Las preocupaciones por el contagio, la seguridad laboral y el cuidado infantil están afectando a la salud mental de las personas.
El 55 % de las mujeres y el 38 % de los hombres afirman que la pandemia ha afectado negativamente a su salud mental.
El 31 % de los adultos negros, el 25 % de los adultos hispanos y el 23 % de los adultos blancos también informan de un impacto importante.
Las mujeres y los adultos jóvenes de Estados Unidos son los más propensos a afirmar que su salud mental se ha visto afectada negativamente por la pandemia, según un nuevo estudio de la Kaiser Family Foundation.
Casi 7 de cada 10 –69 %– de las mujeres de entre 18 y 29 años afirman que su salud mental se ha visto afectada negativamente, según revela el KFF COVID-19 Vaccine Monitor. Las preocupaciones por contagiarse, la seguridad laboral y el cuidado infantil se encuentran entre las mayores inquietudes.
Más de la mitad –54 %– de los hombres jóvenes de 18 a 29 años también informaron de efectos negativos en su salud mental.
La Kaiser Family Foundation, una organización sin ánimo de lucro especializada en investigación sobre políticas sanitarias, realizó la encuesta en marzo de 2021 entre más de 1.800 adultos de 18 años o más que viven en Estados Unidos.
“El estrés y la preocupación por contraer el virus, junto con la pérdida de empleos, la pérdida del cuidado infantil y la devastadora pérdida de seres queridos por la COVID-19 son solo algunas de las formas en que la pandemia puede estar afectando a la salud mental”, afirman Audrey Kearney, Liz Hamel y Mollyann Brodie, del equipo de encuesta de KFF.
Impacto importante
El 31 % de todas las personas de entre 18 y 29 años y el 29 % de las madres afirmaron que la pandemia había tenido un impacto importante en su salud mental, frente al 25 % de los adultos en general.
Casi un tercio de los adultos negros (31 %), una cuarta parte de los adultos hispanos (25 %) y el 23 % de los adultos blancos también informan de un impacto importante.
Más de la mitad de las mujeres en general (55 %) afirma que la pandemia ha afectado negativamente a su salud mental, frente a alrededor de cuatro de cada diez hombres (38 %) que dicen lo mismo.
Tres de cada diez personas conocen a alguien cercano que ha fallecido por COVID-19.
“El acceso a los proveedores y la asequibilidad parecen ser las mayores barreras para quienes sintieron que necesitaban atención de salud mental a causa de la pandemia, pero no la recibieron”, concluye el equipo de KFF.
Proteger su salud mental
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades han publicado recomendaciones para proteger la salud mental durante la pandemia, en la que los confinamientos y el aislamiento han elevado los niveles de estrés y ansiedad.
Sugiere una rutina diaria de ejercicio y pausas del trabajo y la escolarización desde casa. También aconseja mantener el contacto con amigos y familiares y buscar ayuda profesional si los sentimientos negativos se vuelven abrumadores.
¿Nueva normalidad?
En una encuesta independiente realizada para el Foro Económico Mundial por la empresa de investigación de mercados Ipsos, el 45 % de los adultos de todo el mundo, de media, afirma que su salud mental y emocional ha empeorado desde el inicio de la pandemia, hace aproximadamente un año.
Esto triplica la proporción de adultos que afirman que ha mejorado (16 %)
En 11 países, al menos la mitad informa de un descenso en su salud emocional y mental, con Turquía (61 %), Chile (56 %) y Hungría (56 %) como los porcentajes más altos.
En los 30 países y mercados encuestados, casi el 60 % de las personas espera volver a la normalidad previa a la COVID en los próximos 12 meses. El 6 % cree que ya es así, mientras que el 10 % piensa que tardará más de tres años.
Se encuestó a más de 21.000 adultos menores de 75 años entre febrero y marzo de 2021.


