférica podría ayudar a responder mejor a la pandemia, especialmente ahora que muchos países empiezan a levantar las medidas de confinamiento.
