El COVID-19 ha acelerado el reinicio digital de India

A group of boys look at their mobile phones, during a nationwide lockdown in India to slow the spread COVID-19, in Dharavi, one of Asia's largest slums, during the coronavirus disease outbreak, in Mumbai, India, April 9, 2020. REUTERS/Francis Mascarenhas SEARCH "CORONAVIRUS MUMBAI SLUM" FOR THIS STORY. SEARCH "WIDER IMAGE" FOR ALL STORIES. - RC2Z7G9QKZ3D
India has more than a billion mobile phone users.Image: REUTERS/Francis Mascarenhas
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  • El coronavirus impulsó el uso de la tecnología digital sin contacto en toda la India.

  • El reinicio digital ha sentado las bases para mejorar la gobernanza.

  • Los estados indios han incrementado el uso de robots y drones.

Desde el inicio del confinamiento por COVID-19 a finales de marzo, la India ha distribuido alrededor de 5000 millones de dólares en prestaciones monetarias a los ciudadanos que más asistencia necesitan, íntegramente mediante pagos realizados a través de plataformas digitales.

El país ya seguía una trayectoria digital prioritaria, con uno de los mayores volúmenes de transacciones digitales del mundo cuando irrumpió la pandemia, y esto impulsó aún más el uso de la tecnología digital sin contacto.

Los datos del Banco de la Reserva de la India (RBI), la máxima autoridad monetaria, muestran que la India registra actualmente unos 100 millones de transacciones digitales al día con un volumen de 5 billones de rupias (67 000 millones de dólares), lo que supone un aumento de unas cinco veces desde 2016. El RBI prevé que esta cifra crezca otras cinco veces, hasta alcanzar los 1500 millones de transacciones diarias por un valor de 15 billones de rupias (200 000 millones de dólares). Gran parte de esto se debe a la Interfaz Unificada de Pagos (UPI, por sus siglas en inglés), un sistema de pago en tiempo real desarrollado por la Corporación Nacional de Pagos de la India y supervisado por el RBI.

Este reinicio digital de un país de 1300 millones de habitantes no es solo un avance tecnológico, sino, lo que es más importante, la base de un nuevo mecanismo para la prestación de bienes de gobernanza. Integradas en este uso programático de la tecnología por parte del Estado hay dos promesas que históricamente han sido difíciles de cumplir en la India: la rapidez y la eliminación de las fugas. El uso de la tecnología digital generó un ahorro de casi 23 000 millones de dólares, el 98 % del cual se logró eliminando beneficiarios erróneos.

Ahorros y beneficios estimados de la estrategia digital prioritaria de IndiaImage: Invest India

El reinicio digital de la economía india ha permeado casi todos los aspectos de la vida. Casi todos los indios cuentan ya con el número de identificación Aadhar, autenticado digitalmente. La vinculación de Aadhar con las cuentas bancarias (en el marco de un programa de inclusión financiera llamado Jan Dhan) y los teléfonos móviles (India cuenta con más de mil millones de suscripciones de telefonía móvil), lo que se ha denominado JAM, constituye la base de gran parte de este reinicio.

Con el confinamiento sometiendo a una fuerte presión los presupuestos domésticos de numerosos sectores de la sociedad, JAM hizo las veces de red de seguridad y ayudó a millones de personas que necesitaban ayuda monetaria inmediata mediante la transferencia directa y omnipresente de prestaciones estatales. Aadhar es también la base de India Stack, un conjunto de APIs abiertas (interfaz de programación de aplicaciones) que los desarrolladores pueden utilizar como cimientos de sus aplicaciones.

Y eso no es todo. Para rastrear y monitorear con eficacia la propagación del COVID-19, el Centro Nacional de Informática de la India creó la aplicación Aarogya Setu, que se ha descargado más de 127 millones de veces. Su plataforma de participación ciudadana y retroalimentación MyGov.in cuenta con unos 9,5 millones de usuarios y recibe 10 000 publicaciones por semana.

Aarogya Setu y otras iniciativas afines, como la Autoridad Nacional de Salud Electrónica y las nuevas directrices de telemedicina, convergen hacia un Sistema Nacional de Salud que se pretende completar en 2022. Desde la cobertura de necesidades sanitarias en zonas remotas hasta la elaboración de políticas públicas de salud basadas en datos, el uso de la tecnología desempeña muchas funciones y, lo que es más importante, en algunas de las zonas más remotas del país.

Los estados indios aprovecharon la oportunidad del COVID-19 para extender aún más el uso de la tecnología, ya sea mediante el uso de robots colaborativos (cobots) por parte del gobierno en el estado oriental de Jharkhand o por parte de la corporación municipal de Bengaluru, el centro tecnológico de India, que emplea drones para rociar desinfectantes, inspeccionar zonas, supervisar zonas de contención y realizar anuncios públicos.

Varios otros estados indios, como Telangana, Karnataka y Gujarat, y ciudades como Varanasi, aplican medidas similares para hacer frente a los problemas derivados de la pandemia. Mediante el uso de la tecnología, los gobiernos estatales también gestionan la demanda, la disponibilidad y el uso de equipos como respiradores, así como de artículos médicos esenciales, incluidas las mascarillas N95 y el equipo de protección personal (EPP).

El uso de la tecnología está descentralizando la toma de decisiones y acercando a las comunidades a los gobiernos locales en ciudades y pueblos. Mediante la tecnología y las herramientas digitales, estas soluciones innovadoras tienen repercusiones en diversos ámbitos de la vida, ya sea en los medios de subsistencia, el acceso a los servicios o la educación. Por ejemplo, gracias a las aplicaciones agregadoras, los proveedores hiperlocales, como los que venden verduras en los barrios o los que conducen e-rickshaws, ahora pueden prestar servicios a domicilio y recibir pagos consolidados mensualmente, lo que les proporciona una fuente estable de ingresos. Del mismo modo, en la educación, muchos colegios han pasado a las aulas en línea, mientras que los estudiantes y educadores con conectividad a internet limitada también aprenden a través de los teléfonos móviles.

Este rápido despliegue de la infraestructura tecnológica estatal ha provocado una respuesta igual en el sector empresarial privado. Mientras el gobierno indio promueve DIKSHA, una plataforma para la educación escolar, e introduce la formación en programación a nivel de secundaria, el país cuenta con la aplicación educativa más financiada del mundo, Bjyu’s, que ha recaudado cerca de mil millones de dólares, y Jio, una plataforma tecnológica de todos los servicios, perteneciente a Reliance, la empresa más valiosa de la India por capitalización bursátil, ha captado 15 000 millones de dólares durante la pandemia de un grupo de inversores, entre ellos Facebook, con la promesa de ofrecer un estilo de vida digital a cada indio.

Para acelerar el proceso de conectividad de la tecnología en el último tramo, hasta el último consumidor, Google ha anunciado una inversión adicional de 10 000 millones de dólares en la India en los próximos cinco a siete años, para proporcionar acceso a internet en todos los idiomas indios y utilizar la tecnología en la agricultura, la educación y la salud.

Este impulso conjunto del sector público y privado está convirtiendo a la India en un país digital prioritario, reinventando la experiencia de vida básica y las aspiraciones de más de mil millones de personas.

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