La COVID-19 está transformando las economías, ya que obliga a las empresas a reducir los salarios en los sectores de bajos ingresos mientras se despide personal, y muchas mujeres se ven obligadas a cuidar de hijos o de familiares mayores.
La crisis económica provocada por la pandemia de coronavirus podría traducirse en más de 25 millones de pérdidas de empleo, según la OIT.
Muchos de estos empleos serán de bajos salarios y a tiempo parcial, y las mujeres tienen una gran presencia en ellos.
Los avances para cerrar la brecha salarial de género a nivel mundial corren el riesgo de revertirse por culpa del coronavirus, advierten expertos y defensores, ya que las mujeres se ausentan del trabajo para cuidar de otras personas y los sectores de bajos salarios en los que predominan reducen las horas y la plantilla.
En todo el mundo, las mujeres ganan alrededor de una quinta parte menos que los hombres, lo que refleja factores que van desde la maternidad y el empleo en trabajos peor remunerados hasta los estereotipos en las decisiones de promoción, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
La brecha salarial se ha ido reduciendo, pero al ritmo actual podrían transcurrir todavía 70 años hasta alcanzar la paridad de género, según ONU Mujeres.
La brecha podría aumentar este año, ya que es probable que las mujeres se vean afectadas de manera desproporcionada por las responsabilidades domésticas durante la cuarentena y que sus empleos peor remunerados desaparezcan, según declaró Anita Bhatia, secretaria general adjunta y directora ejecutiva adjunta de la agencia de las Naciones Unidas para la mujer.
«Las mujeres acabarán soportando una gran carga», afirmó.
«En la sociedad hay muchos hombres que nos apoyan, pero no son suficientes, y realmente necesitamos trabajar en los sesgos de género o los estereotipos que impiden un reparto equitativo de los cuidados».
En los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que en su mayoría son países desarrollados de Europa, la brecha salarial de género se redujo a casi el 13 % en 2017, frente a casi el 18 % en 2000.
PayScale, fabricante de software de compensación con sede en Seattle, afirmó que la brecha en Estados Unidos se ha reducido en los últimos años, pero que el coronavirus podría tener el efecto contrario, ya que las mujeres se ven obligadas a ausentarse del trabajo.
«Existe la posibilidad de... que podamos revertir fácilmente esa tendencia», afirmó Sudarshan Sampath, director de investigación de la empresa.
PayScale afirmó haber constatado que, cuando las mujeres se reincorporan al trabajo tras un periodo de ausencia, reciben ofertas salariales que, de media, son un 7 % inferiores a las de otros candidatos para el mismo puesto.
En Estados Unidos, el martes es el Día de la Igualdad Salarial, que simboliza hasta qué punto del año debe trabajar la mujer promedio para ganar lo que el hombre promedio ganó el año anterior.
La crisis económica provocada por la pandemia de coronavirus podría traducirse en más de 25 millones de pérdidas de empleo, según la OIT.
Catalyst, una organización sin ánimo de lucro de Estados Unidos, afirmó que las investigaciones demuestran que, cuando las empresas reducen su tamaño, la diversidad pasa a un segundo plano, y que las mujeres y las personas de color son las más perjudicadas.
La directora de Canadá de la organización, Tanya van Biesen, afirmó temer que los avances logrados en las últimas décadas se pierdan, ya que los sectores más afectados, como la hostelería y los viajes, cuentan con una gran presencia femenina en su plantilla.
«Tengo mucho miedo de que esta crisis sanitaria y, en última instancia, económica nos haga perder los muchos logros que las mujeres han alcanzado en el trabajo», afirmó van Biesen a la Thomson Reuters Foundation.
Con el objetivo de aliviar la carga administrativa de las empresas en un momento de presión económica, el Gobierno británico anunció que estas no tendrán que presentar sus informes anuales sobre las brechas salariales de género este año.
Sin embargo, Sam Smethers, directora de la organización benéfica británica Fawcett Society, afirmó que el único aspecto positivo para las mujeres con responsabilidades familiares podría ser la normalización del teletrabajo y de las modalidades de trabajo flexibles.
«Necesitamos rediseñar la forma en que trabajamos», afirmó. «El coronavirus nos ha obligado a hacerlo».

