Ponentes:
Dra. Matshidiso Moeti, directora regional de la Organización Mundial de la Salud para África
Marie-Pierre Poirier, directora regional de UNICEF para África Occidental y Central
Mohammed Abdiker, director regional de la Organización Internacional para las Migraciones para África Oriental y el Cuerno de África
Elsie Kanza, directora para África del Foro Económico Mundial
Con la participación de
Dr. Michel Yao, responsable regional de respuesta a emergencias, Oficina Regional de la Organización Mundial de la Salud para África
Conectado desde Brazzaville
Moderada por
Adrian Monck, director gerente del Foro Económico Mundial
Algunos de los puntos clave planteados por los participantes:
«La pandemia sigue evolucionando rápidamente en África. En la última semana hemos registrado más de 10.000 casos confirmados en el continente y, lamentablemente, más de 500 personas han perdido la vida. También hay focos de casos y transmisión comunitaria en al menos 16 de nuestros países, por lo que ya no hablamos de casos importados.
«También estamos viendo que la epidemia se propaga geográficamente dentro de estos países, más allá de las capitales, hasta los distritos y las localidades, lo que tiene graves consecuencias... La capacidad para realizar pruebas debe extenderse más allá de las capitales, y realmente tenemos que colaborar con los trabajadores de salud comunitarios y los voluntarios de organizaciones asociadas, como la Cruz Roja; además, los gobiernos deben movilizar sus capacidades para reproducir estas intervenciones a nivel local». - Dra. Matshidiso Moeti
«La COVID-19 no discrimina, pero su impacto sí. Las personas vulnerables son las más afectadas. Hoy hablamos de 128 millones de niños sin escolarizar en los 24 países de la región de África Occidental y Central. La violencia contra los niños y las mujeres va en aumento. Y nos preocupa que la pandemia esté empezando a afectar los niveles de malnutrición debido a las perturbaciones de los sistemas alimentarios y los servicios de atención sanitaria habituales.
«Una de las cosas que queremos poner sobre la mesa, y que hemos aprendido con los años, es la importancia de la participación comunitaria. En nuestro continente esto es fundamental. Podemos tener el mejor plan del mundo, pero si las comunidades no forman parte de él desde el principio, si no son protagonistas, no funcionará». - Marie-Pierre Poirier
«La pandemia tiene un grave impacto en los migrantes, las personas desplazadas internamente (PDI) y la movilidad en toda África. Sí, es una crisis sanitaria, pero la movilidad se ha convertido en la principal víctima. Estamos viendo a grandes cantidades de migrantes varados en aeropuertos y en fronteras terrestres y marítimas... Estamos viendo que aumentan las deportaciones [de migrantes] entre los Estados miembros, algo que no es lo correcto en este momento de pandemia.
«La cuestión del autoaislamiento: ¿cómo podemos aplicarlo en lugares muy hacinados, como los campamentos de PDI y de migrantes? ¿Cómo lo hacemos en los barrios marginales?
«Estamos viendo un grave impacto económico en este momento si hablamos de las remesas. La mayoría de los migrantes en Europa, Estados Unidos o los países del Golfo han perdido sus empleos. Nadie envía dinero a casa a sus padres o a sus hijos, así que la educación se verá afectada. Y la asignación diaria habitual que necesitan para vivir se está convirtiendo en un problema que vemos ahora mismo». - Mohammed Abdiker
«Es muy lamentable para África que sus principales socios comerciales y de desarrollo en Asia, Europa y ahora Estados Unidos hayan agravado los efectos económicos negativos en el continente, sobre todo al afectar negativamente a los ingresos de los gobiernos y a su capacidad para responder a la crisis.
«En cuanto a la respuesta a la crisis, estamos viendo cómo surgen alianzas entre los gobiernos y el sector privado, tanto dentro del continente, a nivel regional, coordinadas por la Unión Africana (UA) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África, como a escala mundial, mediante la colaboración de empresas globales que también apoyan a los gobiernos y trabajan con la OMS y la UA; además, [los gobiernos] colaboran con empresas del continente para ver si pueden adaptar sus operaciones a fin de responder a la crisis y reforzar las capacidades de los gobiernos para hacerle frente.
«Todavía es demasiado pronto para saberlo: la situación empeorará antes de mejorar, por lo que urge actuar con rapidez para hacer frente a la crisis. Anticiparse al virus influirá mucho en cuándo podrán los países salir de los confinamientos y cuándo podrá la gente retomar sus medios de vida habituales». - Elsie Kanza

