Cómo puede la infraestructura sostenible contribuir a la recuperación pos-COVID

A labourer wearing a protective face mask, following the outbreak of the coronavirus disease (COVID-19), carries materials on a construction site in Ahmadi, Kuwait March 28, 2020. REUTERS/Stephanie McGehee - RC2YSF9LKM0O
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  • La infraestructura tecnológicamente avanzada, sostenible y resiliente puede allanar el camino hacia una recuperación económica inclusiva tras la COVID-19.

  • Los países de ingresos bajos y medios podrían obtener 4 dólares por cada dólar invertido en construir infraestructura centrada en la resiliencia a largo plazo.

  • Los gobiernos deberían garantizar que las inversiones se destinen a proyectos de infraestructura sostenibles, tecnológicamente avanzados y resilientes.

Las consecuencias económicas de la pandemia de COVID-19 están obligando a los gobiernos de todo el mundo a elaborar políticas para estimular la economía mundial. Muchos están considerando un método de eficacia probada para impulsar las economías a corto plazo y aportar amplios beneficios sociales a largo plazo: la inversión en infraestructura.

Está previsto que países de todo el mundo pongan en marcha la mayor ronda de inversión en infraestructura desde las medidas de estímulo adoptadas tras la crisis financiera de 2008. Es fácil entender por qué: la demanda es enorme. Se prevé que el mundo se enfrente a una brecha de 15 billones de dólares entre la inversión en infraestructura necesaria y la cantidad aportada para 2040. Por el lado de la oferta, cuando se invierte en infraestructura el 1 % del PIB, la producción económica aumenta alrededor de un 0,4 % ese mismo año y un 1,5 % cuatro años después.

Construir en un mundo nuevo

Antes de que las palas remuevan la tierra, conviene entender en qué se diferencia el mundo de 2020 del de 2008.

El sector de la infraestructura, que durante mucho tiempo se ha rezagado en la adopción de innovaciones, ha trabajado arduamente para cerrar la brecha tecnológica con otras industrias, y los agentes disruptivos han transformado la forma en que diseñamos, construimos y gestionamos los sistemas de infraestructura. También han cambiado las actitudes respecto a la importancia de abordar la crisis climática. Por ejemplo, desde 2008, el porcentaje de adultos estadounidenses que afirma que combatir el cambio climático mundial debería ser una prioridad máxima para el presidente y el Congreso ha aumentado 14 puntos.

La actual crisis del coronavirus ha intensificado los crecientes llamamientos a favor de una infraestructura resiliente y adaptable, capaz de funcionar eficazmente en momentos de crisis. Ante esta gran oportunidad, es imperativo que, cuando las naciones del mundo emprendan programas de inversión en infraestructura, procuren ofrecer una infraestructura sostenible, tecnológicamente avanzada y resiliente. Es lo responsable desde el punto de vista financiero, medioambiental y social para el mundo.

Los beneficios económicos

Desde el punto de vista económico, los argumentos a favor de una infraestructura tecnológicamente avanzada, resiliente y sostenible son claros. Tan solo los países de ingresos bajos y medios podrían obtener un beneficio neto de 4,2 billones de dólares al invertir en infraestructura que priorice la resiliencia con miras al futuro. Eso supone 4 dólares de retorno por cada dólar invertido.

Integrar nuevas tecnologías durante las fases de diseño, construcción y operación de un activo de infraestructura puede reducir significativamente los costos y mejorar su funcionalidad. La inteligencia artificial (IA), el análisis avanzado de datos, la tecnología financiera, la computación en la nube, el 5G, los nuevos materiales, la tecnología de energía renovable y la impresión 3D son solo algunas de las innovaciones que están cambiando el panorama mundial de la infraestructura. Su uso puede reducir los costos de los proyectos, acortar los plazos de construcción, disminuir las molestias para las comunidades, minimizar los daños medioambientales y aumentar la seguridad.

Las ventajas de utilizar la tecnología para planificar, construir y operar sistemas de infraestructura sostenible han convencido a muchos responsables de la toma de decisiones, entre ellos los del Reino Unido, que planea poner en marcha un programa nacional de gemelos digitales para conectar todos los aspectos de su sistema de infraestructura en una única red segura. Los gemelos digitales son modelos informáticos que combinan la IA, el análisis de datos y el aprendizaje automático para crear una versión digital de un objeto físico. Ayudan a optimizar la planificación y el funcionamiento de la infraestructura al proporcionar información valiosa casi en tiempo real. El Reino Unido espera que el programa genere un valor de 7.000 millones de libras esterlinas al año gracias al ahorro de costos y a las mejoras de eficiencia derivadas de una gestión más sostenible de la infraestructura del país.

