Los padres daneses se niegan a enviar a sus hijos de vuelta a la escuela mientras se levantan las restricciones por la COVID-19

Pupils are seen during lunch break at the Korshoejskolen school, after it reopened following the lockdown due to the coronavirus disease (COVID-19) spread, in Randers, Denmark, April 15, 2020. Ritzau Scanpix/Bo Amstrup via REUTERS ATTENTION EDITORS - THIS IMAGE WAS PROVIDED BY A THIRD PARTY. DENMARK OUT. NO COMMERCIAL OR EDITORIAL SALES IN DENMARK. - RC245G9ZV5JW
Schools in Denmark have reopened this week, with mixed response from parents.Image: via REUTERS
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  • Dinamarca ha empezado a flexibilizar el confinamiento por el coronavirus y ha reabierto escuelas y centros de cuidado infantil, en un intento por reactivar la economía danesa.

  • El temor a que esto provoque una segunda ola de contagios ha llevado a miles de padres a desoír al Gobierno y mantener a sus hijos en casa.

Dinamarca flexibilizó el confinamiento por el coronavirus el 14 de abril y reabrió escuelas y centros de cuidado infantil, pero el temor a que se convirtieran en focos de una segunda ola de casos convenció a miles de padres de mantener a sus hijos en casa.

La tasa de nuevos casos está disminuyendo, pero la decisión del Gobierno ha provocado un acalorado debate sobre cómo equilibrar las necesidades de la economía y la seguridad de la población, en este caso, de sus ciudadanos más jóvenes.

«No enviaré a mis hijos, pase lo que pase», dijo Sandra Andersen, fundadora de un grupo de Facebook llamado «Mi hijo no será un conejillo de Indias», que tiene más de 40.000 seguidores.

«Creo que muchos padres se preguntan: “¿Por qué debería salir primero mi hijo pequeño?”», dijo la madre de dos niñas de cinco y nueve años.

El confinamiento de un mes en Dinamarca, donde el virus ha infectado a más de 6.600 personas y ha causado cerca de 300 muertes, también ha obligado a cerrar tiendas, bares, restaurantes, cines y gimnasios.

El 14 de abril, la primera ministra Mette Frederiksen defendió la decisión, tomada siguiendo las recomendaciones de las autoridades sanitarias, de flexibilizar el confinamiento reanudando las clases hasta quinto curso. Dijo que esto permitiría a los padres volver al trabajo y «poner de nuevo en marcha la economía».

Christian Wejse, científico del Departamento de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Aarhus, dijo que entendía la preocupación de la gente «porque hemos pasado un mes intentando evitar el contacto».

Pero cualquier nuevo contagio sería un problema menor en un grupo de edad «en el que pocos enferman y quienes lo hacen no se ponen muy graves».

Se recomienda lavarse las manos con frecuencia. Image: vía REUTERS

Según dijo, al observar a la vecina Suecia, que ha mantenido las escuelas abiertas sin un aumento drástico de los contagios, los niños tampoco parecían ser un factor importante en la transmisión del virus.

Se ha indicado al personal docente que mantenga la distancia física entre los niños y, dado que muchos edificios escolares siguen cerrados, en algunos casos prepara tiza para que los alumnos escriban en el pavimento del patio.

Siguen vigentes las medidas de distanciamiento físico para evitar que los niños se acerquen demasiado unos a otros. Image: vía REUTERS

«No creo que esté bien que los niños no puedan abrazar a sus amigos», dijo Nonne Behrsin Hansen, madre de dos niños de dos y cuatro años.

«Mantenemos a los niños en casa porque la situación en las guarderías antes del brote de COVID-19 no era aceptable, y las condiciones que están estableciendo ahora son aún peores».

Al menos por ahora, la mayoría de los miembros de Momster, una red en línea de miles de madres danesas, no cree que las autoridades tengan la situación bajo control, según su fundadora y directora ejecutiva, Esme Emma Sutcu.

«De repente, estas madres sienten que tienen que lanzar a sus hijos a primera línea, y creo que su reacción es: “No se metan con nuestros hijos”», dijo.

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