Las universidades chinas han cerrado sus campus en respuesta al brote de coronavirus;
La Universidad de Zhejiang (ZJU), con siete sedes en la provincia de Zhejiang, en el este de China, ha trasladado sus clases al formato en línea;
Gracias a su campus inteligente, a la formación del profesorado en enseñanza en línea y a sus plataformas de aprendizaje digital, apenas dos semanas después de la transición ya se ofrecían más de 5.000 cursos.
El mortal brote de coronavirus plantea numerosos desafíos a distintos sectores de la sociedad. Se considera que los campus universitarios, con sus espacios de reunión, son particularmente susceptibles al contagio. Mientras China sigue luchando contra la epidemia, las universidades de todo el país han seguido las directrices de salud pública y han cerrado sus campus.
Ante esta perturbación, muchas instituciones están pasando a la enseñanza en línea para que los estudiantes puedan continuar sus estudios. La Universidad de Zhejiang (ZJU), una universidad integral de investigación con siete sedes en la provincia de Zhejiang, en el este de China, se ha sumado proactivamente a lo que podría ser el mayor experimento de aprendizaje a distancia del mundo.
Trasladar la enseñanza a Internet, sin perder de vista los escollos
Para minimizar el impacto del brote, la ZJU inició oficialmente la enseñanza en línea el 24 de febrero, de acuerdo con el calendario académico original. La enseñanza de contingencia abarca a todo el alumnado de la ZJU, incluidos los estudiantes internacionales, y muchos cursos están abiertos a estudiantes de todo el mundo.
Dos semanas después del «experimento», la universidad ofrecía más de 5.000 cursos a estudiantes de grado y posgrado. El centro de cursos «Learning at ZJU» recibió 570.000 visitas, y «DingTalk ZJU», una aplicación de retransmisión en directo desarrollada conjuntamente con Alibaba, registró una audiencia total de 300.000 personas. Mientras tanto, se prevé que unos 2.500 estudiantes de posgrado de la universidad defiendan sus tesis en primavera. Ahora pueden solicitar una defensa oral en línea para graduarse según lo previsto.
Además de la amplia oferta, la calidad y la igualdad en la educación son otros asuntos fundamentales que merecen nuestra atención. Aunque la enseñanza en línea ya no es una novedad, sabemos que no todos los miembros del profesorado dominan por igual el uso de la tecnología pertinente ni la gestión de aulas virtuales. Como parte del proceso de garantía de calidad, la ZJU organizó a mediados de febrero una serie de sesiones de formación para 3.670 miembros del profesorado. Se invitó a un docente de uno de nuestros cursos MOOC (curso en línea masivo y abierto) más populares a mostrar cómo adaptó la pedagogía a la enseñanza en línea y creó un fuerte sentido de comunidad.
El éxito del alumnado es el objetivo central de los esfuerzos de enseñanza en línea. Por eso, es fundamental garantizar que nadie quede excluido. Para ayudar a cerrar la brecha digital, desde enero la ZJU ha financiado el acceso al aprendizaje en línea de más de 1.000 estudiantes en situación desfavorecida. La universidad también ha negociado acuerdos con varios proveedores de redes para subvencionar los planes de datos de su profesorado y alumnado. Para quienes no pueden acceder a las retransmisiones en directo o tienen conexiones a Internet inestables, la ZJU ofrece grabaciones de las clases y paquetes de materiales didácticos.
Mejorar la preparación mediante la adopción de tecnología
La ZJU considera que la COVID-19 es una prueba exigente de su agilidad organizativa. Sería imposible llevar a cabo cualquier plan docente alternativo sin la acción coordinada del profesorado y del personal de apoyo. Además, dado el limitado margen de tiempo, el éxito también depende de que haya suficiente apertura a las nuevas tecnologías y de que se invierta en infraestructura.
Aprovechando su experiencia tradicional en TIC, la ZJU comenzó pronto a crear un campus inteligente. En 2017 se puso en marcha el proyecto «ZJU Online», que incluía cinco componentes: servicios administrativos, educación en línea, recursos académicos, boletines informativos y perfiles personales. Dos años después, en noviembre de 2019, entró en funcionamiento una versión mejorada de la plataforma «Learning at ZJU», un avance significativo del proyecto.

