La pandemia de coronavirus ha impedido que más de 1000 millones de estudiantes de todo el mundo asistan a escuelas, colegios y universidades.
Las restricciones de confinamiento han provocado un auge del aprendizaje en línea y de la educación en casa.
Barack y Michelle Obama retransmitirán eventos virtuales para los estudiantes estadounidenses que se gradúan este año.
Pero una brecha digital impide que muchos estudiantes de entornos más desfavorecidos accedan al aprendizaje en línea.
Los estudiantes estadounidenses que terminan el bachillerato este año podrían perderse una ceremonia de graduación tradicional. Pero dos invitados especiales están listos para ayudar a la promoción de 2020 a celebrar la ocasión desde casa: Barack y Michelle Obama.
Con la pandemia de coronavirus que ha llevado a la cancelación de muchas de estas ceremonias, el expresidente y la exprimera dama de Estados Unidos participarán en una ceremonia especial por televisión para celebrar con los graduados de este año. Barack Obama también está previsto que asista a otros dos actos de graduación.
El anuncio de los Obama llega mientras la COVID-19 sigue afectando a la educación de los escolares de todo el mundo, con confinamientos y otras restricciones que trasladan las clases de las aulas a la web.
Según la UNESCO, más de 1000 millones de estudiantes se han visto impedidos de asistir a escuelas, colegios y universidades. Los cierres de centros educativos a escala nacional afectan a más del 70 % de la población mundial, según indica.
Para muchos, las clases en línea y la educación en casa se han convertido rápidamente en una realidad cotidiana.
Los docentes pueden impartir clases digitales mediante herramientas de comunicación en línea como Zoom, o a través de aplicaciones como G Suite for Education y Microsoft 365 Education. Los estudiantes tienen al alcance de la mano un mundo de educación en línea, que incluye aplicaciones de idiomas, tutores digitales y software de aprendizaje en línea.
La tecnología educativa era un mercado en crecimiento incluso antes de que irrumpiera la pandemia de coronavirus, atrayendo más de 18.500 millones de dólares en inversiones en 2019. Y con la continua disrupción para los estudiantes, el el sector parece destinado a crecer e innovar aún más.
La brecha digital
Si bien las clases en línea son una forma valiosa de seguir estudiando durante el confinamiento, no están exentas de desafíos.
El acceso a internet puede ser inestable o caro, pero en algunos países el aprendizaje en línea se complementa con otros recursos, como las emisiones educativas de televisión. Esto exige que los estudiantes asuman una mayor responsabilidad en la organización de su propio aprendizaje.
Los alumnos más pequeños necesitan a menudo la ayuda de sus padres o tutores, lo que puede suponer un reto si los padres trabajan desde casa mientras intentan facilitar la educación en casa.
Para algunos estudiantes que viven bajo restricciones de confinamiento, el estudio en línea no es una opción. La mitad del número de alumnos apartados de las aulas por la pandemia de COVID-19 no tienen acceso a un ordenador en el hogar, según la UNESCO. Y el 43 % no tiene internet en casa. La situación es aún peor en los países de bajos ingresos: en el África subsahariana, el 89 % de los alumnos no tiene acceso a ordenadores en el hogar y el 82 % carece de acceso a internet.
La iniciativa del Foro Económico Mundial Internet for All se puso en marcha en 2016 con el objetivo de reunir a responsables políticos, organizaciones internacionales, socios del sector privado, académicos y otros interesados para encontrar formas de cerrar la brecha digital mundial.
Hasta que la situación no cambie para los estudiantes que carecen del hardware y la conectividad necesarios para participar, el aprendizaje en línea será prácticamente imposible.

