Cómo está cambiando el coronavirus lo que compran los consumidores chinos

People wear masks at a main shopping area as the country is hit by an outbreak of the new coronavirus in downtown Shanghai, China February 21, 2020. REUTERS/Aly Song - RC205F9RZ74I
Consumer spending accounted for 58% of China's GDP growth last year.Image: REUTERS/Aly Song
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  • A medida que empeoran las consecuencias económicas del coronavirus en China, muchos ciudadanos chinos están revisando sus hábitos de gasto.

  • Un estudio reveló que el 41% de las personas reduciría sus gastos para prepararse ante futuras crisis y que el 51% dijo que trabajaría más para ganar más dinero.

  • Solo el 8% dijo que aumentaría la cantidad de sus compras.

  • El gasto de los consumidores representó el 58% del crecimiento de China el año pasado, y las autoridades temen que la falta de gasto perjudique aún más la economía.

Antes del brote de coronavirus, Chloe Ni solía ir a cafeterías cada dos días. Ahora prepara café en casa e incluso decidió no comprar una costosa cafetera moka para usar sobre la cocina y preparar su café diario.

«Trabajo en el sector servicios, que sufrió el mayor impacto del coronavirus, y durante dos meses casi no tuvimos actividad. Estoy recortando mis gastos en casi todos los ámbitos porque el virus ha apagado mi pasión por las compras», dijo Ni, de 34 años, que dirige un estudio de fotografía con sede en Pekín cuyos principales clientes son hoteles y promotoras inmobiliarias.

Además de reducir sus visitas a las cafeterías, Ni dijo que su empresa también había empezado a buscar equipos de segunda mano en Xianyu, un mercado de artículos usados en línea, en lugar de comprar cosas nuevas. Según Ni, esta tendencia podría durar los próximos dos años, ya que se muestra pesimista sobre la recuperación económica de China.

En una ciudad del suroeste de China, Rocky Chen, que dirige un local de música en vivo, dice que prevé tener pérdidas este año. Chen tuvo que volver a cerrar su local esta semana, después de que le permitieran reabrir durante seis días, por temor a que el virus regresara en una segunda ola.

«La gente acabará saliendo, pero no creo que gaste más. Solo puedo decir una cosa con seguridad: este será un periodo extremadamente difícil, ya que la sombra que el virus proyecta sobre el deseo de la gente de salir y gastar durará al menos medio año», dijo.

El 41% de las personas reduciría sus gastos para prepararse ante futuras crisis.Image: Statista

Las opiniones de Ni y Chen podrían dificultar las esperanzas del Gobierno chino de que sus ciudadanos participen en las «compras de revancha» para reactivar la economía, ahora que la propagación de la COVID-19 parece estar remitiendo allí. El término, que últimamente es tendencia en las redes sociales chinas, se usa a veces (enlace en chino) para describir el aumento del gasto que se produjo tras la devastadora Revolución Cultural impulsada por el líder comunista Mao Zedong, que terminó en 1976.

Los datos muestran que China quizá esté afrontando la recesión económica más aguda desde aquel periodo turbulento: las ventas minoristas de enero y febrero cayeron un 20,5% respecto al año anterior, el primer descenso desde que se empezaron a llevar registros. En febrero, las ventas de automóviles en China se desplomaron un 79% respecto al año anterior, la mayor caída mensual registrada. El crecimiento del PIB del primer trimestre podría volverse negativo.

Incluso antes del brote de coronavirus, la economía china registraba el ritmo de crecimiento más lento en casi 30 años. En algunos sectores, como el tecnológico, los despidos masivos ya estaban en marcha.

Una encuesta reciente (enlace en chino) realizada por Cefuture, una empresa china de consultoría especializada en logística y transporte, reveló que el 41% de casi 1.000 participantes dijo que reduciría sus gastos para prepararse ante futuras crisis, mientras que el 51% dijo que trabajaría más para ganar más dinero. Solo el 8% expresó su disposición a comprar más después del brote. En otra encuesta (enlace en chino) realizada por el banco de inversión China Renaissance a 949 personas, el 68% dijo que esperaba que sus ingresos fueran menores este año, lo que reduciría aún más el apetito de los consumidores.

Desde hace tiempo, las autoridades chinas destacan el consumo como el motor más importante del crecimiento económico, mientras el país sigue intentando alejarse de una economía impulsada por las exportaciones y las infraestructuras. El gasto de los consumidores representó alrededor del 58% del crecimiento del PIB del país en 2019. Una medida que están adoptando las autoridades locales para impulsar el gasto es emitir cupones digitales de bajo valor que pueden utilizarse para actividades como viajar y comer fuera.

«Los consumidores chinos siguen siendo más optimistas que los de Europa y Estados Unidos, ya que más o menos han superado el peor periodo del brote de coronavirus, pero la preocupación tiene más que ver con el futuro», dijo Jason Yu, director general de la consultora de consumo Kantar Worldpanel, con sede en Shanghái. Yu dijo que a la gente le preocupa una posible segunda ola de la pandemia, mientras que el debilitamiento de la demanda mundial también la mantiene en vilo. Por ejemplo, algunos grandes clientes internacionales están cancelando pedidos a fábricas en China.

Shirley Xie, que trabaja como administrativa en una universidad de Chongqing y acaba de dar a luz a su segundo hijo en enero, tiene dificultades para pagar la hipoteca porque su marido lleva dos meses sin ingresos por su trabajo en la construcción. Dijo que ha eliminado todos los gastos no esenciales y está recurriendo a sus padres para recibir ayuda económica. También dijo que seguiría recortando los gastos en ropa y maquillaje.

La tendencia a la frugalidad incluso podría perdurar, del mismo modo que la prudencia financiera quedó arraigada en la mentalidad de quienes alcanzaron la mayoría de edad después de la crisis financiera de 2008. El término duansheli, una expresión tomada del japonés que significa deshacerse de lo trivial, también es tendencia en China en este momento. Un usuario de Zhihu, la versión china de Quora, escribió en (enlace en chino) un debate sobre las compras de revancha: «Aproveché el confinamiento para limpiar a fondo mi apartamento y deshacerme de mucha ropa y de productos caducados. He decidido no comprar más ropa ni productos para el cuidado de la piel durante el resto del año».

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