Las ventas de libros ofrecieron un respiro a los minoristas, mientras las ventas generales caían en las últimas semanas de marzo.
Quienes están confinados buscan inspiración y formación.
Las ventas de ficción en el Reino Unido aumentaron un tercio.
En Estados Unidos, las ventas de títulos de no ficción infantil aumentaron un 66%.
Las perspectivas del sector editorial siguen siendo inciertas.
Las ventas de libros son un respiro para los minoristas, ya que las personas confinadas de todo el mundo se vuelcan en las novelas y los títulos educativos para sobrellevar el aislamiento, según las cifras de ventas.
En el Reino Unido, las ventas de ficción aumentaron un tercio y las de títulos educativos infantiles subieron un 234%, hasta alcanzar el tercer nivel más alto registrado, en la última semana de marzo, según un informe de la BBC. Del mismo modo, en Estados Unidos las ventas aumentaron un 66% en los libros infantiles de no ficción durante la semana que terminó el 21 de marzo, según el NPD Group.
Los intentos por contener la propagación de la pandemia de COVID-19 hacen que un número sin precedentes de personas se queden en casa. A finales de marzo, más de 100 países de todo el mundo habían impuesto confinamientos totales o parciales y miles de millones de personas habían dejado de realizar sus actividades cotidianas habituales.
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Una mayor demanda de actividades en casa
«El aislamiento en todo el mundo ha provocado un auge de la lectura», dijo Hugo Setzer, presidente de la Asociación Internacional de Editores (IPA). «Los libros y la lectura son una forma ideal de escapar de nuestras cuatro paredes, pero también de entender lo que ocurre a nuestro alrededor, cómo superarlo y cómo mejorar nuestras vidas en el futuro».
Con las escuelas cerradas en muchas partes del mundo, los padres recurren a recursos en línea y a los libros de texto tradicionales. Los datos del NPD Group muestran que el aumento de las ventas de libros infantiles en Estados Unidos se debió a las ventas de libros de actividades generales, que subieron un 128%; de materiales de apoyo al estudio, que aumentaron un 235%; y de títulos escolares y educativos, que se dispararon un 143%.
Los gobiernos del Reino Unido y de Estados Unidos están entre los que han impuesto restricciones a los viajes, medidas de distanciamiento social y el cierre de escuelas, bares y restaurantes.
«La interactividad y el alto valor lúdico fueron dos características que compartieron todos los títulos infantiles más vendidos de esta semana», dijo Kristen McLean, analista del sector del libro del NPD Group. «La educación en casa, junto con una mayor demanda de actividades divertidas para hacer en casa, ha impulsado las ventas de libros educativos y de actividades».
¿Sobrevivirán las librerías?
Aun así, no todo son buenas noticias para el sector minorista: los datos del NPD Group muestran que las ventas totales en dólares cayeron un 16% durante la semana que terminó el 21 de marzo. Aunque por ahora los libros ofrecen un respiro en medio del descenso, está por ver si el repunte inicial continuará.
Muchas librerías de todo el mundo se han visto obligadas a cerrar y las editoriales están tomando medidas para reducir costes ante la recesión económica provocada por la pandemia. Mientras tanto, las editoriales educativas están ofreciendo acceso gratuito, total o parcial, a sus contenidos en línea, según la IPA.
Aunque Pearson —una empresa editorial y de educación en línea— dijo que había observado una «explosión» de la demanda de aprendizaje en línea tras el cierre de las escuelas, también emitió una advertencia sobre sus beneficios para 2020, al prever que la pandemia afectará a las ventas generales.
Y aunque Nielsen BookScan, el monitor oficial de ventas de libros del Reino Unido, afirma que las ventas aumentaron un 6% en la semana que terminó el sábado 21 de marzo, se cree que desde entonces han caído debido al cierre de las tiendas.
Empresas como Bonnier, Hachette, Macmillan y Scholastic han aplicado medidas para reducir costes.
«El sustento de muchos autores, libreros, editores y de todas las personas autónomas que los apoyan está en riesgo», dijo la IPA. «Tendremos que mantenernos unidos para salir adelante».


