La pandemia de coronavirus ha mejorado la calidad del aire en todo el mundo. Los confinamientos han provocado el cierre de fábricas y carreteras, lo que ha reducido las emisiones.
Estas 11 visualizaciones, elaboradas con datos del equipo de Modelización Global y Asimilación de Datos de la NASA, muestran el drástico impacto que han tenido las medidas de confinamiento en los niveles de contaminación.
Para contener la pandemia de coronavirus, se ha pedido a miles de millones de personas que se queden en casa. En China, las autoridades confinaron a casi 500 millones de personas, el equivalente a cerca del 7 % de la población mundial. Desde entonces, muchos otros países han adoptado medidas similares, primero en Italia y España, muy afectadas, y más recientemente en Estados Unidos y la India.
Las restricciones han provocado el desplome de los mercados financieros. Pero también han dado a los habitantes de algunas de las ciudades más contaminadas del mundo algo que no experimentaban desde hacía años: aire limpio.
Las visualizaciones de Reuters, basadas en datos del equipo de Modelización Global y Asimilación de Datos de la NASA, muestran cómo las concentraciones de algunos contaminantes cayeron drásticamente tras el inicio de los confinamientos.
Las observaciones por satélite registran información sobre los aerosoles presentes en la atmósfera. El modelo de la NASA puede entonces ofrecer estimaciones de la distribución de estos contaminantes cerca de la superficie terrestre.
China
Los mapas siguientes muestran cómo descendieron los niveles de nitrato PM2.5 en la provincia china de Hubei después de que el Gobierno impusiera restricciones de viaje. El nitrato es uno de los componentes del PM2.5, partículas diminutas de aproximadamente el 3 % del diámetro de un cabello humano que pueden penetrar profundamente en los pulmones y entrar en el torrente sanguíneo, provocando cardiopatías, accidentes cerebrovasculares o cáncer.
Los aerosoles de nitrato se forman a partir de compuestos de nitrógeno, que pueden ser emitidos por actividades humanas, especialmente por la quema de combustibles y diésel.


«Pronto podremos saber cuánto ha afectado esta pausa temporal de la contaminación a la salud humana y al medio ambiente, pero la conclusión más clara de este acontecimiento es que las mediciones satelitales de compuestos de nitrógeno pueden utilizarse como indicador de la actividad económica», afirmó Ryan Stauffer, científico investigador del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA.
Los datos de las estaciones terrestres de Wuhan, donde se originó la pandemia, muestran que algunos contaminantes, incluido el dióxido de nitrógeno, alcanzaron mínimos históricos durante los primeros meses del año.
Algunas de las principales fuentes de dióxido de nitrógeno son los gases de escape de los vehículos, las centrales eléctricas y las plantas de tratamiento de aguas residuales.
Los científicos afirman que la contaminación por dióxido de nitrógeno ha ido disminuyendo de forma constante en los últimos años. Sin embargo, el confinamiento podría haber contribuido al descenso de este año.
Los gráficos siguientes muestran los promedios mensuales de contaminantes de los últimos siete años.

Corea del Sur
A principios de marzo, Corea del Sur informó de un gran aumento de casos de COVID-19. Desde entonces, las estaciones terrestres han registrado los niveles más bajos de algunos contaminantes en siete años. Aunque Corea del Sur no impuso restricciones importantes a sus habitantes, los cambios en la actividad diaria podrían haber contribuido al descenso.

Italia
Se observaron patrones similares en toda Italia tras la entrada en vigor de un confinamiento nacional el 9 de marzo. Ya se habían aplicado restricciones a finales de febrero en algunas regiones del norte, donde se habían disparado los casos de COVID-19.
La zona industrial del norte de Italia suele registrar altos niveles de contaminación del aire, pero las estimaciones muestran que este año ha sido distinto.


Según los datos registrados en estaciones terrestres, el dióxido de nitrógeno destacó entre los contaminantes que más disminuyeron en el norte de Italia. En Bérgamo, una de las provincias más afectadas por el virus, ha mejorado la calidad del aire.

India
Cada invierno, Nueva Delhi y otras grandes ciudades del norte quedan envueltas en una capa de esmog cuando los agricultores queman los residuos de las cosechas. El aire suele despejarse un poco en primavera.

Sin embargo, durante los primeros meses de este año, algunos contaminantes disminuyeron considerablemente en la India. El confinamiento impuesto por el primer ministro Narendra Modi a los 1.300 millones de habitantes del país podría ser un factor importante. No obstante, también puede haber otros factores que afecten a la calidad del aire, según Pallavi Pant, científica especializada en calidad del aire del Health Effects Institute de Boston.
«Los niveles de contaminación del aire suelen estar influidos por la meteorología local, como la temperatura o la velocidad del viento. Varios análisis preliminares muestran descensos de la contaminación del aire en las regiones donde se han aplicado cierres. Sin embargo, cualquier análisis de este tipo debe tener en cuenta todos los factores pertinentes», declaró Pallavi Pant a Reuters.
Las estaciones terrestres del norte de la India también muestran una tendencia descendente del PM2.5 total, según datos de las autoridades locales.

Además de las mejoras en la calidad del aire exterior, los científicos también sienten curiosidad por saber cómo han afectado los confinamientos a la calidad del aire interior, dado que millones de personas pasan en casa mucho más tiempo de lo habitual.
«Mientras seguimos hablando de las mejoras en la calidad del aire exterior, la gente pasa mucho más tiempo en interiores y los patrones de exposición a la contaminación del aire interiortambién podrían ser diferentes en este momento», afirmó Pant.