Ventajas de implementar tecnología en las ciudadesImage: Foro Económico Mundial

Los beneficios medioambientales

Los beneficios para el medioambiente también son evidentes. En la infraestructura energética, que durante mucho tiempo ha sido una fuente importante de emisiones mundiales de carbono, las tecnologías renovables han avanzado enormemente. La energía eólica y la solar son ahora las formas más rentables de generar electricidad en más de dos tercios del mundo, incluidos Estados Unidos, China, Brasil e India.

Sin embargo, construir infraestructura que promueva la protección del medioambiente no se limita al ámbito de la energía verde. La creciente revolución tecnológica de la infraestructura permite que todos sus aspectos contribuyan ahora a la preservación ecológica.

El puerto de Brisbane, en rápido crecimiento y situado en la costa este de Australia, necesitaba urgentemente una solución para recibir buques portacontenedores cada vez más grandes. En años anteriores, probablemente los operadores simplemente habrían dragado el fondo marino, una operación costosa y perjudicial para el medioambiente. En cambio, optaron por utilizar tecnología de computación en la nube que evalúa las corrientes, las mareas, los patrones del viento y otros datos para elaborar pronósticos que permiten al puerto guiar buques más grandes hasta el muelle según las condiciones medioambientales. En uso desde 2017, este programa ha permitido al puerto aumentar su capacidad sin dragar, dando acceso a buques aún más grandes y, al mismo tiempo, mejorando la seguridad operativa, la capacidad de planificación, la sostenibilidad y la preparación para el futuro.

Los datos ayudaron a aumentar la capacidad del canal del puerto de Brisbane.Image: Material proporcionado al Foro Económico Mundial por IFM Investors

Los beneficios sociales

Tampoco debemos olvidar los beneficios que aporta a nuestras sociedades construir una infraestructura avanzada, sostenible y resiliente. Debemos crear infraestructura social, como escuelas y hospitales, que utilice las innovaciones y técnicas más recientes y pueda resistir los desafíos cambiantes de nuestra época, desde los desastres naturales hasta las pandemias.

Por ejemplo, Nantucket Cottage Hospital, un pequeño hospital insular frente a la costa este de Estados Unidos, utiliza los últimos avances tecnológicos y de sostenibilidad para crear un centro médico adaptable a diversos desafíos potenciales en los próximos años. Al centrarse en la planificación de contingencias medioambientales, el uso adecuado de materiales, el acceso de emergencia a los servicios públicos y la adaptabilidad de los espacios, el hospital está protegido frente a desastres naturales y cambios medioambientales a más largo plazo, así como frente a aumentos de pacientes, algo crucial en una isla cuya población pasa de 11.000 a 50.000 habitantes durante el verano.

Del mismo modo, los promotores de la Michael Tippet School del distrito londinense de Lambeth establecieron la innovación sostenible y la resiliencia como principios rectores. Los responsables del proyecto eligieron la madera contralaminada, un material de construcción cada vez más popular, como material principal. En comparación con opciones de mayor huella de carbono, como el hormigón y el acero, la madera contralaminada no solo es más respetuosa con el medioambiente, sino que también puede montarse rápidamente y en el propio emplazamiento, con el consiguiente ahorro de tiempo y dinero. El resultado fue un espacio luminoso y adaptable que podía ajustarse fácilmente a las necesidades cambiantes de esta escuela de educación especial.

La columna vertebral de la economía

Esta revolución de la infraestructura no ocurrirá por sí sola. Aunque la innovación ha prosperado, el sector va a la zaga de otros en sofisticación tecnológica. Es preciso adoptar más ampliamente las innovaciones existentes y apoyar más las nuevas; en ambos ámbitos, una mejor cooperación con los gobiernos podría dar resultados positivos.

También es necesario aumentar la participación comunitaria. Colaborar con las partes interesadas locales para comunicar las novedades y ofrecer oportunidades para recibir comentarios de la comunidad en todas las etapas de un proyecto de infraestructura aumentará considerablemente las posibilidades de éxito. Los proyectos también deberían centrarse en la adaptabilidad y la replicabilidad. Encontrar y difundir modelos exitosos puede eliminar períodos de ensayo y error que cuestan tiempo y dinero.

A menudo se dice que la infraestructura es la columna vertebral de la economía. Debemos asegurarnos de que esté preparada para soportar el peso del futuro. Comprometernos a aprovechar esta oportunidad para construir infraestructura avanzada, resiliente y sostenible permitirá lograrlo.

Para obtener más información sobre el trabajo del Foro en materia de infraestructura, consulte la Plataforma para dar forma al futuro de las ciudades, la infraestructura y los servicios urbanos

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