A medida que se propaga la pandemia de coronavirus y se levantan las medidas de confinamiento, algunos gobiernos han aconsejado a la ciudadanía que confeccione sus propios cubrebocas.
Las investigaciones han demostrado que las mascarillas caseras más eficaces se confeccionaban con algodón acolchado de doble capa, alta calidad y gramaje elevado.
Dada la alta demanda de mascarillas, si vas a usar una para protección personal y no esencial, aquí tienes 4 que podrías hacer en casa.
Frenar la propagación
Al igual que otros coronavirus, el SARS-CoV-2, identificado recientemente, se transmite de persona a persona a través de gotículas suspendidas en el aire que expulsa una persona infectada al respirar, toser o estornudar.
Una mascarilla puede evitar que las partículas del virus se propaguen desde una persona infectada. Un uso más generalizado podría frenar la propagación del virus por parte de quienes no tienen síntomas o aún no han empezado a presentarlos.
Según al menos un estudio, la protección facial más eficaz para bloquear la transmisión del nuevo coronavirus es la mascarilla respiratoria N95. Como escasean y se reservan para proteger al personal sanitario, muchas personas han recurrido a las mascarillas caseras para protegerse a sí mismas y a los demás.
Confeccionar con precaución
Aunque las protecciones faciales pueden frenar la propagación del virus, las medidas más eficaces son evitar la exposición al virus, mantener la distancia social y lavarse las manos.
El director general de Salud Pública de Estados Unidos, Jerome Adams, advirtió que el uso de mascarillas de algodón similares a las quirúrgicas quizá no proteja a los estadounidenses sanos del contagio de coronavirus e incluso podría ponerlos en mayor riesgo, ya que quienes las llevan tienden a tocarse la cara para ajustarlas.
Conseguir un buen ajuste
Un estudio de 2013 publicado en la revista Disaster Medicine and Public Health Preparedness de Cambridge University Press sobre la eficacia de las mascarillas frente a un brote de gripe recomendó protecciones faciales confeccionadas con fundas de almohada y camisetas de algodón, teniendo en cuenta la filtración, el ajuste y la facilidad para conseguir los materiales. El estudio analizó dos microorganismos que representaban una gama de tamaños similar a la de los virus de la gripe.
Se desconoce el tamaño exacto del nuevo coronavirus, SARS-CoV-2, pero las pruebas realizadas en Wake Forest Baptist Health, en Carolina del Norte, midieron el porcentaje de partículas de entre 0,3 y 1,0 micras de diámetro —el tamaño de muchos virus y bacterias— que quedaban atrapadas en 13 diseños diferentes de mascarillas caseras.
Las pruebas demostraron que las mascarillas caseras más eficaces se confeccionaban con algodón acolchado de doble capa, alta calidad y gramaje elevado. Sin embargo, las protecciones faciales con una sola capa de algodón de tejido abierto atrapaban apenas el 1 % de las partículas microscópicas del mismo tamaño que muchos virus.
¿No sabes si tu tela filtra bien? Scott Segal, doctor en Medicina y jefe del servicio de anestesiología de Wake Forest Baptist, propone una solución sencilla. Sostén la tela a contraluz: cuanta más luz bloquee, más partículas probablemente retendrá, pero asegúrate de que las telas más gruesas sean transpirables.
Los diseños deben permitir un buen ajuste. Wake Forest Baptist Health no evaluó el ajuste, pero quienes hicieron las pruebas prefirieron los diseños con cintas para ajustarlos a los que dependen de elásticos o cintas para el pelo. Un soporte sobre el puente de la nariz podría mejorar el ajuste de la mascarilla.
Si la mascarilla funciona bien, evitará que quien la lleva expulse virus del tamaño de los coronavirus; por eso, asegúrate de que sea lavable o desechable.
Confeccionar esta protección facial con una bandana es sencillo y los materiales son fáciles de conseguir. Se puede sustituir la bandana por otro trozo de algodón de tejido tupido, y cambiar los elásticos por cordón, cinta o tiras de tela. Al doblar una sola pieza de tela se obtiene una protección de dos capas que filtra partículas.
El patrón de mascarilla hecho con una camiseta vieja aprovecha materiales económicos y fáciles de conseguir. Las pruebas de Wake Forest Baptist Health demostraron que las mascarillas confeccionadas con camisetas de alta calidad y mayor grosor filtraban bien partículas de tamaño similar al del coronavirus, pero una sola capa de algodón no ofrece la mejor protección.
Para aliviar la demanda pública de mascarillas quirúrgicas, un grupo de trabajo de instituciones de investigación de Hong Kong diseñó y probó una mascarilla médica de 3 capas sin confeccionar. Al igual que la capacidad de una mascarilla quirúrgica para repeler el agua, la capa exterior de plástico de la pantalla protege de las gotículas que se expulsan al estornudar y toser; el grupo de trabajo informa que las capas de papel de cocina y pañuelo de papel filtran con una eficacia del 90 %, comparable a la de las mascarillas quirúrgicas.
Con filtros HEPA insertados, un soporte para el puente de la nariz en el bolsillo del filtro y un cierre adhesivo, UnityPoint Health considera que esta mascarilla de 3 capas puede alcanzar niveles de filtración similares a los de una mascarilla N95. Wake Forest Baptist Health probó filtros de café como pieza insertada y descubrió que no mejoraban el rendimiento, y que las bolsas de aspiradora dificultaban la respiración; otros materiales podrían mejorar la filtración.
Recomendar el uso de mascarillas
La Organización Mundial de la Salud afirmó que las mascarillas médicas deben reservarse para el personal sanitario, pero abrió la puerta a un mayor uso público de mascarillas caseras u otras protecciones para la boca como forma de reducir la propagación del coronavirus.
El doctor Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas y una de las principales figuras de la respuesta de Estados Unidos al brote de coronavirus, afirmó que los estadounidenses deberían cubrirse la cara si tienen que salir en público, pero que aun así deberían permanecer aislados tanto como sea posible.
Los Centros para el Control de Enfermedades de Estados Unidos recomiendan usar protecciones faciales de tela para ayudar a reducir los contagios; Austria, Alemania, Suiza, la República Checa, Marruecos e Israel también han hecho obligatorio el uso de mascarillas en público como defensa adicional contra la propagación del coronavirus.
Se considera que el distanciamiento social y el aislamiento son las principales medidas de defensa contra la propagación del virus hasta que se desarrolle una vacuna.
