¿Qué impacto tendrá la COVID-19 en la crisis climática?
Las empresas petroleras podrían aumentar su inversión en energías renovables.
Aunque las empresas emergentes tienen un camino difícil por delante, hay grandes oportunidades para las que están bien posicionadas de cara a la reconstrucción que se avecina.
La comunidad de las energías limpias lleva décadas afrontando una crisis que se ha ido desarrollando a cámara lenta. A medida que suben las temperaturas y arden regiones enteras, emprendedores, inversores y líderes empresariales han desarrollado e instalado teravatios de energía limpia y han convertido la energía solar y eólica en las fuentes de electricidad más baratas en dos tercios del mundo.
En las últimas semanas, otra crisis muy distinta se ha manifestado con toda su fuerza. El nuevo coronavirus está paralizando países, saturando hospitales y empujando al mundo hacia una recesión global. Mientras tanto, los precios del petróleo se han desplomado, hasta llegar a ser negativos porque la reducción de la demanda ha coincidido con un aumento de la oferta, después de que los países de la OPEP no lograran alcanzar un acuerdo a principios de este mes.
Powerhouse, que fundé en 2013, es una empresa de innovación y un fondo de capital riesgo que respalda a emprendedores que están construyendo el futuro de la energía y la movilidad. Mientras hacemos nuestra parte para proteger la salud y el bienestar de nuestras comunidades frente al coronavirus, también nos hemos puesto a pensar en el impacto que tendrá la COVID-19 en la crisis climática y en los emprendedores que desarrollan tecnologías para abordarla.
Reconfiguración del panorama de las energías limpias
Los efectos inmediatos del virus se hicieron sentir pronto en los problemas de las cadenas de suministro de empresas emergentes, fábricas y corporaciones de todo el mundo. El virus y el desplome de los precios del petróleo ya han llevado a las diez mayores petroleras a recortar sus gastos de capital en casi 30.000 millones de dólares, lo que podría afectar a su gasto en carteras de energías renovables. Por el contrario, la volatilidad de los precios del petróleo podría llevar a las grandes petroleras a aumentar sus inversiones en energías renovables, que ofrecen rendimientos más estables. Por primera vez en la historia, algunas de las mayores empresas de petróleo y gas del mundo ven que sus activos eólicos y solares rinden mejor que sus activos petroleros, y sus inversores están tomando nota.
En el caso de las empresas emergentes, la desaceleración económica también ha provocado una caída de la inversión, y CB Insights prevé que la financiación en fase semilla caiga un 22 % este trimestre, mientras Pitchbook espera que la crisis afecte especialmente a las empresas emergentes de movilidad.
Muchos líderes del sector habían esperado un estímulo para las energías limpias que no llegó a materializarse en el plan de estímulo de 2 billones de dólares aprobado por el Congreso de Estados Unidos el 27 de marzo. Sin embargo, como señaló Michael Liebreich, fundador y colaborador sénior de BloombergNEF, la verdadera oportunidad está en la fase de reconstrucción económica, durante la cual es esencial que no rescatemos industrias ni modelos de negocio que no serán viables en un futuro con bajas emisiones de carbono. Los proyectos de ley posteriores deberían centrarse en tecnologías de energías limpias de etapas posteriores, como el almacenamiento, la digitalización y la respuesta a la demanda, y reforzar las energías eólica y solar, cuyos costos ya son bajos. Además, un plan masivo de inversión en infraestructuras que modernice nuestro sistema eléctrico y el transporte público, y electrifique nuestras industrias, podría crear empleo de inmediato, generar valor económico a largo plazo y encaminar al mundo hacia un futuro sin emisiones de carbono.
