La COVID-19 subraya la importancia de la tecnología financiera en los mercados emergentes

A woman uses her mobile phone as she stands at her home window before a curfew, amid the spread of the coronavirus disease (COVID-19) in Pikine suburb of Dakar, Senegal April 22, 2020
In developing economies, mobile solutions are no longer a luxury but a necessityImage: REUTERS/Zohra Bensemra
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  • La inclusión financiera en los mercados en desarrollo ha cobrado aún más importancia durante la pandemia.

  • Las soluciones móviles están demostrando ser un salvavidas en las economías emergentes.

  • Las empresas de tecnología financiera pueden aprovechar esta oportunidad para consolidar su reputación y salir fortalecidas cuando haya pasado la crisis.

Al dirigir una empresa global, uno comprende rápidamente la importancia fundamental de los servicios de tecnología financiera para el mundo en desarrollo. Estas empresas tienen una capacidad única para ampliar la inclusión financiera, mejorar la vida cotidiana de las personas e impulsar el crecimiento. Aunque el virus quizá nos haya obligado a adaptar nuestra forma de operar, no ha frenado nuestro progreso ni nuestro compromiso con esta causa, más importante que nunca dadas las circunstancias actuales.

Aunque varios países en desarrollo —especialmente los de África— se encuentran, afortunadamente, en una fase de la pandemia que podría considerarse menos avanzada, sectores clave de la economía de los mercados emergentes ya están experimentando una desaceleración. ¿Qué significa esto para las comunidades y las empresas?

La revolución de los teléfonos inteligentes

Como el desarrollo comenzó tarde en la mayoría de los mercados emergentes y sus infraestructuras son limitadas, puede considerarse que la mayoría de los países en desarrollo son «mobile-first». Para muchas personas de estos países, el teléfono móvil es su único vínculo con las herramientas financieras, la información y otros servicios vitales. Esto significa que ofrecer soluciones sólidas de tecnología financiera en esas regiones no es una cuestión de comodidad, como en los países desarrollados, sino una necesidad, ya que permite cubrir las carencias que el sector bancario existente no puede resolver para las personas sin acceso a servicios bancarios.

Ahora, con el desafío adicional que plantea esta pandemia, la cuestión de la accesibilidad ha pasado a primer plano. Para quienes no pueden acceder a teléfonos móviles, la posibilidad de acudir a sucursales bancarias físicas y administrar su dinero es aún más limitada, cuando no inexistente, lo que empeora la disponibilidad y el apoyo, ya muy limitados, que ofrece la banca tradicional en muchos países emergentes. En cambio, quienes sí han podido acceder a internet en esos mercados descubren que, a través de sus servicios de tecnología financiera, pueden acceder de inmediato a los recursos financieros que tanto necesitan para mantener sus negocios y sus vidas en orden.

La tecnología es fundamental

Como todo el mundo se ha visto obligado a conciliar la necesidad de relacionarse con las restricciones al contacto físico, el consumo de datos ha aumentado de forma vertiginosa. Las familias aisladas usan servicios de videollamada como WhatsApp y Skype para mantenerse en contacto, mientras que muchas reuniones de trabajo se han trasladado a Zoom y las clases, a Google Classroom. Vodafone, el segundo operador de telefonía móvil más grande del mundo, ha informado de un aumento del 50 % en el uso de internet.

En los países en desarrollo, la gente necesita más crédito y adelantos de datos para mantenerse en contacto durante estos tiempos difíciles, así como servicios de microfinanciación sin contacto que sustituyan las transacciones físicas. Gestionar esta carga con la infraestructura, ya sobrecargada, de esos mercados supone un reto importante, pero es un ámbito en el que el aprendizaje automático, el análisis de macrodatos y la inteligencia artificial pueden marcar una verdadera diferencia.

En los mercados emergentes, más propietarios de teléfonos móviles usan un teléfono inteligente que cualquier otro tipo de teléfonoImage: Pew Research Center

Sobrevivir y reconstruir

En plena pandemia, con las economías de todo el mundo golpeadas, algunos sectores y empresas concretos han demostrado una gran resiliencia empresarial, con un impacto mínimo de la evolución de la situación. Mi empresa tiene la fortuna de estar entre ellos, pero, por desgracia, no será así para muchas otras empresas de tecnología financiera, que quizá carezcan de una base sólida y ya estén operando con capacidad limitada. Estas empresas simplemente se quedarán sin efectivo y acabarán cerrando como consecuencia de la pandemia.

Para quienes logren mantenerse a flote, la comunicación es clave. Deben mantener a sus clientes informados con regularidad, comunicarse con claridad y hacerles saber que, aunque el entorno de trabajo haya cambiado, la empresa sigue operativa en la medida de lo posible. Después, deben esforzarse por hacer realidad ese compromiso y aprovechar plenamente las ventajas de la tecnología. Si siguen ofreciendo a sus clientes el mejor servicio posible, las marcas pueden construir una sólida reputación que perdurará mucho después de estos tiempos turbulentos.

Sin embargo, lo más importante es que, a medida que el mundo entero avanza hacia una nueva realidad, las empresas tendrán abundantes oportunidades tras la pandemia. Surgirán nuevos nichos e ideas apasionantes cuando la gente comprenda que las herramientas digitales de las que ha dependido durante esta crisis ofrecen, de hecho, servicios importantes, cualesquiera que sean las circunstancias.

Por eso, para apoyar de verdad a las pequeñas empresas innovadoras, especialmente en los países en desarrollo, debemos mantener nuestros esfuerzos coordinados para proporcionarles una base sólida y acceso a la inclusión financiera, de modo que tengan la oportunidad de florecer cuando hayan pasado estos tiempos difíciles.

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