Cómo puede ayudar la economía con las donaciones de riñón

A heart surgeon, with members of a medical team perform an operation in an operating room at the Saint-Augustin clinic in Bordeaux, France, October 25, 2018. REUTERS/Regis Duvignau - RC14487E3C50
30 to 50 percent of living people who are willing to donate a kidney never find a recipient.Image: REUTERS/Regis Duvignau
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Cuando las personas mueren, pueden convertirse en donantes de órganos durante un periodo de unas 24 a 48 horas. Sin embargo, el 20 % de los riñones en EE. UU. que podrían trasplantarse en esas circunstancias nunca se utilizan.

Mientras tanto, según algunas estimaciones, entre el 30 y el 50 % de las personas vivas dispuestas a donar un riñón nunca encuentran un receptor. Dado que en todo momento hay alrededor de 100.000 estadounidenses en espera de un trasplante de riñón, son situaciones subóptimas.

¿Qué se puede hacer para solucionar esto? Plantear el problema a un especialista en diseño de mercados, como Nikhil Agarwal, economista del MIT, que ha estudiado el tema en detalle.

Desde el interior del edificio E52 del MIT, donde las pizarras están cubiertas de ecuaciones económicas, el trabajo de Agarwal ha llegado ahora al ámbito médico. En el último año, la Alliance for Paired Donation, la segunda plataforma más grande de este tipo de trasplantes en EE. UU., aprobó para su implementación un nuevo método que él y algunos colegas formularon para lograr un sistema de donación de riñones más eficiente.

«Es especialmente emocionante», dice Agarwal, que se muestra discreto respecto de sus logros, aunque admite que le entusiasma ver que su trabajo tiene un efecto tangible. Actualmente se realizan en EE. UU. unos 800 trasplantes mediante intercambio de riñones al año; según los cálculos de Agarwal, un mercado de intercambios más eficiente podría aumentar esa cifra entre un 30 y un 60 %.

Aunque el trabajo de Agarwal aún se está implementando y todavía no es fácil cuantificar su impacto, basta con observar su trayectoria ascendente en el mundo académico. A principios de este año, el MIT le concedió la titularidad por su investigación y docencia.

«Así no funcionan muchos mercados»

A primera vista, los trasplantes podrían no parecer un problema para un economista. Sin embargo, un grupo cada vez mayor de economistas ha logrado avances notables en la comprensión de mercados que emparejan pares de elementos —donantes y receptores de trasplantes, solicitantes y escuelas— y no recurren al dinero para resolver la asignación.

«En economía —dice Agarwal—, a menudo [suponemos] que están la demanda, la oferta y el precio, y que de algún modo el mercado se equilibra. Simplemente ocurre». Y, sin embargo, añade: «Así no funcionan muchos mercados. Hay muchos mercados importantes en los que no permitimos que haya precios».

Por eso, los especialistas en «diseño de mercados» estudian de cerca estos mercados no financieros y observan cómo sus reglas y procedimientos afectan a los resultados. Agarwal se define como especialista en «sistemas de asignación de recursos que no utilizan precios». Entre ellos están las donaciones de riñón: la ley prohíbe vender órganos vitales. Muchos sistemas educativos y mercados laborales de nivel inicial también pertenecen a esta categoría.

En el caso de Agarwal, tiene una especialidad dentro de su especialidad. Algunos especialistas en diseño de mercados son teóricos. Agarwal es empirista: localiza datos sobre mercados sin precios, evalúa su eficiencia y encuentra posibles mejoras.

«Los datos pueden enseñarte cosas nuevas que quizá no se te habrían ocurrido de otro modo», dice Agarwal.

En una serie de artículos que examinan las ineficiencias de los sistemas de trasplante de riñón en EE. UU., Agarwal y varios coautores analizaron las cifras y propusieron soluciones. Agarwal ha descubierto que una de las principales fuentes de ineficiencia es la falta de escala. Redes hospitalarias más grandes podrían emparejar mejor a donantes y receptores. En la actualidad, el 62 % de las parejas de donantes y receptores de riñón está formado por pacientes de un mismo hospital; en un sistema más eficiente, esa cifra sería menor.

