La pandemia de COVID-19 podría durar 2 años, según expertos de EE. UU.

A man talks to his daughter sitting on a baby carriage in the empty La Bola street, after restrictions were partially lifted for children for the first time in six weeks, during the coronavirus disease (COVID-19) outbreak in Ronda, Spain, April 26, 2020. REUTERS/Jon Nazca - RC2ECG983NWG
'The idea that this is going to be done soon defies microbiology.'Image: REUTERS/Jon Nazca
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  • Un nuevo informe de investigadores del Centro de Investigación y Políticas de Enfermedades Infecciosas plantea tres escenarios sobre cómo progresará la pandemia de coronavirus en los próximos meses.

  • Tomando como modelo la pandemia de gripe española de 1918, los expertos sugirieron que el brote de COVID-19 durará entre 18 y 24 meses.

  • Es probable que la pandemia no se detenga hasta que entre el 60 % y el 70 % de la población sea inmune, dijeron los autores del informe.

  • El peor de los tres escenarios que describen contempla una segunda ola de contagios de coronavirus, más grande, este otoño e invierno.

La pandemia de coronavirus podría prolongarse hasta 2022, según un informe publicado el jueves.

Un grupo de investigadores del Centro de Investigación y Políticas de Enfermedades Infecciosas (CIDRAP) sugiere que el brote de COVID-19 no terminará hasta que entre el 60 % y el 70 % de la población humana sea inmune al virus, lo que podría llevar entre 18 y 24 meses.

Los expertos plantearon tres escenarios sobre cómo progresará la pandemia de coronavirus. El peor de estos tres pronósticos contempla una segunda ola de contagios, más grande, este otoño e invierno. Los autores del informe sugieren que este es el desenlace más probable y que los estados deben prepararse para ello.

«Esto no se detendrá hasta que infecte al 60 o 70 % de las personas», dijo a CNN Michael Osterholm, autor del informe y director del CIDRAP, en declaraciones a CNN. «La idea de que esto terminará pronto desafía la microbiología».

«No hay bola de cristal»

En algunas manifestaciones que piden levantar las restricciones relacionadas con el coronavirus, es habitual ver a manifestantes armados.Image: Paul Sancya/AP

Osterholm y sus colegas examinaron varios modelos que predicen las repercusiones futuras del coronavirus, estudios sobre la facilidad con que la COVID-19 se propaga entre las personas y datos de pandemias anteriores para llegar a sus conclusiones.

El brote de coronavirus comparte similitudes importantes con una pandemia de gripe, como la gripe española de 1918 (que infectó a 500 millones de personas en todo el mundo), por lo que este tipo de gripe es un modelo sólido de comparación.

Tanto la gripe pandémica como el virus de la COVID-19 se propagan mediante las gotículas que expulsamos al toser o estornudar y pueden transmitirse entre personas infectadas que no presentan síntomas, conocidas como portadoras asintomáticas. Sin embargo, aunque la gripe pandémica podría ser un buen modelo para intentar predecir cómo evolucionará el brote de COVID-19, los expertos aún no saben qué esperar.

El brote no terminará hasta que entre el 60 % y el 70 % de la población humana sea inmune al virus. Image: CIDRAP

Esto se debe a que el coronavirus se propaga con más facilidad que la gripe: una persona promedio con coronavirus infecta a entre 2 y 2,5 personas nuevas; esta medida se conoce como el valor R0 del virus. El valor Ro de la gripe estacional es de aproximadamente 1,3.

«No hay bola de cristal que nos diga qué depara el futuro ni cuál será el “objetivo final” para controlar esta pandemia», escribieron los autores del informe.

Por eso, el grupo de Osterholm elaboró tres posibles escenarios sobre lo que podría ocurrir cuando termine esta primera ola de contagios de coronavirus.

Escenario 1: durante el verano y después se suceden varias olas más pequeñas

La gente llega a la estación de ferrocarril de Hankou, en Wuhan, para tomar uno de los primeros trenes que salen de la ciudad, en la provincia central china de Hubei.Image: Noel Celis/AFP vía Getty Images

Según este pronóstico, a la primera ola de COVID-19 le sigue una serie de olas repetidas y más pequeñas durante el verano. Estas olas, con menos contagios, se mantendrían durante un período de uno a dos años y disminuirían gradualmente en algún momento de 2021.

Los autores señalaron que la aparición de estas olas más pequeñas podría depender de las medidas que adopten ciertas zonas geográficas para «aplanar la curva», como el distanciamiento social y el cierre de negocios no esenciales, así como de la forma en que se levanten esas medidas.

Escenario 2: una segunda ola de contagios, más grande, llega este otoño e invierno

Una persona mayor llega en camilla y es ingresada en el hospital NYU Langone Health Center, en la ciudad de Nueva York. Image: ANGELA WEISS/AFP vía Getty Images

El peor de los tres escenarios, y el más probable, es que a la primera ola le siga otra más grande en otoño o invierno de 2020, y una o más olas posteriores más pequeñas en 2021.

Esto se parece a lo que ocurrió durante la pandemia de gripe española de 1918 y con la gripe H1N1 de 2009.

Los autores escribieron que una segunda ola con más contagios obligaría a EE. UU. y a otros países a restablecer medidas de mitigación, como los confinamientos.

«Los estados, territorios y autoridades sanitarias tribales deberían planificar para el peor escenario», añadieron.

Escenario 3: el mundo vive una transmisión persistente de «combustión lenta»

Un pasajero lleva mascarilla mientras viaja en el metro de Nueva York, mientras continúa el brote de la enfermedad por coronavirus (COVID-19) en el distrito de Manhattan, Nueva York.Image: Lucas Jackson/Reuters

El último escenario plantea que esta primera ola de contagios de coronavirus será la única. En los próximos meses, la pandemia de COVID-19 pasaría a una fase de «combustión lenta», con transmisión continua y nuevos casos.

«Aunque este tercer patrón no se observó en pandemias de gripe anteriores, sigue siendo una posibilidad para la COVID-19», informaron los expertos.

Esta posibilidad significaría que probablemente los estados de EE. UU. no tendrían que volver a imponer confinamientos, aunque seguiría habiendo casos y muertes.

El desarrollo de una vacuna podría influir en cada uno de estos pronósticos.

Sin embargo, según los autores del informe, falta mucho para que una vacuna pueda ayudar durante la pandemia. Se prevé que la vacuna más temprana esté disponible en 2021.

«Y no sabemos qué tipos de dificultades podrían surgir durante el desarrollo de la vacuna y retrasar los plazos», añadieron.

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