En 2018, la universidad comenzó a construir una amplia gama de aulas inteligentes, equipadas con nuevas funciones como el reconocimiento de audio y la interpretación simultánea. En las últimas semanas se habilitaron rápidamente 200 aulas inteligentes para que el profesorado grabara cursos en vídeo o retransmitiera sus clases en directo.
La crisis constituye una oportunidad sin precedentes para que nosotros y nuestros homólogos en China evaluemos la preparación técnica ante los nuevos cambios. También nos ha impulsado a reflexionar y actuar; por ejemplo, a considerar cómo podemos aprovechar tecnologías disruptivas como la realidad mixta, la ciencia de datos y la inteligencia artificial para responder mejor a las necesidades de la educación y abordar factores de disrupción latentes como la COVID-19.
Afrontar los desafíos futuros con mentalidad innovadora
Las universidades de investigación son conocidas por su contribución al bienestar humano mediante la educación, la investigación y los servicios. Mientras se preparan para desafíos imprevisibles, resulta un imperativo estratégico que se transformen en instituciones impulsadas por la innovación y con un mayor nivel de excelencia.

La universidad impulsada por la innovación trasciende en muchos aspectos el modelo convencional de universidad integral de investigación. Por ejemplo, concede mayor importancia al desarrollo sistemático, a la interacción interna y externa y a la capacidad de gobernanza. En el contexto del brote de coronavirus, nos vemos impulsados a mirar hacia el futuro y considerar algunas medidas importantes que pueden adoptar las universidades.
En una era de revoluciones científicas e industriales, la educación está cambiando rápidamente. Las tecnologías de la información y las ciencias cognitivas impulsan la transición de la educación 1.0 al aprendizaje 2.0. Al mismo tiempo, el concepto de «educación integral de la persona» cobra impulso en todo el mundo, y la globalización está convirtiendo los campus en encrucijadas internacionales.
Las universidades deben adaptarse a este nuevo entorno promoviendo la simbiosis entre humanos y máquinas, la interacción entre docentes y estudiantes, el aprendizaje a lo largo de toda la vida y el aprendizaje ubicuo. Combinar la enseñanza en línea y presencial es una forma de diversificar la oferta universitaria más allá de los espacios físicos. Entre las prioridades podrían figurar la educación general, orientada al desarrollo integral de los estudiantes, y la educación de ciclo abierto, basada en la cocreación y la convergencia de recursos.
En la misma línea, el panorama mundial de la innovación se transforma cada vez más rápido. La innovación abierta se desarrolla en línea mediante sinergias, sin que la limiten el tiempo ni las fronteras geográficas. A principios de marzo, la ZJU anunció la plataforma integral «Research at ZJU», que permite a científicos y estudiantes colaborar en línea pese a las perturbaciones causadas por la epidemia.
La plataforma forma parte de nuestros esfuerzos continuos por crear un sistema de innovación, fundamental para mantener la vitalidad de las universidades de investigación. En el ámbito interno, este sistema comprende disciplinas, profesorado, enseñanza e investigación; en el externo, involucra a múltiples partes interesadas, como el talento, la industria, los antiguos alumnos y las instituciones públicas de todo el mundo. Mediante un enfoque de ciclo abierto, código abierto y sistema abierto, es posible conectar estrechamente los elementos internos y las partes interesadas externas.
Por último, las universidades de investigación deben desarrollar un pensamiento estratégico para lograr una innovación constante y ser más resilientes. Esto depende de varios aspectos: el pensamiento holístico, el pensamiento práctico y el pensamiento centrado en lo esencial, así como una forma de trabajar abierta y orientada a la excelencia. En tiempos de crisis, mantener presente la visión de conjunto y una coordinación fluida entre las distintas unidades permitirá a una universidad responder rápidamente y alcanzar objetivos compartidos. Aunque nos preparemos para lo peor, también haremos todo lo posible por convertir una crisis en una oportunidad.