Una de las razones es que los donantes y los receptores deben tener grupos sanguíneos compatibles. Las personas con sangre del grupo O pueden donar riñones a personas de cualquier grupo sanguíneo, pero solo pueden recibir riñones de otras personas del grupo O. Debido al momento en que las personas ingresan en los mercados de riñón, una red más grande es más eficiente en este sentido. En las redes de un solo hospital, el 22,8 % de los donantes del grupo O dona un riñón a un receptor que no es del grupo O (para quien podrían encontrarse otros donantes), mientras que en la red de trasplantes de riñón más grande de EE. UU. lo hace apenas el 6,5 %; esto significa que los participantes del grupo O se emparejan de forma más óptima.

La investigación de Agarwal también sugiere que los hospitales suelen preocuparse mucho por los costos financieros y administrativos que afrontan al gestionar el proceso de trasplante, aunque esos costos son pequeños en comparación con el valor social total de los trasplantes. Como ha explicado en detalle, unas subvenciones y obligaciones bien diseñadas pueden ayudar a resolver este problema concreto.

Preguntas abiertas que necesitan respuesta

Agarwal se especializó en economía y matemáticas en la Universidad Brandeis, donde obtuvo su licenciatura en 2008. Recién graduado, fue admitido en el programa de doctorado en economía de la Universidad de Harvard, pero, según cuenta, no tenía claro qué quería estudiar. Sin embargo, no tardó en conectar en Harvard con Alvin Roth, un innovador teórico del diseño de mercados que pronto recibiría el Premio Nobel, en 2012; el trabajo de Roth contribuyó a crear nuevos mecanismos para los programas de elección de escuelas.

Al trabajar con Roth, así como con las profesoras de Harvard Susan Athey (actualmente en la Universidad de Stanford) y Ariel Pakes, y con el profesor del MIT Parag Pathak, Agarwal empezó a centrarse en problemas de diseño de mercados y a desarrollar su inclinación por el empirismo. Los teóricos habían abierto el campo del diseño de mercados; como resultado, se habían identificado preguntas sin respuesta sobre la actividad en muchos mercados, aunque no necesariamente se habían contestado.

«Siempre me ha gustado combinar distintas formas de aprender sobre algo», dice Agarwal. «Al principio me formaba como teórico, pero luego me interesaron los datos, porque vi que había allí un gran conjunto de preguntas abiertas que no se abordaban con cifras». Pakes, a quien Agarwal cita como una gran influencia, «me mostró lo que los datos, especialmente cuando se combinan con la teoría, pueden enseñarnos».

Agarwal se incorporó al cuerpo docente del MIT en 2014 y empezó a publicar artículos sobre diversos temas y mercados. Ha estudiado la publicidad en línea y los sistemas de elección de escuelas; uno de sus primeros artículos destacados, publicado en la American Economic Review en 2015, examinó el sistema utilizado para asignar a los estudiantes de medicina a las residencias.

Aun así, la mayor parte del trabajo de Agarwal se ha centrado específicamente en los trasplantes de riñón, un campo de conocimiento que ha ido construyendo gradualmente.

«Es necesario tener conocimientos especializados del ámbito», dice Agarwal. «Eso es muy importante. De lo contrario, [las teorías] quizá no puedan aplicarse directamente. Por eso la gente realmente se especializa: para entender el contexto». Uno de los coautores de Agarwal es cirujano especializado en trasplantes de riñón.

«He aprendido mucho de otras personas», señala Agarwal.

También se ha beneficiado, según cuenta, de formar parte del Departamento de Economía del MIT, donde se valora todo tipo de trabajo, incluso la investigación de mercados sin precios, que, como bromea Agarwal, puede parecer «una cosa un poco rara de estudiar», al menos para quienes no pertenecen al ámbito.

«El departamento de economía es un lugar intelectualmente extraordinario para reflexionar sobre las cosas», añade Agarwal. «La gente valora el buen trabajo por sus méritos y tiene una mentalidad abierta».

Ahora Agarwal también anima a otros a investigar todo tipo de mercados: sus estudiantes estudian temas tan diversos como los mercados de electricidad, la industria del aceite de palma en Indonesia y los mercados del agua en Australia, entre muchos otros. Señala que cada mercado puede diferir de los demás en sus prácticas y en el comportamiento de sus participantes.

«Tenemos que reflexionar con algo más de cuidado sobre cómo funcionan los mercados, cómo se encuentran la demanda y la oferta, y cuáles son todas las implicaciones de ello», dice Agarwal.

Al fin y al cabo, como ya ha comprobado Agarwal, reflexionar con algo más de cuidado sobre los mercados podría tener un impacto mucho mayor en el mundo real.

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