Las mascarillas son una herramienta en la lucha contra la pandemia, y ahora los científicos exploran formas de hacerlas más eficaces.
Los anticuerpos de avestruz aplicados a un material pueden utilizarse para detectar la COVID-19.
Se están utilizando nanopartículas de plata para convertir las mascarillas en barreras más activas.
Los sensores de algunas mascarillas pueden diagnosticar la COVID-19 en quien las lleva en un plazo de 90 minutos.
La humilde mascarilla ha llegado a simbolizar las dificultades de los últimos años y la complejidad de combatir la pandemia.
Desechable de tres capas, de tela, quirúrgica o respirador: sea cual sea el tipo de mascarilla que elijas, las pruebas científicas sugieren que cubrirse el rostro reduce la transmisión de la COVID-19.
«Todos los tipos de protección facial son, en cierta medida,eficaces para reducir la transmisión del SARS-CoV-2tanto en entornos sanitarios como en espacios públicos y comunitarios», afirma Public Health England (PHE). «Esto se debe a una combinación de control de la fuente y protección de quien la lleva»
Aun así, cada país tiene una legislación y una actitud distintas respecto a las mascarillas. A principios de 2021, el 96 % de las personas en España afirmó que siempre llevaba mascarilla al aire libre, mientras que casi nadie en los países nórdicos llevaba mascarilla, según una encuesta de YouGov.
Dado que las mascarillas son una herramienta fundamental para frenar la propagación de la COVID-19, los científicos utilizan avances tecnológicos para hacerlas aún más eficaces a la hora de reducir la transmisión.
Anticuerpos de avestruz
Investigadores de Japón utilizan anticuerpos de avestruz para detectar la COVID-19 bajo luz ultravioleta, algo que, según afirman, ayudará a identificar casos asintomáticos.
Yasuhiro Tsukamoto y su equipo de la Universidad Prefectural de Kioto decidieron diseñar la mascarilla basándose en investigaciones anteriores que revelaron que los avestruces tienen una fuerte resistencia a la COVID-19.
El filtro de la mascarilla está recubierto de anticuerpos de avestruz. Los participantes en las pruebas llevaron las mascarillas durante ocho horas antes de rociar los filtros con una sustancia química que brilla bajo luz ultravioleta si el virus está presente. Actualmente, el equipo trabaja en mascarillas que brillen automáticamente.
Microfluídica en nanomateriales
Científicos del Reino Unido utilizan nanomateriales para crear una mascarilla diseñada para frenar la propagación de la COVID-19.
El equipo de la Universidad de Aberdeen utiliza una tecnología llamada microfluídica, que permitiría aprovechar nanopartículas de plata para convertir las mascarillas en barreras activas y aumentar su eficacia.
Maquinaria celular liofilizada
En otro intento de ampliar las capacidades de las mascarillas, ingenieros del MIT y de la Universidad de Harvard están incorporando pequeños sensores desechables para detectar la COVID-19.
La mascarilla pretende diagnosticar la COVID-19 en quien la lleva en un plazo de 90 minutos, mediante maquinaria celular liofilizada que el equipo ya había utilizado para crear diagnósticos en papel de los virus del Ébola y del Zika. Los resultados se muestran en el interior de la mascarilla para proteger la privacidad de quien la usa. En un nuevo estudio, los investigadores incorporaron los sensores no solo a mascarillas, sino también a batas de laboratorio.
«Hemos demostrado que podemos liofilizar una amplia variedad de sensores de biología sintética para detectar ácidos nucleicos virales o bacterianos, así como sustancias químicas tóxicas, incluidos agentes neurotóxicos», afirma James Collins, profesor Termeer de Ingeniería y Ciencias Médicas del Instituto de Ingeniería y Ciencias Médicas (IMES) y del Departamento de Ingeniería Biológica del MIT.
«Prevemos que esta plataforma podría permitir desarrollar biosensores portátiles de próxima generación para personal de primera respuesta, profesionales sanitarios y personal militar».
Como el uso de mascarillas sigue formando parte de la estrategia en muchos países del mundo, parece que la tecnología podría mejorar su eficacia y eficiencia.