Oportunidades para las empresas emergentes ante el difícil camino que tienen por delante
El coronavirus no cambia el hecho de que la energía eólica y la solar, sin subvenciones, son competitivas en costos o más baratas que los combustibles fósiles en casi todo el mundo. Aunque las empresas emergentes de energías limpias y movilidad se verán muy afectadas, también podrían ser las que más tienen que ofrecer y ganar durante la crisis. Mientras consumidores y empresas buscan ahorrar dinero y reducir costos, las empresas emergentes que aumentan la eficiencia y utilizan mecanismos financieros inteligentes están especialmente bien posicionadas. Por ejemplo:
Terabase, que reduce los costos y los plazos de implementación al digitalizar las plantas de energía solar, sigue viendo crecer su cartera de proyectos; las tarifas de sus acuerdos de compra de energía (PPA) son inferiores a los costos locales de producción de combustibles fósiles en los mercados donde opera, entre ellos Qatar y Arabia Saudita.
Raptor Maps, que utiliza imágenes aéreas para ayudar a desarrollar, construir, operar y evaluar instalaciones solares a escala de servicios públicos, garantiza que los activos de energías renovables superen en rendimiento a los de petróleo y gas, no solo ahora, sino también de forma sostenida y a largo plazo.
WattBuy, que permite a los residentes de mercados energéticos desregulados comparar y elegir proveedores de electricidad, ha visto aumentar el número de clientes que buscan cambiarse a planes de energía más baratos. En casi todos los lugares donde opera WattBuy, las tarifas de energía 100 % renovable son inferiores al precio medio de las empresas de servicios públicos.
Station A, que modela y predice el rendimiento de los activos de energías limpias, ha batido récords de uso este mes. Su tecnología ha identificado oportunidades de ahorro positivo de 14.400 millones de dólares al año en las facturas de todo Estados Unidos.
Energetic Insurance, que asegura contra los obstáculos a la financiación de las energías limpias, ha observado un fuerte aumento en las últimas dos semanas de la demanda de sus seguros de crédito solar comercial e industrial, mientras promotores y propietarios de proyectos buscan acceder a financiación y estabilizar sus flujos de efectivo.
A pesar de estas tendencias alentadoras, el camino que tenemos por delante no será fácil. Nos dirigimos hacia una recesión que podría ser mucho peor que la de 2008, y muchas empresas emergentes fracasarán en el camino. Sin embargo, el ahorro de costos para clientes y consumidores, junto con la tendencia sostenida a la baja de los costos de los activos de energías renovables y almacenamiento, seguirá creando oportunidades en todo el sector.
Qué puede enseñarnos la crisis del coronavirus sobre la crisis climática
Algunas personas han hablado del «lado positivo» del coronavirus y sostienen que deberíamos celebrar la actual caída de las emisiones y la contaminación atmosférica. Pero esta caída es consecuencia directa de la paralización de las actividades económicas y sociales, y no representa el futuro habitable que debemos construir. Sugerir que las reducciones de emisiones a corto plazo relacionadas con el coronavirus son «buenas para el cambio climático» transmite el mensaje falso de que el bienestar humano y la actividad económica son incompatibles con la reducción de emisiones.
Más bien, el coronavirus nos ha mostrado la magnitud de la respuesta necesaria para combatir la crisis climática. Ninguna de las dos crisis se está abordando adecuadamente, y ambas requieren una respuesta de urgencia sin precedentes que movilice nuestros recursos y voluntad política para evitar millones de muertes.
Sea cual sea la crisis, las personas importan. Tú importas. Desde la salud pública hasta las energías limpias, desde la organización hasta la innovación, el mundo necesita a personas como tú que trabajen en los asuntos más importantes de nuestro tiempo. Al igual que el coronavirus, la crisis climática no es una amenaza lejana. Está a las puertas y afecta ahora mismo a miles de millones de vidas.
A las enfermeras, los médicos y todas las personas que están en primera línea haciendo posible un futuro habitable: su labor nunca había tenido tanto sentido. Tanto el virus como la crisis climática requieren que todos contribuyamos con el mismo grado de altruismo y heroísmo.

