Debemos trabajar juntos para ayudar a los pacientes con asma durante la COVID-19

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  • Este Día Mundial del Asma es una oportunidad para reflexionar sobre cómo ayudar mejor a quienes la padecen durante la crisis de la COVID-19.

  • La colaboración y el trabajo conjunto son fundamentales para afrontar este desafío.

  • Estas son cuatro áreas clave de atención para contribuir a mejorar la vida de los pacientes.

En tan poco tiempo, la pandemia de COVID-19 ha cambiado para siempre nuestra forma de pensar en la salud y de valorarla.

Durante este período extraordinario, pensamos en quienes han visto afectada su salud, en los dedicados profesionales sanitarios y en las organizaciones de pacientes que apoyan a sus comunidades, así como en todas las personas que participan en los continuos esfuerzos científicos y de investigación.

Con motivo del Día Mundial del Asma, en AstraZeneca estaremos junto a la comunidad respiratoria y reflexionaremos sobre el trabajo en curso para proteger a este grupo de pacientes especialmente vulnerables. En las últimas semanas, hemos estado en estrecho contacto con nuestros socios, pues creemos firmemente que la colaboración y el trabajo conjunto son la única manera de afrontar este desafío. Estas conversaciones nos han permitido comprender cuál es la mejor forma de apoyar a los pacientes durante este momento tan difícil. Por ello, quería compartir mis reflexiones sobre algunos de los temas que están surgiendo en torno a cómo podemos ofrecer lo que más necesitan los pacientes y los médicos.

¿Qué significa la COVID-19 para las personas con asma?

Para los 339 millones de personas que viven con asma en todo el mundo, y al igual que para todas las demás personas con enfermedades respiratorias crónicas, esta pandemia puede causar una preocupación considerable y perjudicar la salud. Sin embargo, las pruebas son claras: la mejor manera de mantenerse sano al vivir con asma es asegurarse de que la enfermedad esté bien controlada.

Se estima que cada año se producen 176 millones de crisis asmáticas en todo el mundo. Todos tenemos la responsabilidad de entender cómo podemos reducir las crisis que se pueden prevenir y, siempre que sea posible, mantener a los pacientes sanos y fuera del hospital. Pero ¿cómo puede la colaboración de la comunidad respiratoria apoyar a estos pacientes en riesgo?

Colaborar significa unir nuestras habilidades, recursos y conocimientos; los socios crean así un movimiento que supera la suma de sus partes. Este Día Mundial del Asma, el mensaje de la comunidad asmática es que hay múltiples ámbitos en los que nuestra flexibilidad, adaptabilidad y resiliencia como comunidad pueden marcar una enorme diferencia en la vida de los pacientes. A continuación se presentan algunas áreas clave de atención.

Autocuidado

Los síntomas de casi la mitad de las personas que viven con asma no están suficientemente controlados; y, en un momento en que a los pacientes puede resultarles más difícil relacionarse con sus profesionales sanitarios, debemos ayudarlos a gestionar el asma de manera eficaz por sí mismos. Por este motivo, en este Día Mundial del Asma, AstraZeneca ha colaborado con destacados expertos en salud respiratoria de todo el mundo para ofrecer un resumen de las recomendaciones esenciales y trabaja con la Plataforma Global de Pacientes con Alergia y Enfermedades de las Vías Respiratorias para compartir información fiable con los pacientes.

Atención en el hogar para los pacientes más vulnerables

Los tratamientos que tradicionalmente solo se ofrecían en hospitales ahora están disponibles mediante telemedicina y programas digitales de apoyo a pacientes. Esto reduce el tiempo que pasan en las clínicas y alivia la presión sobre unos sistemas sanitarios ya sobrecargados. Así entramos en una nueva era de gestión de las enfermedades. En el ámbito del asma grave, se está trabajando —donde los pacientes son especialmente vulnerables— con empresas tecnológicas y hospitales para facilitar una transición rápida a la administración de medicamentos biológicos en el hogar por parte de los propios pacientes.

Esfuerzos colectivos

La ciencia tiene el poder de cambiar el mundo para mejor. Para responder a la COVID-19 se necesita un esfuerzo colectivo de todas las personas que trabajan en el ámbito sanitario y, en AstraZeneca, estamos comprometidos a aportar nuestra contribución. Nuestros expertos internos unen fuerzas con autoridades sanitarias internacionales, gobiernos, el mundo académico y colegas del sector para acelerar el desarrollo de medicamentos que prevengan o traten la infección, ampliar las pruebas diagnósticas y ayudar a proteger a los profesionales sanitarios que están en primera línea.

Además de investigar nuestros medicamentos nuevos y existentes para tratar la infección, recientemente anunciamos un acuerdo histórico con la Universidad de Oxford para el desarrollo y la distribución globales de la posible vacuna de la Universidad. Junto con nuestro empeño por encontrar nuevos tratamientos y enfoques preventivos, también estamos acelerando el desarrollo de nuestras capacidades de diagnóstico para ampliar las pruebas de detección de la COVID-19, en colaboración con los gobiernos y los programas de detección existentes, a fin de complementar las pruebas.

Revisión de las directrices

La COVID-19 exige que volvamos a examinar cómo atendemos a las personas con asma para garantizar que reciban atención de alta calidad durante esta pandemia. Ante la presión sobre los recursos hospitalarios y sanitarios en todo el mundo, las comunidades de pacientes y profesionales clínicos colaboran para explorar cómo trasladar a las directrices de todo el mundo los últimos avances científicos en la gestión del asma como enfermedad inflamatoria crónica. Consideramos que el sector también tiene un papel que desempeñar, compartiendo nuevas pruebas y datos que contribuyan a definir las directrices.

Por ejemplo, sabemos que las autoridades del Reino Unido han tomado medidas para evitar que los pacientes con asma grave tengan que acudir al hospital. A escala mundial, hemos visto que GINA, la organización profesional global que ofrece recomendaciones basadas en la evidencia, ha actualizado su Estrategia Global para el Manejo y la Prevención del Asma con directrices provisionales sobre la COVID-19.

De cara al futuro

Para impulsar este nivel de cambio con rapidez, es necesario que nos unamos. Es más importante que nunca hablar de cómo, como comunidad global, podemos reformar la manera en que gestionamos el asma para facilitar la transición a esta «nueva normalidad», de forma que minimicemos los daños para los pacientes y maximicemos las oportunidades de gestionar eficazmente la enfermedad.

Estamos junto a la comunidad asmática mundial durante este momento excepcionalmente difícil, con el compromiso constante de hacer lo correcto, poner a los pacientes en primer lugar y guiarnos por la ciencia. Este es un momento crucial para colaborar. Superaremos juntos este período y saldremos de él más fuertes.

Número de documento: Z4-23808
Fecha de preparación: mayo de 2020
Fecha de caducidad: mayo de 2021

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