Con tanta información contradictoria sobre la pandemia de coronavirus circulando por internet, invitamos a los seguidores del Foro en Instagram a plantear sus preguntas sobre la crisis a un panel de expertos médicos de todo el mundo.
¿Se puede tener COVID-19 y no presentar síntomas?
Se puede tener y no presentar síntomas, según la edad, la fortaleza del sistema inmunitario y el tiempo transcurrido desde la exposición. Debido a que es extremadamente contagioso, el virus se puede transmitir con facilidad, incluso por personas sin síntomas, por lo que es importante aplicar medidas preventivas aunque uno se sienta bien.
- Dr David Walcott, Global Shaper del Foro Económico Mundial y fundador de NovaMed
Sí, porque el tiempo que transcurre desde que se contrae el virus COVID-19 hasta que aparecen los primeros síntomas es de cinco días de media. Sin embargo, este periodo, también llamado periodo de incubación, puede variar entre 1 y 14 días, y las personas pueden ser infecciosas durante este tiempo. Además, si no presenta síntomas pero es portador del virus, podría correr el riesgo de transmitírselo a otras personas, para quienes podría ser mortal. Por ello, siga las recomendaciones de su gobierno local y nacional y practique el distanciamiento social.
- Dr Kate Tulenko, CEO de Corvus Health
¿Se puede contraer el coronavirus por segunda vez?
Actualmente se desconoce cuánto puede durar la inmunidad de los pacientes con COVID-19. No obstante, el virus podría mutar de tal manera que los pacientes volvieran a ser susceptibles.
Se han informado casos de pacientes con COVID-19 recuperados que han dado positivo de nuevo en China, Corea del Sur y Japón. Sin embargo, se necesitan pruebas científicas sólidas para responder a preguntas como: ¿Qué precisión tenían los resultados de las pruebas? ¿Se reinfectó el paciente recuperado con el virus o padecía una infección que simplemente duró mucho tiempo? ¿Existen variaciones en la respuesta inmunitaria entre distintas personas? ¿Cuántas versiones distintas de COVID-19 pueden estar circulando? Estas preguntas podrían ayudarnos a comprender la respuesta inmunitaria al virus.
- Dr Xifeng Wu, decano y catedrático de la Escuela de Salud Pública, vicepresidente del Segundo Hospital Afiliado, director del Instituto Nacional de Ciencia de Datos en Salud y Medicina, Universidad de Zhejiang, Hangzhou, China
- Dr Zhi Chen, catedrático del Laboratorio Estatal Clave para el Diagnóstico y Tratamiento de Enfermedades Infecciosas, Centro Nacional de Investigación Clínica en Enfermedades Infecciosas, Primer Hospital Afiliado, Facultad de Medicina de la Universidad de Zhejiang, China
¿Cuánto tiempo puede sobrevivir el virus en las superficies?
Depende del material de la superficie y de la cantidad de virus presente. Un estudio reciente analizó la persistencia del coronavirus en acero inoxidable, plástico, cartón y cobre. Los autores utilizaron una concentración inicial de virus similar a la que se encuentra en las vías respiratorias de personas infectadas. El virus se pudo detectar entre 10 horas y tres días, con la persistencia más corta en el cobre y la más larga en el plástico. Otro estudio que analizó el virus relacionado SARS-CoV, responsable del brote de SRAS de 2003, comprobó que se podía detectar hasta nueve días. Sin embargo, que un virus sea detectable no significa que suponga un riesgo para la salud.
Por ello, surge una pregunta relacionada interesante: ¿durante cuánto tiempo debemos preocuparnos por enfermar al tocar una superficie contaminada? Es probable que la respuesta sea inferior a tres a nueve días. Una razón es que la concentración del virus en las superficies disminuye con el tiempo a medida que se seca, de modo que cuanto más tiempo haya transcurrido desde la contaminación, menor será el riesgo. Una segunda razón es que solo una parte del virus total se transferirá de la superficie a la mano y de la mano a la boca o la nariz. No obstante, los riesgos de contaminación de superficies en zonas de mucho tránsito son un motivo adicional para lavarse las manos con frecuencia con agua y jabón y desinfectar las superficies de forma periódica.
- Dr Tim Julian, responsable de grupo de Patógenos y Salud Humana, Departamento de Microbiología Ambiental, Eawag - Instituto Federal Suizo de Ciencia y Tecnología Acuáticas
¿Cómo ha afectado la atención a otras enfermedades graves (como el cáncer)?
