Un número considerable de pequeñas y medianas empresas han cerrado de forma permanente desde la pandemia y los confinamientos que se produjeron como consecuencia de ella.
Estas empresas representan dos tercios del empleo del sector privado en Estados Unidos y en la Unión Europea.
Desde ayudas financieras hasta alivios fiscales, los gobiernos han adoptado diversas medidas para ayudar a las pequeñas empresas a capear la pandemia, según el FMI.
La desaceleración económica provocada por la pandemia ha causado un duro golpe a las pequeñas empresas. Numerosos comercios han cerrado de forma permanente en ciudades de todo el mundo desde el Gran Confinamiento de la primavera de 2020.
Las pequeñas y medianas empresas tienen un impacto desproporcionado en las economías locales. Representan entre la mitad y dos tercios del empleo del sector privado en Estados Unidos y en la Unión Europea, respectivamente, y contribuyen con cerca del 40 % de la renta nacional en las economías emergentes.
Sin embargo, las pequeñas empresas enfrentan mayores restricciones para acceder a financiación que las grandes empresas, especialmente durante las crisis económicas. Por ello, los gobiernos han adoptado diversas medidas para ayudar a las pequeñas empresas a capear la pandemia. Sin este apoyo, la tasa de quiebra de las pequeñas empresas podría aumentar hasta 9 puntos porcentuales.
Nuestro gráfico de la semana, basado en el Rastreador de Políticas del FMI sobre Acceso Financiero durante la COVID-19, muestra las medidas de apoyo gubernamental más comunes utilizadas por 130 países para ayudar a las pequeñas empresas con problemas de liquidez. Los datos muestran que, en conjunto, la asistencia financiera, como las subvenciones, fue la medida de política más utilizada (adoptada por el 77 % de los países), seguida de las garantías públicas sobre préstamos (50 %), los aplazamientos en el reembolso de préstamos (30 %), los alivios fiscales (28 %) y las tasas de interés más bajas (24 %).
Sin embargo, el patrón de estas respuestas de política varía según los distintos grupos de ingresos. Muchos países de ingresos altos y medianos adoptaron múltiples medidas, con un promedio de 2,5 y 1,9 medidas, respectivamente. Alrededor del 80 % de estas economías implementó asistencia financiera, mientras que otras medidas representan una proporción menor, que oscila entre el 20 % y el 60 %. Bolivia, Botsuana e India se encuentran, por ejemplo, entre los varios países de ingresos medianos que adoptaron tanto asistencia financiera como garantías de préstamos.
Por otro lado, ningún país de ingresos bajos del rastreador de políticas adoptó más de dos medidas. La asistencia financiera y los alivios fiscales fueron las medidas más utilizadas, adoptadas por el 75 % y el 33 % de los países de ingresos bajos, respectivamente, entre ellos Malí, Ruanda y Uganda.
A medida que la pandemia continúa, el seguimiento de las medidas de política para apoyar a las personas y a las pequeñas empresas afectadas será fundamental a medida que los países se preparen para la recuperación. El rastreador de políticas puede ayudar a los responsables de políticas a identificar políticas eficaces, compartir experiencias y aprender unos de otros.

