India y Pakistán han anunciado cierta flexibilización de las restricciones del confinamiento.
En India, se permitirá reabrir a algunas tiendas, siempre que se mantenga el distanciamiento social.
En Pakistán, se implantará un «confinamiento inteligente» que permitirá rastrear y localizar los casos.
El Gobierno indio permitió la reapertura limitada de tiendas en barrios y zonas residenciales a partir del sábado, más de un mes después de que el país entrara en confinamiento para frenar la propagación del coronavirus, según informaron las autoridades.
A última hora del viernes, el Ministerio Federal del Interior indicó que las tiendas minoristas podían empezar a operar con un 50 % menos de personal y que debían mantener un distanciamiento social adecuado y usar mascarillas y guantes durante el trabajo.
La venta de bebidas alcohólicas y otros artículos no esenciales seguirá prohibida, y ninguna tienda de los grandes mercados ni de los centros comerciales multimarca o de marca única podrá abrir hasta el 3 de mayo.
India ha registrado 24.506 casos de coronavirus y 775 muertes; las autoridades han creado nuevos equipos para centrarse en el cumplimiento y la aplicación de las medidas de confinamiento.
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En el vecino Pakistán, el Gobierno prolongó el confinamiento nacional hasta el 9 de mayo. Sin embargo, a partir del sábado adoptará el llamado «confinamiento inteligente» para rastrear y localizar casos específicos, al tiempo que permitirá iniciar algunas actividades industriales y comerciales con arreglo a las directrices de seguridad.
«Aislar estos casos y a sus contactos mejorará nuestra capacidad para contener la enfermedad, al tiempo que permitirá que la economía funcione y que la gente consiga empleo», afirmó Asad Umar, ministro de Planificación de Pakistán, quien también supervisa el organismo nacional de respuesta al coronavirus.
«Este próximo mes de Ramadán será decisivo», dijo, y destacó que cumplir las medidas del Gobierno para contener el virus permitirá reanudar más actividades de la economía.
En Pakistán también se han permitido las congregaciones para las oraciones del Ramadán, salvo en la provincia meridional de Sindh, donde los médicos han advertido que el virus podría propagarse rápidamente.
En Karachi, capital de Sindh y ciudad más grande de Pakistán, la mayoría de las mezquitas permanecieron cerradas al público durante las reuniones vespertinas de oración del Ramadán, que comenzaron el viernes.
A fecha del sábado, Pakistán había notificado 11.940 casos de infección, incluidas 253 muertes.
