COVID-19: 4 consejos para ayudar a las personas mayores a mantenerse conectadas

Elderly people queue up for free surgical masks from a convenience store, following the outbreak of a new coronavirus, in Hong Kong, China February 7, 2020. REUTERS/Tyrone Siu - RC2JVE9M79D1
Elderly people queue up for free surgical masks from a convenience store.Image: REUTERS/Tyrone Siu
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  • Los consejos para las personas mayores, que son las más expuestas al coronavirus, han pasado del compromiso social al distanciamiento social.

  • Un geriatra explica cuatro formas en que las personas mayores pueden mantenerse socialmente conectadas.

A medida que aumenta el número de personas infectadas por el nuevo coronavirus, los peligros aumentan para las poblaciones vulnerables. Las personas mayores o con enfermedades preexistentes corren el riesgo de sufrir las consecuencias más graves, como insuficiencia orgánica y muerte. Los datos más recientes de China indican que la gran mayoría de los casos notificados correspondían a personas mayores; las personas de edad avanzada también tenían el mayor riesgo de enfermedad respiratoria y muerte.

Si la propagación de la COVID-19 continúa, y todo indica que así será, las personas deben asegurarse de estar protegidas.

Soy geriatra y profesora asociada de medicina geriátrica en la Universidad de Virginia. Hasta ahora, la enfermedad no se ha presentado en mi hospital ni en mi clínica. Pero nuestro personal ya se está preparando para minimizar el impacto de la COVID-19, especialmente en las personas más expuestas.

Junto con otros hospitales de todo el país, nos mantenemos informados sobre las recomendaciones locales y nacionales en materia de detección, pruebas y equipos de protección. Nos aseguramos de que el personal y los pacientes conozcan la higiene de manos adecuada. Adoptamos medidas adicionales para mantener limpias las instalaciones, como retirar las revistas de las salas de espera y aplicar una política de «si lo tocas, te lo llevas» para los folletos y prospectos. Y animamos a todos nuestros pacientes a llamar a un médico si presentan fiebre o nuevos síntomas respiratorios.

Sobre todo, hacemos lo posible por difundir la información correcta entre la comunidad, especialmente entre las personas mayores.

Formas de reducir la exposición

Para quienes corren mayor riesgo de sufrir una infección grave: haga todo lo posible por reducir la exposición al virus. Mantenga distancia con cualquier persona que esté enferma. Evite las aglomeraciones. Limite su tiempo en lugares públicos agrupando las salidas para hacer compras. Cuando salga, procure mantener la distancia con los demás. Lávese las manos con frecuencia. Y si se produce un brote de COVID-19 en su comunidad, permanezca en casa todo el tiempo posible.

“Distanciamiento social” es la nueva expresión que describe gran parte de esto, y va en contra de lo que normalmente recomendamos a nuestros pacientes mayores. Como geriatras, promovemos con nuestros pacientes los beneficios del compromiso social; les recordamos los malos resultados de salud asociados al aislamiento social. Ahora, con la COVID-19, los tiempos han cambiado. Pero junto con el riesgo de infección por coronavirus viene el riesgo de aislamiento social. ¿Cómo deben las personas mayores equilibrar estas recomendaciones contrapuestas? Durante un periodo de distanciamiento social, estas son cuatro formas para que las personas mayores se mantengan socialmente conectadas.

1. Aprenda la nueva tecnología

FaceTime, Zoom, Skype, Facebook, Twitter, Snapchat y muchas más. Existen todo tipo de opciones en línea para hablar con familiares y amigos. Y no hace falta ser experto en tecnología. Las funciones básicas son fáciles de usar y, para la mayoría de las personas, divertidas. Si crear una cuenta le parece complicado, pida ayuda y un breve tutorial a un vecino, sobrina o sobrino.

2. Manténgase activo en la comunidad desde casa

Puede sonar contradictorio. ¿Cómo puede seguir formando parte de la comunidad si el objetivo es distanciarse de ella? Pero quizá exista una opción a distancia. Muchas organizaciones (partidos políticos, grupos religiosos, organizaciones sin fines de lucro) dependen de voluntarios para hacer llamadas telefónicas. Puede realizar esa actividad comunitaria claramente desde casa.

3. Modere el consumo de noticias

Manténgase informado y sepa lo que ocurre, pero no se quede enganchado viendo sin fin los «últimos avances» en los canales de noticias de 24 horas. Por lo general, no cambia mucho de una hora a otra. Pero recibir durante todo el día el bombardeo repetitivo de la televisión puede generar una ansiedad innecesaria. Mis pacientes han encontrado útil el siguiente consejo: vea un resumen de noticias por la mañana y vuelva a consultarlo por la noche. No se quede frente a la pantalla toda la tarde; 30 minutos o una hora son suficientes.

4. Póngase en contacto con familiares y amigos

Mantenga el contacto con las personas cercanas, especialmente con quienes también están practicando el distanciamiento social. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan que las comunidades creen «sistemas de apoyo entre pares» para asegurarse de que las personas vulnerables y de difícil acceso sigan conectadas, especialmente con las noticias sobre la COVID-19. Esto puede hacerse a través de su iglesia, grupo social o los correos electrónicos diarios del vecindario. Y para quienes no son mayores: ¿por qué no se preocupan de contactar con sus amigos y familiares mayores? Ese detalle siempre se agradece mucho.

El distanciamiento social no significa aislamiento social, y ni siquiera un virus potencialmente mortal debería obligarnos a estar solos. Ahora más que nunca, las personas necesitan encontrar formas inteligentes de mantenerse conectadas.

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