Este artículo se actualizó el 3 de abril.
La COVID-19 sigue propagándose, pero está sacando lo mejor de las personas de todo el mundo.
Los voluntarios están pendientes de los vecinos mayores y vulnerables.
En toda Europa, las personas cantan unas para otras para mantener el ánimo, mientras el distanciamiento social y el aislamiento domiciliario se convierten en la norma.
Cuando la ciudad china de Wuhan fue puesta en cuarentena, los residentes abrieron sus ventanas para gritar mensajes de apoyo a sus vecinos y a su querida ciudad.
Los italianos han salido a sus balcones para cantar canciones patrióticas y edificantes. Desde Turín, en el norte, hasta Sicilia, en el sur, las personas utilizan las redes sociales para organizar multitudinarios cantos en balcones, demostrando su apoyo mutuo pese a estar confinadas en sus casas.
Y un llamamiento del Gobierno británico a voluntarios para ayudar al Servicio Nacional de Salud logró que más de medio millón de personas ofrecieran su tiempo, el doble de los 250.000 previstos como objetivo.
Mientras la COVID-19 sigue propagándose, también aumentan estas muestras de solidaridad social, y la música se convierte en un elemento clave de conexión.
En Estados Unidos, los hermanos Taran y Calliope Tien ofrecieron un concierto privado de violonchelo en el porche para su vecina Helena Schlam, de 78 años, que se aísla en casa por insistencia de sus hijos.
En el Reino Unido, cinco emisoras de radio de la BBC emiten simultáneamente el mismo programa, invitando a los oyentes a solicitar canciones para un canto colectivo a nivel nacional y a enviar vídeos de ellos cantando.
En España, una comparecencia televisiva del presidente del Gobierno en la que anunciaba un confinamiento nacional y elogiaba la labor de los profesionales sanitarios fue seguida por personas de todo el país que abrieron sus ventanas para aplaudir y gritar "Viva los médicos" – ¡viva los médicos!
Los aplausos del público a los profesionales sanitarios también se han replicado en otros países del mundo, entre ellos Suiza, Dinamarca y Brasil.

Vigilancia vecinal
Allí donde las personas pueden prestar ayuda práctica, los grupos comunitarios se movilizan para llevar suministros a las personas mayores y a otros grupos vulnerables que han recibido la recomendación de permanecer en el interior para reducir al mínimo el riesgo de infección.
Los ayuntamientos de Gales están reclutando “un ejército de voluntarios” para mantenerse en contacto con los vecinos que corren mayor riesgo y para hacerles la compra. En Oxford, Inglaterra, los voluntarios han puesto en marcha el Help Hub para ofrecer apoyo en línea y tranquilidad a las personas vulnerables que se aíslan en sus domicilios. Y, en Estados Unidos, el artista Yadesa Bojia realizó vídeos en Facebook traduciendo las recomendaciones oficiales sobre el coronavirus para sus compatriotas etíopes-estadounidenses.
Mientras tanto, en Sevilla, España, un instructor de fitness impartió una clase de ejercicio para personas en cuarentena en sus casas, dirigiéndola desde la azotea de un bloque de viviendas cercano, donde todos podían ver y seguir sus movimientos.
Tender la mano
Mientras el acaparamiento de pánico vacía las estanterías de muchas tiendas de todo el mundo, la cadena australiana Woolworths ha anunciado que abrirá sus tiendas una hora antes para que las personas mayores y vulnerables puedan hacer la compra con tranquilidad y evitar así el riesgo de contagio cruzado.
Las tiendas de todo el Reino Unido han adoptado medidas similares, con horarios de compra reservados para clientes vulnerables o para profesionales del servicio de salud.
Los propietarios de una tienda de barrio en Stenhousemuir, Escocia, están entregando kits gratuitos contra la COVID-19 a sus vecinos mayores para ayudar a protegerlos del virus. Los kits contienen desinfectantes, jabón de manos y mascarillas.
Y una pareja de Cornualles, Reino Unido, ha distribuido postales entre los vecinos mayores invitándoles a ponerse en contacto y ofreciéndoles ayuda para hacer la compra, enviar correo y recoger suministros médicos. En Mánchester, Reino Unido, 2.000 personas respondieron en dos días a un llamamiento en Facebook para que voluntarios ayuden a las personas vulnerables durante la crisis.
Hasta la fecha, más de 28.000 personas se han inscrito en Adopt a Grandparent en 16 residencias de mayores de Surrey, Reino Unido. El programa, gestionado por el grupo de residencias CHD, se concibió originalmente para emparejar a familias locales con residentes de las residencias para encuentros presenciales, pero pasó a ser digital el 23 de marzo, con una convocatoria de voluntarios.
‘No cundir el pánico’
El coro juvenil Ndlovu, de Sudáfrica, finalista de America's Got Talent, llevó las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre el coronavirus a la música en su canción "No cundir el pánico: lo conseguiremos".
El director general de la OMS, el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus incrementó su audiencia al compartir el vídeo en Twitter. Comentó: “Aquí tenemos otra hermosa forma de difundir consejos de salud pública sobre #COVID19. ¡Mantengamos el espíritu de solidaridad!”

