Científicos han creado un fármaco que imita algunos de los beneficios del ejercicio para la salud

A woman jogs along the Charles River on an early spring evening in Boston, Massachusetts April 3, 2014. REUTERS/Brian Snyder (UNITED STATES - Tags: SOCIETY ENVIRONMENT) - RTR3JV6Z
Scientists have found that overweight mice who were given this drug no longer showed signs of cardiovascular disease once given this particular drug.Image: REUTERS/Brian Snyder
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Investigadores han hecho realidad el sueño de quienes llevan una vida sedentaria con un nuevo fármaco que imita algunos de los efectos más importantes del ejercicio. Científicos de la Universidad Deakin, en Melbourne, publicaron sus hallazgos en Cell Reports a principios de esta semana, y mostraron que los ratones con sobrepeso a los que se administró el fármaco dejaron de presentar signos de enfermedad cardiovascular.

Los biólogos comenzaron su investigación hace casi una década, afirma Sean McGee, profesor asociado de biología médica de la universidad, con el objetivo específico de replicar los efectos del ejercicio. Empezaron examinando la respuesta molecular al ejercicio en el músculo. Los genes que controlan el metabolismo de los lípidos se activan durante el ejercicio, lo que hace que el cuerpo queme la grasa que contribuye a las enfermedades cardíacas. McGee y su equipo encontraron la proteína que mantiene estos genes desactivados la mayor parte del tiempo y lograron modificarla genéticamente para activar los genes que queman grasa.

Las pruebas en ratones mostraron que, al quemar grasas, el fármaco previno eficazmente las enfermedades cardíacas en ratones obesos. Ahora, los investigadores están rediseñando la estructura del fármaco para que sea más potente, específico y eficaz en seres humanos. Aunque hasta ahora las pruebas se han limitado a ratones, esperan que esté disponible para uso humano dentro de cinco a 10 años.

Aunque el fármaco podría aportar enormes beneficios para la salud de las personas con obesidad y diabetes tipo 2, McGee señala que no replica todos los beneficios del ejercicio. Por ejemplo, no provoca el mismo aumento de endorfinas.

Además, los ratones a los que se administró el fármaco no perdieron peso. «Aunque aumenta el gasto energético y la quema de grasa, los ratones tratados con el fármaco también comieron un poco más, por lo que mantuvieron un peso estable», afirma McGee.

El año pasado, científicos de la Universidad de Sídney crearon un esquemade los efectos moleculares del ejercicio, con el objetivo a largo plazo de crear un fármaco que replique por completo sus efectos. En lugar de fomentar un estilo de vida inactivo, los científicos esperan que estos fármacos puedan aportar importantes beneficios para la salud de las personas mayores o de quienes tienen dificultades para hacer ejercicio físico.

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