El desvío de recursos sanitarios para gestionar la crisis de COVID-19 ha afectado considerablemente la capacidad de muchos sistemas de salud para mantener los estándares de atención a pacientes con otras afecciones médicas. Los hospitales de los países más afectados tienen dificultades para hacer frente al número de ingresos causados solo por el coronavirus y tienen una capacidad casi nula para atender otras afecciones. Incluso en países menos afectados, muchos hospitales han aplazado ya las cirugías electivas, han redirigido los casos de infección respiratoria superior o neumonía a salas de aislamiento y han cancelado o pospuesto las consultas ambulatorias no urgentes.
Esto también significa que las personas están aplazando sus revisiones médicas, incluidas las pruebas de cribado para detectar la incidencia de cáncer. Esto último, en particular, implica que habrá pacientes que, de otro modo, habrían sido identificados mediante el cribado rutinario como necesitados de atención médica urgente, y que ahora no se detectan o se detectan con retraso, lo que significa que la ventana de oportunidad para buscar un tratamiento temprano o eficaz puede cerrarse, con la consiguiente morbilidad o mortalidad que podría haberse evitado. La situación puede agravarse si se interrumpen las cadenas de suministro de medicamentos esenciales, una realidad que ya empieza a producirse en varios países que son grandes productores de suministros médicos.
- Profesor Yik-Ying TEO, decano de la Escuela de Salud Pública Saw Swee Hock, Universidad Nacional de Singapur
¿Es posible que algún día vuelva a ocurrir esto?
En los últimos 30 años, el número de epidemias anuales se ha casi triplicado. Solo en los últimos 15 años, los brotes de zika, MERS-CoV, SARS, cólera, tuberculosis, VIH/sida, gripe y ébola han causado la muerte de cientos de miles de personas.
Sabemos por qué ocurre. Vivimos en un mundo en el que los seres humanos están cada vez más conectados, no solo entre sí, sino también con los animales, que son responsables de alrededor de tres cuartas partes de las nuevas enfermedades infecciosas.
Además, los seres humanos se desplazan por el planeta más rápido que en cualquier otro momento de la historia, lo que da a los patógenos infinitas oportunidades para encontrar nuevos huéspedes, cruzar fronteras y evolucionar hacia cepas más fuertes de las que hemos visto en el pasado.
El cambio climático también alimenta la propagación de enfermedades, ya que las temperaturas más cálidas alteran nuestro equilibrio ecológico y amplían los hábitats de los mosquitos y de otras especies transmisoras de enfermedades. Mientras tanto, la resistencia a los antimicrobianos está socavando algunos de los avances que hemos logrado en el control de brotes, ya que las infecciones son cada vez más difíciles de combatir e incluso imposibles de eliminar.
La próxima pandemia es solo cuestión de tiempo. Y, como ha quedado dolorosamente patente en las últimas semanas, seguimos peligrosamente mal preparados.
- Michelle A. Williams, decana de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard, EE. UU.
¿Existe alguna vacuna para este virus?
Actualmente no existen vacunas específicas contra la COVID-19 disponibles de forma inmediata; sin embargo, hay muchas posibles vacunas que se están investigando y desarrollando.
Para desarrollar una vacuna, debemos identificar y comprender la estructura y el comportamiento del virus, y después realizar amplias pruebas de laboratorio y en humanos. Afortunadamente, hemos podido identificar el virus y secuenciar su ADN con rapidez, y ahora sabemos que es muy similar a dos virus anteriores sobre los que sabemos mucho: el SRAS y el MERS. Sin embargo, se requiere cierto tiempo para comprender lo seguras y eficaces que son las vacunas para prevenir la enfermedad. Debemos asegurarnos de que cualquier vacuna no sea perjudicial y ofrezca una protección eficaz contra el coronavirus. Según el calendario necesario para ello, es poco probable que haya una vacuna disponible para el público general en los próximos 12 meses.
- Dr David Walcott
Actualmente no existe ninguna vacuna aprobada contra la COVID-19. Las vacunas suelen tardar al menos un año desde los primeros ensayos en humanos hasta su aprobación regulatoria; sin embargo, debido a la urgencia de esta necesidad, es posible que se ponga a disposición de los profesionales sanitarios y de las personas de alto riesgo en seis a nueve meses.
- Dr Kate Tulenko



